‘La moderna’ (Mejores momentos): Jacobo vuelve dispuesto a todo
Jacobo ha vuelto para colaborar con Íñigo y Matilde
Íñigo le confiesa a Jacobo que cree que Carla está viva. El joven se sorprende, pero Matilde le confiesa: "El único problema es que necesitamos demostrarlo ante la justicia".
Jacobo también argumenta: "Si Carla está escondida en su palacete, estará lo suficientemente oculta para sea imposible acceder a ella".
Matilde le continúa explicando: "Tiene que tratarse de una estancia desconocida e inaccesible para el servicio, y de la que sólo Doña Bárbara tiene constancia".
Jacobo quiere saber cuál es el plan, así que Matilde le confiesa: "La idea es que tú vigiles el palacete de manera discreta, mientras nosotros nos mostramos cercanos con Doña Bárbara".
El joven le responde: "Me parece bien, estoy deseando volver a la acción. La cuenta atrás ha comenzado".
Lucía le deja claras sus intenciones a Antonia
Lucía se encuentra con Antonia en la corrala y le confiesa: "Seguiremos siendo vecinas y espero que algún día amigas". La dependienta no entiende el comentario y le pregunta: "¿De qué está hablando? Pietro no me ha dicho nada".
"Antonia he estado pensándolo durante mucho tiempo y ya no tengo la duda. He tomado la firme decisión de quedarme a vivir en Madrid y no separarme de mi marido", expresa la italiana.
Antonia está nerviosa y le pregunta: "¿De qué está hablando?", a lo que la italiana le aclara: "Que mientras exista una posibilidad por pequeña que sea de que Pietro y yo podamos recuperar lo que perdimos, lucharé por ello con todas mis fuerzas".
La dependienta le responde muy enfadada: "Pietro me quiere a mí", pero Lucía no está de acuerdo y le expresa muy seria: "Mi marido solo la ha utilizado para aliviar su dolor".
Antonia le continúa diciendo que ella no sabe cómo es su relación con Pietro, pero Lucía le confiesa con ironía: "Pietro no se atrevido a decirte que me quedo en Madrid, ¿no le parece un poco extraño?".
Celia ya ha tomado una decisión
Laurita le confiesa a Celia muy seria: "Lo que me preocupa Celia es que estés jugando conmigo, porque un día te quieres marchar, al siguiente no lo tienes tan claro".
"No es nada fácil tomar esta decisión", expresa la fotógrafa. Pero la joven se enfada y le reprocha: "¿Y tú crees que es fácil no saber de qué va hacer de mí futuro?".
Celia no entiende la actitud de Laurita y le dice: "Tu futuro y que pasa con el mío, cómo puedes ser tan egoísta, no quiero discutir", y también le aclara: "Definitivamente me voy, no tiene ningún sentido seguir a tu lado".
La sobrina de Fermín le pide que no se marche, pero la fotógrafa parece que ha tomado la decisión.
Despedida grupal a los novios
Trini y Miguel deciden irse juntos de La Moderna, ya que supuestamente se marchan unos días para "casarse. La pareja quiere abandonar discretamente el salón de té, pero Teresa le dice muy seria: "Qué es eso de iros sin decir nada".
Todos sus compañeros están reunidos y muy serios. Así que Trini le expresa muy nerviosa: "Era para no armar alboroto", pero Antonia le comenta: "Una cosa es ser discretos y otra es querer engañarnos".
Trini y Miguel se miran muy nerviosos porque creen que han descubierto su secreto. En ese momento Marta grita: "Que vivan los novios".
Todos los empleados de La Moderna aplauden y también gritan: "Que vivan". La pareja se acerca a ellos y Teresa le comenta a su amiga: "Vas a ser una novia guapísima".
Marta también expresa: "Que pena no poder ir". En ese momento Teresa se emociona y se aparta del grupo, pero Cañete se acerca a ella para saber si se encuentra bien.
La encargada le confiesa: "Que me he emocionado un poco", a lo que el camarero le explica: "El amor es lo que tiene, que nos ablanda a todos".
Carla pretende manipular a Clarita
Carla ha vuelto a quedar con Clarita para que la pequeña hable con su madre. La empresaria intenta engañar a la pequeña, ya que ha traído una estampa y dos cartulinas con las palabras "sí" o "no".
Carla quiere que la niña le haga preguntas a su madre, así que Clarita le comenta: ¿Madre me echa usted de menos?".
