‘La moderna’ (Mejores momentos): «Ahora quiero estar sola»

La trampa de Doña Carla a Iñigo

Olga le explica a Doña Carla: "Todo ha salido según lo previsto”. La joven recuerda la trampa que le hizo a Iñigo la noche que estuvo en el Madrid Cabaret, ya que en su copa le echo un líquido para drogarle.

"Quiero que me lo cuente todo", dice la empresaria. Así, que la joven le explica: "Cuando se terminó la bebida fue todo muy fácil, él se sentía mareado y pidió un taxi. No se enteraba de nada, no pudo negarse”.

La empresaria quiere saber más detalles, así que Olga le continúa informando: "Fuimos a su casa y le acosté".

Carla le pregunta: "Estaba despierto", a lo que la joven le responde: "Se durmio al momento", y añade: "Tal y como estaba previsto llegó la señorita y nos encontró en una situación lo suficientemente comprometida".

Emilio le cuenta la verdad sobre su vida a Inés

Emilio le cuenta a Inés sus problemas: "Mi hermano está en el hospital, víctima de una pelea entre reclusos que le puede costar la vida". La joven escucha al joven atentamente y le confiesa: "Ahora me doy cuenta que Laurita y yo somos unas quejicas, consentidas, comparado a vosotros”.

El camarero le comenta: "Si hay algo que no soporto es la compasión, pero contigo ha sido diferente. Me ha gustado hablar contigo." Inés sonríe y también le expresa: "Y a mí me ha gustado escucharte".

La joven quiere ayudar a su hermano y le explica: "Mi tío Fermín tiene muchos contactos, a lo mejor podría conseguir que Raimundo recibiese un mejor trato en el hospital".

"No quiero meterte en ese lío", dice Emilio. Sin embargo, la hermana de Laurita quiere ayudarle y le confiesa que ya no está sólo.

Matilde rompe el compromiso con Iñigo

Iñigo se acerca a Matilde y le dice: "Necesito hablar contigo". La joven le responde muy enfadada: "Te recuerdo que este es mi lugar de trabajo y no tienes ningún derecho a molestarme, acaso no me has humillado suficiente".

La joven se quiere marchar, pero el empresario le pide que no se vaya y le confiesa: "Yo no sé cómo entró esa mujer a mi casa, ni mucho menos cómo se metió en mi cama", y añade: "Me tendieron una trampa, es Aguirre".

"Es el comodín perfecto", dice la joven. El empresario le continúa explicando: "Desde que te conocí solo he pensado en ti, solo quiero estar contigo".

Sin embargo, la dependienta sigue enfadada y le grita: "No te creo, que yo vi lo que vi y nada puede cambiarlo, y ahora quiero estar sola".

Iñigo le dice que le está contando la verdad, pero Matilde le responde: "Ya no hay compromiso entre nosotros Iñigo". El empresario está muy sorprendido y le dice: "No me hagas esto, por favor, no me lo hagas". ¡La dependienta le devuelve el anillo de compromiso y se marcha!

Luisa se pone celosa de Inés

Inés está sentada en las escaleras de la corrala, así que Emilio le pregunta preocupado: "¿Ha ocurrido algo en el Madrid Cabaret?", a lo que ella le responde: "Que va, te estaba esperando a ti, quería saber cómo está tu hermano".

"Mejor, la operación fue complicada, pero la ha superado", cuenta el joven. La camarera se alegra y le da un abrazo, pero detrás de la puerta está Luisa viendo esa escena.

Emilio le pregunta a la joven: "¿Cuánto tiempo llevas esperándome?", a lo que ella le confiesa: "Desde la mañana". El joven le da las gracias por su preocupación y le pide que le espera, así pueden ir los dos juntos al Madrid Cabaret.

Luisa sigue detrás de la puerta, pero decide dejar de observar, aunque muestra un rostro serio. ¿Luchará por Emilio?

¿Qué le pasa a Luisa?

Luisa ha decido pintar un diseño de moda, ya que necesita distraerse. En ese momento entra Marta en el salón y descubre el dibujo, así que se le ocurre que pueden realizar ese diseño.

"No sabría por dónde empezar, dibujarlo me parece fácil, pero hacerlo realidad ya es otra cosa, y es caro", dice la hermana de Matilde. Pero, Marta le propone un plan: "Compramos unas telas baratas, así podemos hacer todas las pruebas que hagan falta y si sale mal, solo nos habremos gastado unos céntimos de nada".

Marta le explica que tiene que marcharse a trabajar, así que Luisa se queda sola, pero empieza a ver borroso el dibujo y se encuentra mal. Incluso, quiere coger unos lápices y se le caen al suelo, porque no tiene fuerza.

Pablo se encara con Iñigo

Iñigo decide ir a la corrala porque quiere hablar con Matilde. Pero, cuando Pablo lo ve le explica muy enfadado que su hermana no está en casa y le coge del brazo porque quiere pelearse con él.

"Cálmate, esto lo tenemos que arreglar Matilde y yo", comenta el empresario. Sin embargo, el joven está muy enfadado y le grita: "Que no quiero que la vuelvas a ver".

Pablo coge un palo para enfrentarse a Iñigo, pero él le pide: "Tranquilo, no me obligues hacerte daño, baja eso".

En ese momento llega Matilde y le pregunta muy nerviosa a su hermano: "¿Qué estás haciendo?", a lo que él joven le aclara: "Estoy deshaciéndome de este mal nacido que se ha reído de ti". ¡La dependienta consigue calmar al joven y él entra en casa con el palo en la mano!

¿Qué le pasa a Don Cecilio con Marta?

Don Cecilio acude al taller para comentarle a Marta que el abrigo que se llevó no es de su talla. "A lo mejor es necesario tomar medidas", dice el empresario.

