‘La moderna’ (Mejores momentos): Envenenar a Matilde
¡Inés y César se besan!
Inés quiere que César le cuente la verdad de su pasado y le pregunta muy seria: “¿Es cierto que trabajabas para una banda criminal?", así que el empresario le responde: "Todos tenemos un pasado".
Él quiere saber quién se lo ha contado, pero ella le responde muy enfadada: "Si no vas a contestar a mis preguntas, yo no tengo por qué responder a las tuyas".
Cesar le confiesa: "Nunca te he mentido, te dije que tenia un pasado del cual me arrepiento, pero no tengo ninguna obligación de darte explicaciones. Lo único que te interesa saber es que ya deje atrás todo aquello".
Él continúa diciendo que ha cambiado y que necesitaba dejar Marsella. La joven comprende su situación, se acerca a él y se besan apasionadamente.
El primer beso entre Antonia y Pietro
Pietro y Antonia están muy ilusionados con su relación. La dependienta le confiensa que le ha contado a sus compañeras de La Moderna, que los dos acababan de empezar una relación.
"Me alegro muchísimo que haya dado ese paso", responde el italiano. Antonia le comenta: "Ya le dije que avanzaríamos despacio, pero que avanzaríamos".
Los dos están muy nerviosos pero se acercan y acaban besándose. Ella se ríe y se aparta, así que Pietro le dice también con una sonrisa: "Me voy". La dependienta le responde: "Sí, nos vemos mañana".
La dependienta se acerca a la puerta para despedir a Pietro y le da otro beso. Él le dice: "Buenas noches".
Matilde abandona su puesto para ir con Íñigo
Carla visita La Moderna y le dice a Matilde que tiene mala cara. "Yo estaría igual si lo hubiese dejado con mi prometido. Me da mucha pena por vosotros", comenta la empresaria.
"Sí se la ve muy afligida, espero que el azúcar de estos dulces la ayuden a levantar el ánimo", responde muy seria la joven.
Carla le dice con ironía: "Míralo por el lado positivo, mejor que lo hayáis dejado antes de la boda", y añade: "Mira todo lo que te ha mentido, eso significa que no le importas mucho".
Sin embargo, la dependienta no está de acuerdo y le responde: "Él puede cometer errores y tener equivocaciones, pero es un hombre íntegro".
En ese momento Matilde se acerca a Don Fermín y le explica: "Me ha surgido un tema en mi casa y es urgente, ¿me puedo ir media hora antes?".
"Sí es tan urgente, vale", responde el jefe de La Moderna. ¡Carla mira con cara de odio mientras la joven se marcha!
Matilde sabe cómo hacer de rabiar a Carla
Carla le reprocha a Matilde que ayer salió corriendo y no terminaron la conversación. La joven le responde con ironía: "Tenía asuntos personales, lamento si fui demasiado brusca".
La joven le continúa diciendo : "Me abrió los ojos con respecto a Íñigo, gracias a sus palabras me he dado cuenta de mis verdaderos sentimientos hacía él y por eso ayer me fui corriendo, me fui a verle".
Carla le pregunta muy seria: "¿Te fuiste a ver a Íñigo?", a lo que la dependienta le aclara: "Para pedirle perdón por haber desconfiado de él y nada, ya lo hemos solucionado. Estamos juntos de nuevo y nadie podrá separarnos, ni siquiera usted". Matilde se marcha muy ilusionada y la empresaria muestra odio en su rostro.
Inés cantará en el Madrid Cabaret
César ha recibido una caja con una rata muerta y una nota amenazante en francés. En ese momento aparece Inés, así que él cierra la caja y le dice: "He estado hablando con Íñigo sobre lo que puedas actuar aquí".
"¿Y qué te ha dicho?", pregunta la joven. El empresario le responde: "Lamentablemente no va a poder ser". La joven se enfada, pero él se acerca a ella y le dice con una sonrisa: "Hasta dentro de tres días".
Inés se ríe y le responde: "No me lo creo". Los dos se abrazan y César le explica: "Y la semana que viene otra vez". Ella quiere saber si le da esta oportunidad por qué le parece buena cantante o por su relación.
"Porque me pareces muy buena cantante", responde el empresario. Ella está muy nerviosa, pero él quiere que se tranquilice y le confiesa: "En cuanto la gente te escuche sabrás que tienes un talento inato".
"Vamos a envenenar a Matilde"
La madre de Carla le confiesa a su hija que mató a su padrastro, ya que sabe que intentó abusar de ella. "¿Y usted cómo sabe eso?", pregunta la empresaria.
"Porque él me lo confesó, yo sospechaba algo. Cuando te fuiste tan joven sin dar explicaciones", dice su madre. Ella no entiende por qué no le contó la verdad, a lo que Carla le expresa: "Si le llego a decir que él me estaba poniendo las manos encima, ¿usted me hubiese creído?".
Su madre no sabe qué decirle, pero la empresaria le comenta que no se sienta mal. Así, que su madre le confiesa que cuando descubrió la verdad, su pareja le pidió perdón de rodilla. "Esa misma noche le di la primera dosis", comenta.
"¿Lo envenenó?", pregunta la joven. Así, que su madre le confiesa: "Poco a poco, a pequeñas dosis, nunca nadie se dio cuenta", y añade: "No pude ayudarte entonces, pero voy ayudarte ahora. Vamos a envenenar a Matilde".