Cuando la pequeña está con los ojos cerrado, la empresaria mueve la cartulina hacia la palabra "sí", porque tiene debajo de la mesa un imán.
Clarita descubre la respuesta cuando abre los ojos, pero los vuelve a cerrar para preguntarle: "¿Quieres que vayas con usted?".
Carla vuelve a realizar la misma operación, pero le propone: "Puedes preguntar qué es lo que tienes que hacer para ir con ella".
En ese momento Clarita se levanta y dice: “No puedo, es tarde y tengo que ir a casa de mi amiga Susana. Hoy duermo allí y tengo que ir antes de que anochezca".
Carla le pregunta: "¿Por qué duermes en casa de Susana?", a lo que la niña le explica: "Es que Matilde e Íñigo van a una fiesta en el Madrid Cabaret".
Doña Lázara quiere explicarse ante Don Fermín
"Es cierto que hubo un accidente, es cierto que la empleada que lo sufrió estaba bajo mis órdenes, y también es cierto que todas estábamos superadas por el exceso de trabajo que teníamos", confiesa Lázara.
Pero Fermín está muy serio y le comenta: "Cañete y Teresa afirman que usted es la única responsable de que esa dependienta acabará dentro de la caldera".
"Es mentira, todos cometemos errores y yo asumo los míos. Pero la empresa fue la verdadera responsable y yo su cabeza de turco", expone la gerente de La Moderna.
Sin embargo, el empresario está muy enfadado y le confiesa: "No sé, si debo creerla Doña Lázara, esto me lo tendría que haber contado mucho antes".
La joven finge que llora y le expresa: "Entiendo que todavía tenga dudas de mi palabra, lo único que le pido que intente volver a recuperar la confianza que tenia en mí".
Fermín se marcha porque quiere continuar trabajando, así que Lazara muestra un rostro lleno de odio. ¿Volverá Fermín a confiar en ella?
La dura verdad sobre el pasado de Lucía
Lucía quiere contarle a Pietro su pasado en América. "Me imagino que fue duro y fue complicado, pero gracias a Mark encontraste un trabajo", dice el italiano.
"Es verdad que me ayudó a sobrevivir pero a cambio tuve que trabajar para él, y no sabe lo duro que es eso", expresa Lucía muy seria.
El pastelero le pregunta: "¿A qué te refieres Lucía?", a lo que ella le confiesa: "A lo que te imaginas, yo para él no era más que una mercancía", y también le cuenta: "Estaba metida en un mundo en el que era imposible salir".
"Lo siento muchísimo, es que en este mundo hay muchísima mala persona, pero tú hiciste lo que tenias que hacer para sobrevivir", expresa Pietro.
Lucía le sigue contando su historia con lágrimas en los ojos: "Ya no era la misma de antes, me convertí en otra persona".
Pietro escucha su historia, pero ella le argumenta: "Cuando Mark se murió, cogí todo el dinero que tenía ahorrado y pude escaparme por fin de esa pesadilla".
Pietro se muestra comprensivo y le confiesa: "Es que tú eres una mujer muy valiente, muy fuerte", pero le aclara sus sentimientos: "Yo estaré aquí siempre para ayudarte, pero nuestros caminos son distintos".
Salvita no está dispuesto a aceptar los planes de su padre
El padre de Salvita le propone un plan: "He pensado que sería fantástico prometerte con Vanessa Benet. Es la hija de unos de los industriales del vino de Jerez, es una buena familia inglesa".
El joven muestra un rostro serio, pero su padre le continúa diciendo: "Si nuestras dos familias se unen te espera un buen destino en los negocios de los Benet".
Salvita le expresa: "Yo no pienso comprometerme con nadie", pero su padre le comenta muy serio: "Y puede saberse el motivo y no me vengas con bobadas".
"Yo estoy enamorado de Marta", afirma Salvita. Sin embargo, su padre le confiesa: "Dejaré que te diviertas un tiempo más, no voy a pedirte que rompas con ella inmediatamente. Aunque tendrás que hacerlo tarde o temprano, no puedes unir tu futuro al de una fregona".
"Yo no pienso hacer lo que me pide", dice el joven muy serio. Su padre empieza a elevar el tono de voz y le advierte: "Sino lo haces despediré a Marta, es más si sigues en tus treces le pediré a Don Fermín que la eche de La Moderna".
"No puedes hacer eso", dice el estudiante muy nervioso. El empresario le dice antes de marcharse: "Si quieres que esa muchacha conserve sus trabajos tendrás que olvidarte de ella y conocer a la señorita Benet, mañana mismo".
