‘La moderna’ (Mejores momentos): El asesinato de Don Jaime

Don Jaime descubre la verdad sobre Doña Carla

Jaime cree que Carla le ha quitado dinero de sus cuentas y quiere llamar a la policía. Ella le aclara que no es ninguna ladrona, pero el empresario está enfadado y le responde: "Tú eres mucho peor, un ratero va de cara, te da la posibilidad de enfrentarte a él, tú apuñalas por la espalda".

La joven le quiere explicar el motivo, pero Jaime le dice: "No quiero que me expliques nada, sacabas dinero de mi cuenta y la enviabas a una cuenta que ni siquiera está a tu nombre".

Carla le responde con mucha frialdad: "Primero no es tanto dinero y segundo tenia que asegurarme mi futuro", y añade: "Tenía que cubrirme las espaldas por si algún día me dejabas".
Jaime se ríe y le pregunta: "¿No te arrepientes?", a lo que ella le confiesa: "No me he gastado ni una peseta de ese dinero, si quieres lo puedes comprobar, te lo devolveré todo".

Él se acerca a ella y le explica: "Por supuesto, pero no tú, lo hará la justicia". Carla no entiende por qué quiere denunciar a la madre de su hijo, pero el empresario le dice muy enfadado: "No te puedes quedar embarazada, estás seca por dentro”.

Ella no sabe qué decir, pero él le continúa explicando: "Me dio por ir a ver ese doctor Bermúdez, al principio no quería hablar pero cuando le amenace con denunciarle al Colegio Médico, me contó que lo chantajeaste y que le habías ofrecido una buena cantidad de mi dinero, para que te diese ese certificado falso de embarazo, así que lárgate de aquí".

Don Jaime visita a la verdadera familia Garcés

Don Jaime decide ir a la corrala, Clarita está sentada en la escalera y le pregunta: "Hola señor, ¿busca alguien?", el empresario se acerca a la pequeña y le dice: "Conoces a una señora que se llama Rosario Garcés".

La niña le responde: "Sí, claro es mi madre señor, es esa de ahí. Yo soy Clara, pero todo el mundo me llama Clarita". El empresario está muy sorprendido y le explica: "Me habían dicho que Rosario se había ido a vivir a Valencia con otra de sus hijas, Matilde".

"No señor, mi hermana mayor trabaja en la Moderna y es esa de ahí", responde Clarita. El empresario se gira y descubre quien es Matilde, pero se marcha deprisa de la corrala.

La joven le pregunta a su hermana: "¿quién era ese señor?", su hermana pequeña le comenta: "Creo que se ha equivocado, me ha preguntado si vivías en Valencia con madre".

Matilde le explica a Clarita que no puede hablar con extraños, así que la pequeña le promete que no volverá hacerlo.

Antonia descubre la vida paralela de su difunto marido

Antonia está muy emocionada en su casa mirando la fotografía de su difunto marido y afirma: "Ojalá Pedro tuviera razón y el pasado no fuera tuyo, ni las cartas". En ese momento suena el timbre y es una mujer, Antonia le pide que entre y le dice que necesita saber la verdad sobre Ramón.

Así, que la dependienta del salón de té le pregunta: "¿Estuvieron juntos?", a lo que responde la joven: "Yo creo que ya le he dado suficientes pruebas de eso".

Antonio le confiesa: "Necesito entender cómo un marido tan decente y tan cumplidor fue en realidad un mentiroso, no lo entiendo, necesito entenderlo y usted me lo va a contar". La mujer decide confesarle: "Ramón y yo tuvimos una hija".

La dependienta rompe a llorar, así que la joven intenta tranquilizarla: "Tiene que ayudarme, si usted amó a ese hombre tiene que ayudarme a recuperar a mi hija".

¿Quién ha asesinado a Don Jaime?

En el despacho de Jaime está la policía y hay periodistas en la puerta. Laura le pregunta a Matilde si se conoce alguna novedad, así que la joven le comenta: "Todavía no, Don Fermín está en su despacho hablando con la policía, al parecer ha pasado algo en el despacho de Don Jaime".

En ese momento el director del salón sale de su despacho y las dependientas se acercan a él, para saber qué ha ocurrido. Fermín está muy serio y afirma: "Han asesinado a Don Jaime".

Matilde le pregunta si se sabe el motivo, a lo que el director le explica: "Según el inspector con el que he hablado, todos los indicios apuntan a un caso de robo con violencia", y añade: "Afortunadamente Doña Carla sigue con vida. Al parecer estaba presente en el momento del ataque, pero no sabremos qué ha pasado hasta que ella recupere el conocimiento, si es que eso sucede".

Matilde le pregunta si está muy grave, a lo que Fermín le responde: "Recibió heridas de consideración y la trasladaron al hospital".

Fernando Collado se disculpa con Laurita

Laura se da cuenta que Fernando está en el salón y le dice a Trini: "No me puedo creer que tenga la poca vergüenza de venir a merendar aquí". Su compañera le pregunta qué ocurrió en la cita, así que la joven le cuenta: "Fue un completo desastre".

