‘La moderna’ (Mejores momentos): ¿El cierre del caso?
Matilde e Iñigo consiguen salir ilesos
Matilde descubre la bomba en el vestidor de la Moderna, la joven está muy asustada, pero decide cortar uno de los cables. Sin embargo, la bomba continúa activa, ella no entiende por qué no se ha parado.
Se acerca a Iñigo que está en el suelo inconsciente y le dice: "Por favor, despierta". El empresario consigue levantarse, así que ella le explica: "He cortado el cable y el reloj no para".
En ese momento los dos descubren que el reloj ha parado y se abrazan. Iñigo le dice muy ilusionado: "Lo has conseguido, por qué no te has ido".
Matilde no puede parar de llorar y le dice: "No habrías hecho tú lo mismo en mi lugar", pero el empresario le aclara: "Yo te hubiera cogido en brazos y te habría sacado de aquí".
"Te juro que después de esto no vamos a volver a escondernos" responde la joven. El empresario está de acuerdo y le comenta: "Nunca más".
Cañete rechaza la amistad con Miguel y Trini
Trini y Miguel han quedado con Cañete para darle las gracias, porque no han sabido comportarse como adultos. "Primero te queremos dar las gracias por no habernos delatado a Teresa", dice la dependienta.
Miguel también le comenta: "Tú has demostrado una gran nobleza", y añade: "Y queríamos que volviéramos a ser amigos los tres".
"Eso es todo, no vamos a volver a ser amigos, no soy tan rencoroso como para dejar que pierdas tu trabajo por lo que me hiciste, pero de ahí a ser amigos. Lo que ha pasado no lo arregláis con un plato de pasta", dice Cañete.
La pareja está muy sorprendida con la reacción del camarero, así que él le continúa explicando: "A partir de ahora al pan, pan y al vino, vino. Buenos días, buenas tardes y lo que tengamos que hablar por temas de trabajo".
Aguirre tiene una coartada
Carla le reprocha a Aguirre: "Con Manuel o sin Manuel, las bombas deberían haber explotado". El militar le responde: "Y hubieran explotado sino hubiera aparecido Peñalver con esa chica".
Carla le pregunta muy seria: "Cree usted de que Manuel avisó a Matilde", a lo que Aguirre le responde: "No lo sé, pero no puede ser casualidad. Alguna razón habrá, para que Peñalver y esa chica estuvieran allí en ese momento".
El empresario continúa diciendo: "Doña Carla espero sinceramente que no haya dejado ningún cabo suelto". La joven quiere saber a qué se refiere, así que él le aclara: "A cualquier cosa que pueda relacionarnos a usted y a mí con el difunto Manuel".
"Yo no he dejado ningún cabo suelto, ¿y usted?", responde Carla. Así, que el empresario le explica: "No, yo he cumplido con lo que me ordenó al pie de la letra, he hecho con lo que me dijo punto por punto.
Aproveche que todos estaban trabajando y que la niña estaba en la escuela para entrar en esa casa sin dejar rastro. Entre las cosas de Manuel deje los planos de la Moderna y de la galería, y material para fabricar explosivos, es decir, todas las pruebas para incriminarle en el atentado".
El militar quiere saber por qué quiere culpar a Manuel del asesinato de Jaime. "Era un familiar mío, vino a cumplir un encargo, pero resultó no ser de fiar, así que tuve que deshacerme de él", dice Carla.
Vuelven a interrogar a Doña Carla
El inspector continúa con la investigación y le explica a Carla: "Hemos averiguado que las cuentas de su marido día antes de su muerte hubo una serie de pagos".
"No sé qué podría tener eso de extraño, mi marido movía grandes cantidades de dinero a diario", dice la joven. Pero, el inspector le aclara: "La cosa es que su marido no tenía constancia de esos pagos, así me lo ha confirmado el director del banco, ¿sabes usted algo de eso?"
La empresaria sonríe y le responde: "No, no lo sabía, sabe usted por qué me case con mi marido, porque le admiraba y porque pensé que juntos formaríamos la pareja perfecta y así fue, nunca nos ocultamos nada el uno al otro".
"Excepto en este ocasión", comenta el inspector. Así, que ella le aclara: "Efectivamente, yo no sabía nada de estos movimientos, a nombre de quién se hicieron".
El policía le continúa informado: "De un tal Julián Posadas, ¿le suena ese nombre?", a lo que Carla le contesta: "En absoluto".
El inspector Ocampos registra la casa de la familia Garcés
El inspector sale de la habitación de Manuel y le pregunta a Matilde: "¿Todo lo que hay aquí dentro pertenece a Manuel?", pero la joven está nerviosa y quiere saber qué ha encontrado.
"Documentación y restos para la preparación de explosivos, para los detallados de la galería y del salón de té. Me temo que se trata de pruebas contundentes", dice el inspector.