Teresa y Cañete ¡JUNTOS!
Cañete está arrepentido porque le confesó a Teresa lo que siente por ella. Así, que decide hablar con la joven antes de marcharse a casa y le expresa: "Lo de esta mañana ha sido vergonzoso".
Teresa le dice: "Ha sido lo más bonito que me han dicho en mi vida", y añade: "Puedo contar contigo para todo".
"Estoy ahí para lo que necesites", afirma el camarero. Pero Teresa también decide expresar sus sentimientos: "Mira yo siempre creí que el amor es romántico y emocionante, pero creo que estaba equivocada. Pero el amor bueno, el bueno de verdad, lo que te hace sentir paz, tranquilidad también. Y sentir que la otra persona está ahí pase lo que pase".
Cañete muestra un rostro de compresión y la encargada de La Moderna continúa confesándole: "Y hablando contigo esta mañana me he dado cuenta que todas esas cosas ya las tengo desde hace mucho, lo que pasa es que no lo he sabido ver. Así que bueno no quiero perder el tiempo porque creo que ya lo hemos perdido mucho. Así que ahí va: ¿Cañete quieres ser mi compañero de vida?".
El camarero se sorprende y le dice con ilusión: "Por supuesto", a lo que ella le pide: "Pues dame un beso o algo". ¡Los dos se acercan y se besan apasionadamente!
Se descubre el escondite de Carla
El inspector entra en casa de Carla con Íñigo y Matilde, para encontrar a la joven. Así que deciden bajar al sótano y el policía dice: "Señora del Morcuende está ahí".
"No está", responde Íñigo. La joven se preocupa y dice: "No eso no es posible, alguien ha tenido que avisar que veníamos".
Siguen buscando por la estancia, pero Matilde descubre ropa de Carla y peluca. "Igual se ha preparado para salir a la calle sin que la reconozcan", expresa el policía.
Matilde también descubre el escondite y confiesa: "Espera miren esta estantería". La joven tira de una palanca y se abre la puerta, así que el inspector entra, pero inmediatamente vuelve a salir y dice: "No está aquí, hay que preparar un operativo de búsqueda".
Matilde decide quedarse más tiempo en el sótano y cuando sube a la planta de arriba con un sombrero le comenta a Íñigo muy preocupada: "Mira lo que he encontrado en el sótano, es de Clarita", y añade: "Tiene a mi hermana".
¿Regresa Doña Lázara a La Moderna?
Lazara ha quedado con Don Fermín en su despacho y le relata: "Ahora sé que yo tengo la culpa de lo que le pasó a esa pobre chica, aunque sí que sea responsable. Yo no tengo la culpa porque no quería que le pasara nada malo".
La joven rompe a llorar desconsoladamente y le dice: "Perdóneme". El empresario le confiesa: "Es usted quien tiene que perdonarse y no exigirse tanto, hizo lo que pudo".
Lázara se seca las lágrimas con el pañuelo de Don Fermín y él le expresa: "Yasta ya está todo aclarado, lo que lamento es que haya tenido que pasar por lo que ha pasado. Pero entienda que era mi deber y mi obligación contrastar la información".
Lázara no para de fingir que no está bien, pero el jefe del salón de té le dice: "Estaré encantado de que vuelva a trabajar como gerente con efecto inmediato".
La gerente le confiesa: "Nada me haría más feliz, que todo vuelva a ser como antes", pero el empresario le dice: "Ya veremos, de momento vuelva a trabajar".
Parece que Lucía se irá definitivamente
Antonia se encuentra en su casa con Marta, ya que está preparando la cena. La joven le pregunta: "¿Pudo hablar con la madre de Susana?", a lo que la dependienta le explica muy seria: "Me dejo muy ‘preocupa’, que dijo que Clarita solo había estado en su casa una tarde".
"Sí pensaba que iba todas las tardes", comenta la joven. Pero Antonia le confiesa: "Y yo, no sé hablaré con Matilde".
En ese momento suena el timbre y Antonia abre la puerta. Lucía ha decidido visitarla y le confiesa: "Sé que les he dado muchos problemas a usted y a Pietro, pero le quiero pedir disculpas por ello, no quiero molestar más".
"Ha firmado usted los papeles de la nulidad, es lo único que me interesa", dice la dependienta. Pero la italiana le responde: "No voy a firmar porque ya los he firmado". ¡Lucía le entrega a Antonia los papeles de la nulidad!