Fernando se acerca a la dependienta y le dice: "Lo siento mucho, lo que pasó en los jardines fue", pero Laura le interrumpe y le comenta: "Fue una muestra de estupidez, una apuesta infantil o demostrar a tus amigotes que eras capaz de robarme un beso, qué es lo que fue exactamente".

El actor le responde: "Fue una apuesta, te pido humildemente perdón". La sobrina de Fermín está muy enfadada y le confiesa: "Eres bobo de remate".
Ella se marcha, pero él corre detrás de la joven y le explica: "Sí, soy bobo lo reconozco, pero me he dado cuenta de mi error y de la clase de chica que eres".

"Nunca sé cuándo estás interpretando un papel o cuándo eres tú mismo, y eso me ha pasado siempre", dice Laura. En ese momento aparecen los amigos de Fernando y ella se marcha muy mosqueada.

Doña Carla se entera de todo lo que ha pasado

Iñigo decide entrar en la habitación de Carla. Ella se despierta y le dice: "Qué ha pasado, la gente entra y sale, pero no me dicen nada. ¿Dónde está Jaime?", pero Iñigo está sorprendido y le pregunta: "¿No te acuerdas de nada?"

Ella le responde: "Estaba en el despacho y, ¿Dónde está Jaime?", el joven no puede contener las lágrimas y le confiesa: "Alguien entró en el despacho y os atacó a los dos, por eso estás aquí".

Carla quiere saber si Jaime está herido, así que el empresario le aclara: "No, siento mucho decirte esto, pero Jaime ha fallecido". Carla llora desconsoladamente y grita: "No, Iñigo por favor, no puede ser verdad".

También interrogan a Doña Carla…

Carla está tumbada en la cama del hospital y en ese momento entra el inspector porque quiere hablar con la joven.

El policía le pregunta: "¿Sabe usted los motivos que tenía su marido para despedir al señor Peñalver?", la joven le comenta: "Creo que tuvieron discrepancias en la gestión de los negocios, pero no me gustaba entrometerme en el trabajo de mi marido".

El inspector quiere saber si recuerda algo del momento de la agresión. Carla esta muy emocionada y le explica: "Mis recuerdos son muy confusos, pero me viene imágenes" y añade: "Fueron varios atacantes, no sé cuantos".

El policía le pregunta si recuerda cómo eran, así que ella le comenta: "Eran jóvenes". Carla le continúa explicando que no sería capaz de reconocerlos, porque sus recuerdos son muy confusos.

En ese momento Carla recuerda a Don Jaime tirado en el suelo y ella le dice: "No querías volver a verme, lo has conseguido". En ese momento el empresario cierra los ojos y la joven tira todos los objetos del despacho, para que todo el mundo crea que ha sido un robo.

Ella llama a la policía y dice: "Nos han atacado a mi marido y a mí, me han dado un golpe en la cabeza". Cuelga el teléfono, se levanta y se golpea fuertemente contra la puerta.

Iñigo es sospechoso del asesinato de Don Jaime

El policía quiere interrogar a Iñigo y le pregunta cómo es su amistad con Carla. El empresario le explica: "Carla y yo nos conocemos antes de que se casara con Don Jaime".

El inspector le pregunta: "Tuvo usted alguna una discusión últimamente con el señor Marcuende", a lo que el empresario le responde: "Jaime y yo trabajamos juntos y éramos hombres de carácter, pero sí discutíamos cuando discrepábamos por un asunto de negocio".

"Que extraño, tenía entendido que ustedes se llevaban bien", el joven se enfada y le dice: "No se equivoque, Jaime y yo nos llevábamos muy bien, pero si es de serle sincero de unos días para acá, Jaime y yo tuvimos nuestros más y nuestros menos".

El policía quiere saber el motivo, el empresario le confiesa: "Tuvimos unas pequeñas diferencias por un negocio y ese fue el motivo de mi despido, pero en su última llamada me hizo ver que volvía a estar a buenas conmigo".

El policía se ríe con ironía, pero Iñigo no aguanta su actitud y le dice: "Con sus preguntas y su actitud me esta dando a entender que usted me está considerando sospechoso del asesinato de Don Jaime".
El inspector le responde: "Señor Peñalver ahora mismo cualquier persona relacionada con Don Jaime es sospechosa, usted entre ellas".

Fernando sigue insistente y arrepentido

Trini le explica a Laura que el actor le ha dejado un regalo para ella. "Él está muy arrepentido, porque cuando me ha dado la revista me ha dicho que metió la pata. Y que no hay nada en el mundo que le gustaría más que estar a buenas contigo".

"Es actor, vive de fingir emociones mejor no creerse nada", afirma la joven. La sobrina de Fermín le confiesa que en la cita el joven le dio un beso, pero ella le respondió con un tortazo.

Trini le comenta que Fernando ha señalado un artículo de la revista y se ha dado cuenta que tiene un mensaje enclave, ya que le vuelve a pedir perdón a través de ese artículo.

Laura sigue enfadada y no quiere perdonarle porque considera que es una desfachatez su actitud.

Añade Cultura en Serie como tu medio de referencia en Google y no te pierdas nada de tus series favoritas

Asegúrate de que esté marcada la casilla azul.