‘La moderna’ (Mejores momentos): Jacobo revoluciona todo
¡Aparece Jacobo Morcuende!
Un joven entra en el despacho de Doña Carla y le dice que es Jacobo Morcuende, el hijo de Don Jaime Morcuende. La empresaria se sorprende con las palabras del joven, así que le explica: "No sabía nada de todo esto".
"No estaría muy orgulloso de dejar embarazada a mi madre y después abandonarla a su suerte", dice Jacobo. La empresaria no sabe qué decir, así que él le continúa explicando: "Cuando mi madre conoció a su difunto marido, él estaba prometido con una mujer de la alta sociedad y bueno cuando se enteró del embarazo prometió que iba romper con ese compromiso y casarse con mi madre".
Carla quiere saber más detalles de esa relación, así que Jacobo le sigue contando que su madre se mudo a Las Palmas. Sin embargo, un día se presentó Jaime en su casa, porque estaba arrepentido, pero la joven no quería perdonarle y le dijo que el bebé había fallecido en el parto.
Antes de morir su madre le contó que Jaime Morcuende era su padre. El joven antes de irse le comenta a la empresaria: "Tenía muchas ganas de conocerla en cierto modo usted es la única pariente que me queda en este mundo".
Fernando Collado no quiere que Laurita se vaya con él
Fernando está con Laura en el parque y quieren hablar sobre el embarazo. El actor le comenta: "Yo me tengo que ir a Hollywood dentro de poco", a lo que la joven le responde: "Ya, pero aquí tienes una responsabilidad conmigo".
"Sólo te puedo ayudar económicamente y para eso necesito ingresar", responde el joven. Así, que la joven le propone: "Llévame contigo a Hollywood, yo aquí no voy a poder salir ni a la calle, mi madre me estará persiguiendo todo el rato y tampoco voy a poder trabajar en la Moderna, no tengo nada que hacer. Allí, al menos estaremos juntos, llévame contigo".
"Qué vas hacer allí sola todo el día, que yo voy a estar trabajando", y añade: "No me parecería prudente, simplemente el viaje en barco en tu estado sería muy peligroso".
Laura está preocupada porque no tiene dinero, pero Fernando le explica: "Yo voy a ganar mucho dinero en Los Ángeles, ahorraré todo lo que pueda y cuando vuelva resolveremos este problema".
Doña Carla no se fía del 'hijo' de Don Jaime
Carla está muy enfadada porque acaba de aparecer un supuesto hijo de Jaime y le cuenta a Iñigo: "He hablado con mis abogados y me han dicho que no venda ninguna de mis propiedades hasta que el no mueva ficha".
"Tú lo que no quieres es que venda el Madrid Cabaret, pero tengo que avisarte que tengo un acuerdo con Domingo Suárez", responde el joven muy enfadado.
Carla se levanta y le dice: "Te estoy diciendo que Jaime tiene un heredero y que el testamento puede quedar invalidado, como mínimo tendremos que darle la legítima".
"Si es el hijo de Jaime tiene derecho a parte de la herencia y nuestro deber es concederle ese derecho", argumenta el empresario.
Sin embargo, Carla no está de acuerdo y le explica: "No pienso darle nada a ese aprovechado, tenemos que hacer algo Iñigo, tenemos que pararle los pies".
Jacobo quiere conocer sus orígenes
Jacobo está con Carla en el despacho y le explica: "Yo no estoy aquí por la herencia, al menos no por la que tiene que ver con los bienes, más bien por la otra, la de mis raíces. Yo quiero saber cómo era mi padre, qué pensaba, qué le gustaba, creo que si le llegó a entender a él, pues podré llegar a entenderme a mí mismo. Tengo muchas preguntas y yo creo que usted tiene todas las respuestas".
"Si le doy esas respuestas me obligará a recordar momentos que ahora mismo no sé si puedo", dice Carla. El joven se disculpa y le responde: "No quiero que piense que soy un egoísta", pero Doña Carla decide contarle cómo era el empresario: "Su padre era un hombre maravilloso y unos desarmados le quitaron la vida justo cuando estábamos en nuestro mejor momento, y con su pérdida también perdí una parte de mí".