La joven obedece y decide medirle la espalda. En ese momento Cecilio está un poco nervioso y le comenta: "Verás Marta, yo también quería hablar contigo, porque me dio la sensación de que ayer pudiste sentirte algo molesta conmigo".

La joven le pregunta muy sorprendida: "No, ¿por qué dices eso usted?, así que el empresario se ríe y le confiesa: "Sentí que hubo un momento en el que me retiraste la mirada, igual pudiste sentirse algo incómoda y me gustaría darte alguna explicación".

"No tiene que darme ninguna explicación", responde la joven. Sin embargo, Cecilio quiere expresar sus sentimientos y le confiesa: "Tú sabes que siento un gran aprecio por Doña Concha y también por ti. Pero, lo que pasa es que a menudo cuando te veo, al estar mirándote pues no sé que me pasa, pero recuerdo a mi hermana Elisa”.

Marta sonríe y le comenta: "Si es por eso no se preocupe, que puede mirarme usted 'to' lo que quiera".

Cañete se va de casa de Miguel y Trini

Trini le reprocha a Cañete: "Una cosa es usar nuestra casa para que te acojamos y la otra usar nuestra cama para tus ligues". El camarero está arrepentido y dice: "Lo siento mucho amigos, de verdad, os prometo que no habrá una tercera vez".

Cañete aprovecha ese momento para decirle a Trini y a Miguel: "He hablado con la dueña de la pensión y me ha dicho que puedo volver cuando quiera", y añade: "No quería daros el disgusto así de sopetón".

La dependienta le dice: "Por nosotros no lo hagas, te echaremos de menos, las cosas como son. Pero, bueno es ley de vida que en algún momento tengas que volar de nuestro nido".

Cañete decide marcharse, pero antes dice muy serio: "Con lo bien que os habéis portado conmigo y el disgusto que os estoy dando". La pareja está muy ilusionada con la marcha del camarero, así que se abrazan y comienzan a saltar.

En ese momento entra Cañete y les explica que se ha dejado el bocadillo. Pero, antes de irse les pregunta si ha interrumpido algo, así que Miguel le miente y le responde: "Que lamentábamos tu marcha, que ni Trini, ni yo vamos a poder olvidar los días que hemos pasado juntos".

Matilde sigue sin creer a Iñigo

Iñigo está en la corrala y le comenta a Matilde: "Tengo que enseñarte algo, algo que he descubierto recientemente". Así, que el empresario le muestra una noticia en el periódico y en él explican que hay una ladrona que suministra narcótico a sus víctimas para luego robarle.

"Esto es lo que me ha pasado a mí con esta mujer, lo que viste no era verdad", argumenta el empresario. Sin embargo, la joven no está de acuerdo y le responde: "Si toda esta historia es cierta, que haría esa mujer tan cerca de tu copa como para echarte droga en ella".

Ella le continúa explicando que a partir de ahora solo le queda el trabajo y la familia. El empresario le pregunta: ¿Esto es un adiós?", a lo que ella le responde: "Sí y es mejor que lo aceptes cuanto antes y no quiero volver a verte nunca más".

Gabriela se sincera con sus hijas

Gabriela les confiesa a sus hijas: "Me marcho con vuestro padre para renovar nuestra relación". A las jóvenes les parece una buena idea, pero su madre continúa diciendo: "Antes de casarme con vuestro padre tuve un pretendiente".

Sus hijas están muy sorprendidas, ya que no sabían nada. Gabriela les confiesa que estaba muy enamorada de Raúl y que se iba a casar con él, pero él perdió la vida en el atentado contra Alfonso XIII y Victoria Eugenia de la Calle Mayor.

La hermana de Fermín rompe a llorar y confiesa: "El mismo día del funeral me enteré de que estaba en cinta". Sus hijas no paran de mirarse, pero ella continúa diciendo: "Y ahí estaba Arturo, Arturo siempre había estado enamorado de mí y era un buen amigo de Raúl", y añade: "Con tal de ahorrarme el deshonor, nos casamos".

"Entonces yo soy hija de su primer novio, Raúl", dice muy sorprendida Inés. Su madre no puede parar de llorar y le responde: "Y tienes sus mismos ojos, eras lo único que me quedaba de él y por eso te cuide con tanto amor".

Aparece Pascual Peñalver

Iñigo está en la balcón de su piso recordando que en ese lugar le pidió matrimonio a Matilde. En ese momento llaman a la puerta, así que decide abrir y se encuentra a Carla.

La empresaria sonríe y le dice: "Hola Iñigo". El empresario está muy enfadado y le responde: "Te agradezco que hayas venido para intentar animarme, pero prefiero estar solo".

"Ha ocurrido un milagro", dice la empresaria. El joven quiere saber a qué se refiere, así que ella le informa: "Ahora lo verás, venga por favor".

En ese momento aparece un hombre, pero él joven no sabe quién es, así que la empresaria le explica: "Iñigo el es Pascual Peñalver, es tu padre".

¡Inés y Emilio se BESAN!

Inés y Emilio están preparando el local, ya que dentro de unas horas deberá de esta listo para recibir a los clientes. El joven le pregunta: "¿Cómo van esas clases de canto, has empezado ya?", a lo que la joven le responde: "No, he preguntado pero demasiado caras me parecen, muchas bandejas voy a tener que servir para poder pagarme esas clases".

"Tiempo al tiempo lo conseguirás, porque tienes talento y tienes voluntad, y contra eso no hay nada que hacer. Él que la sigue la consigue", comenta el camarero.

Iñigo todavía no ha llegado, así que los dos están solos y deciden tocar el piano. ¡Los dos jóvenes unen sus manos, se miran y se besan apasionadamente!

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