Sin embargo, Rosario no está de acuerdo y comenta: "No puede ser, Manuel era un joven muy bueno y responsable, y nunca le haría daño a nadie. Y mucho menos de esta forma tan horrible, explotando bombas, atentando contra la vida de las personas, no".
El policía quiere saber qué les dijo cuando se conocieron, así que Rosario le explica: "Que venía de un pueblo de Asturias". Matilde está muy emocionada y expone: "No lo entiendo, quién mataría a un estudiante de magisterio, quién podría apuñalarle".
"Creía conocer a su inquilino y por lo que parece les tenía bien engañadas, ahora es todo muy confuso, pero no se preocupe vamos a resolver el caso", argumenta el inspector.
Matilde duda de Doña Carla
Matilde está en el piso de Iñigo porque quiere saber cómo se encuentra después del accidente en la Moderna. El empresario le explica que se encuentra mejor y que le ha comentado a Carla que está feliz porque: "Ya había alguien, tú".
"Está claro que no se va a quedar con los brazos cruzados", dice la joven. El empresario está de acuerdo y le responde: "Yo ya no quiero esconderme y haré todo lo que haga falta, eso sí estate atenta por todo lo que te pueda decir, pero no te enfrentes a ella".
"Sí, porque no necesitamos más complicaciones", dice la joven. Iñigo quiere saber qué le ocurre, así que ella le comenta: "Han encontrado información sobre bombas y explosivos entre las cosas de Manuel, y también un plano de la galería y la Moderna".
"¿Manuel, un anarquista?", pregunta Iñigo muy sorprendido. La joven le contesta: "No lo sabemos, es todo muy confuso", y añade: "Creo que Carla está detrás del atentado".
"¿Tú crees?", pregunta el empresario. Matilde le argumenta: "Piénsalo, Carla, Aguirre tiene al socio perfecto".
Hay novedades en el caso de Don Jaime
El inspector le informa a Carla que Manuel tenía una llave que abría una consigna y dentro de ella había dos cuadernos.
La joven no entiende a qué se refiere, así que él le aclara: "Esos cuadernos contienen anotaciones, un registro de vigilancia exhaustiva de su marido días antes de su muerte. Horarios de entradas y salidas, tanto del despacho como de su casa”.
"Me está usted diciendo que ese anarquista perseguía a Jaime", dice Carla. El inspector le responde muy serio: "Todas las pruebas obtenidas hasta el momento indican que sí, que ese hombre además de estar implicado en la colocación de las bombas de la Moderna, pudo ser el asesino de su marido".
Carla rompe a llorar y le dice: "Gracias". Pero, el inspector le continúa informando: "Aunque eso choca directamente con su declaración, usted siempre sostuvo que era varios atacantes".
"Quizás esas imágenes fueron fruto de la confusión del golpe que recibí en la cabeza", explica la joven muy nerviosa. El policía antes de marcharse le comenta que cerrará el caso.
¿El inspector Ocampos cerrará el caso?
Matilde visita a Iñigo, pero él se encuentra con el inspector, ya que quiere informarle que Manuel vigilaba a Jaime. "No puede ser, no puede ser", dice la joven muy sorprendida.
"Se podría decir que con lo que hemos encontrado en esa taquilla, quedan los dos casos resueltos de una vez, el del asesinato y el del intento de hacer que La Moderna salte por los aires", argumenta el inspector. Iñigo no está de acuerdo y comenta: "Dos casos diferentes resuelto a la vez".
El inspector le continúa diciendo: "Reconozco que la coincidencia es sorprendente, no se lo voy a negar". Matilde argumenta: "Manuel serán muchas cosas, pero también es víctima de un asesinato, no se puede cerrar un caso sin saber quién lo mató".
El policía expone a la pareja: "Es la primera vez que me pasa algo así en toda mi carrera, que dos casos tan complejos queden resueltos y explicados a la perfección en tan poco tiempo", y añade: "Quizás hay alguien interesado en hacernos creer que Manuel es el culpable”.
Fernando Collado se presenta en la Moderna
Fernando entra en La Moderna, se acerca a Laurita y le dice: "Por favor, escúchame". La joven no quiere seguir con la conversación y le aclara: "Creo que ayer dejamos todo hablado y bien hablado".
"Quiero que me perdones", dice el actor. Pero, la dependienta sigue enfadada y le responde: "Para mentirme no tuviste tanto reparos, por qué ahora es tan importante que te perdone".
"Porque eres inteligente y divertida, porque cada segundo que paso a tu lado es especial y maravilloso, porque te quiero recuperar, aunque sea como amiga y para conseguir eso, necesito que me perdones", expone el joven.
La dependienta le aclara que no le apetece ser su amiga, pero él le propone que vayan juntos al estreno de su película. "Ya veremos y ahora vete por favor", responde la joven. El actor sonríe y le dice: "De acuerdo, allí te espero".