Carla quiere dejarle claro el tema de la herencia y le explica: "No quiero ser injusta con usted, lo mejor es que sus abogados se pongan en contacto con los míos". El joven le responde: "Yo no he venido aquí por la herencia".
Carla está encantada con el joven y le confiesa: "Me gustaría seguir conociéndole y creo que podría hacer de guía o de anfitriona si le parece bien". Jacobo le responde muy ilusionado: "Sí, claro, lo que me parece es que he tenido mucha suerte de haberla conocido".
Le dan una sorpresa a Rosario
Rosario entra en su casa, está todo oscuro y se dirige al salón. Allí, se encuentra a Marta y le pregunta a la joven qué está haciendo, pero ella no le responde. En ese momento Matilde sale de la habitación y enciende la luz.
Todos sus hijos le gritan: "Sorpresa". Ella se emociona al ver que le han regalado una máquina de coser. "Desde cuándo me lo ocultabais, pero cómo vamos a pagarla, yo creo que no vamos a poder, no nos habremos endeudado", dice la madre de Matilde.
La dependienta le responde: "Se puede relajar, esto es un regalo para usted". Rosario decide sentarse para probar la máquina y comenta: "Ahora solo faltan los clientes".
Marta le explica muy ilusionada: "Me he pasado por todas las tiendas del barrio diciendo que tenemos a la mejor costurera de la ciudad en la corrala".
Esperanza le canta las cuarenta a Fernando Collado
Esperanza está todo el rato mirando a Fernando, así que él se acerca a ella y le dice: "Me vas a decir qué quieres hablar conmigo". La limpiadora le responde enfadada: "Sabes perfectamente de que quiero hablarle, de Laurita y su indecente comportamiento con ella".
"Cómo se atreve hablarme así, si ni siquiera me conoce", dice el joven mientras se marcha. Esperanza le persigue y le confiesa: "No lo conoceré como actor, pero le conozco como persona. Mucho Hollywood por aquí, por allá, pero a la hora de 'apechuga' es usted un sinvergüenza".
El actor le responde: "No voy a tolerar que me insulte y añade: "Yo no tengo que darle ningún tipo de explicaciones y, por supuesto que me haré cargo de la criatura, de eso que no le quepa duda".
La limpiadora le continúa diciendo: "Laurita es una chica maravillosa, que sinceramente jamás pensé cogerle tanto cariño y usted le ha engañado miserablemente, no una vez, sino dos. Se lo advierto estaré pendiente de todos sus pasos y espero que haga lo correcto, porque si no se la va a ver conmigo".
Cañete sigue liándola por las noches
Miguel está acostado en la cama y siente una mano en su brazo. Él sonríe y dice: "Que juguetona estás Trini". Sin embargo, esa mano toca su rostro y el librero comenta: "Venga Trini por una noche que Cañete no está roncando".
El librero mira la mano y se da cuenta que es de Cañete. Enciende la luz y descubre a Cañete en medio de los dos, así que llama a Trini para que se levante.
"Primero se mete en nuestras vidas, después en nuestra casa y después en nuestra cama", grita la dependienta. Miguel le explica que Cañete es sonámbulo, así que para devolverlo al sofá los dos cantan una nana.
Cañete escucha la canción y se dirige al sofá. Se tumba y comienza a roncar, así que Miguel dice: "Yo no sé si es peor esto o lo otro”. La dependienta también está desesperada y confiesa: "Otra noche sin dormir, es que yo ya no puedo más".
Los camareros de la Moderna se quejan a Matilde
Matilde entra en el despacho de Don Fermín para infórmale de un tema que le preocupa: "He hablado con Cañete y los otros camareros y no sé cómo lo han hecho, pero están al tanto de mi propuesta de repartir las propinas".
"Y por la serenidad de su rostro intuyo que la noticia no les ha sentado nada bien", responde el jefe de la Moderna. La joven le continúa informando: "De momento se niegan a repartir las propinas con las dependientas", y añade: "También dicen que están dispuestos hacer lo que haga falta con tal de impedirlo".
Fermín no le apetece que esté toda la plantilla enfadada y comenta: "Espero que esto no se convierta en una huelga de camareros".
Teresa también decide regañar a la joven y le confiesa: "Esto es lo que ha logrado tu propuesta Matilde, incluso antes de ser anunciada".
"Lo siento Matilde, pero no hay nada más que reflexionar sobre su propuesta de reparto de propinas", dice Don Fermín.
Fernando Collado cree que no es el momento
Fernando decide llevar a Laurita al médico, ya que él no quiere continuar con ese embarazo. "En dos días nuestro problema habrá desaparecido y, tú y yo podremos volver a estar juntos como antes", confiesa el actor.
"Yo no tengo claro que quiera hacerlo", dice la dependienta. Sin embargo, el actor no está de acuerdo y le explica: "Eres muy joven para ser madre y para mí, porque tengo una carrera que levantar, para que tú y yo podamos tener una vida muy feliz".
Él le continúa confesando que cuando consiga trabajo en Hollywood, ella se irá a vivir con él, ya que quiere una casa en la playa y tener varios hijos con ella.
Fernando le aclara: "Para conseguir que ese sea nuestro futuro, tenemos que tomar algunas decisiones en el presente". La dependienta le responde muy seria: "Está bien, si es lo que quieres, lo haré".
¡Iñigo le pide matrimonio a Matilde!
Iñigo mira a Matilde con un anillo en la mano. La dependienta le responde muy ilusionada: "Sí, claro que sí, claro que quiero casarme contigo". El empresario le coloca el anillo en el dedo y le dice a la joven: "Me haces el hombre más feliz de todos".
La dependienta le confiesa: "Ojalá pudiera parar el tiempo en este instante, nunca me había sentido tan dichosa", a lo que Iñigo le responde: "Ni yo, te prometo que me esforzaré día tras día, para hacer que nuestro matrimonio sea tan pleno como esta misma noche, y te prometo que no habrá nada que no me haga cumplir esta promesa".
"Ya verás que cara va a poner mi familia", comenta la joven. Así, que Iñigo le propone: "Si quieres puedes salir corriendo a contárselo, aunque pensaba que te quedarías un poco más, ha quedado una bonita noche". ¡Los dos se besan apasionadamente!
¿A qué está jugando Doña Carla?
Carla está en el Madrid Cabaret con Jacobo. Ella le comenta mientras toman unas copas: "A su padre le hubiese encantado tenerle aquí". El joven sonríe y le confiesa: "No te puedes imaginar lo que siento por estar conociendo todos los negocios de mi padre estos días".
En ese momento aparece Iñigo y le dice al joven: "Me alegro de volver a verle, supo a poco la conversación que mantuvimos", y añade: "Espero que estés disfrutando del Madrid Cabaret, era uno de los locales predilectos de su difunto padre".
"Ya se lo he dicho y te pediría que no nos aguases la noche con recuerdos dolorosos", responde la empresaria. Jacobo decide salir un momento, así que Iñigo aprovecha para decirle a la joven: "¿Se puede saber a qué estás jugando, qué pretendes trayendo a Jacobo a Madrid Cabaret"?
Laurita les cuenta a las chicas el plan de Fernando
Esperanza y Trini no están de acuerdo con la decisión de Fernando. La joven está muy emocionada y les cuenta: "La clínica a la que me ha llevado parece segura".
Trini le pregunta si no quiere continuar con el embarazo, a lo que Laurita le aclara: "No sé lo que quiero". La limpiadora de la Moderna le comenta: "Decidas lo que decidas, aquí tienes un par de amigas que te vamos apoyar siempre, pero solamente por ti, no por lo que diga él".
"Cuando tome una decisión seréis las primeras en saberlo, pero ahora me tengo que ir", responde la sobrina de Fermín.
