‘La encrucijada’ (Mejores momentos): César descubre el oscuro secreto con el que Octavio

“Estamos en deuda con usted”: así ha sido el primer encuentro de César Bravo y Octavio Oramas

Amanda no puede estar más agradecido con César, el misterioso joven mexicano que le ha salvado la vida cuando su yegua ha perdido el control. Juntos, han conseguido encontrarla y, aunque no ha sido nada fácil, han conseguido tranquilizarla.

Amanda ha llamado a su padre pidiendo ayuda, y cuando César ha visto de quién se trataba… ¡se ha quedado de piedra! Delante suyo se encontraba Octavio Oramas, el hombre que acabó con la vida de su padre y del que ha venido a vengarse.

“Estamos en deuda con usted”, ha agradecido el patriarca al joven, sin ser consciente de a quién tenía delante.

Padre e hija le han ofrecido ayuda para volver a casa, pero este se ha negado: no iba a volverse con el asesino de su padre. Aunque… ¿sería una buena manera de acercarse a la familia?

César vuelve a la casa de su infancia y una oleada de recuerdos le invaden

Los fantasmas del pasado siguen persiguiendo a César. Tras su primer encuentro con Octavio Oramas, el joven tiene los sentimientos a flor de piel, pero no va a dejar que nadie le aleje de su plan.

Aunque primero tiene que solucionar varias cosas, entre ellas recuperar la casa de su infancia que le fue arrebatada. De la mano de Humberto, su mayor confidente, se han presentado en el lugar, y una oleada de sentimientos le han invadido.

En ese lugar, César vivió los mejores años de su vida con las personas que más quería: sus padres. Y tiene claro que va a recuperar todo lo que es suyo, y poner el nombre de su padre en el lugar que se merece. ¿Lo conseguirá?

César planea su venganza contra Octavio: “No voy a parar hasta que pague por el daño que hizo”

Aunque César Bravo acaba de llegar al pueblo, por fin ha conseguido ir recuperando poco a poco lo que es suyo, entre ello, la casa en la que pasó toda su niñez antes de que su vida cambiase para siempre.

Con Humberto, ha comenzado a recogerlo todo para poder volver a hacerla habitable, y aunque su amigo le ha ofrecido un lugar para quedarse mientras duren las obras, el joven se ha negado: “Mi lugar está aquí”.

A pesar de que le ha prometido estar siempre a su lado, a Humberto no le hace ninguna gracia los planes de César, y ha intentado disuadirle por todos los medios: “Todavía puedes dar marcha atrás”.

Pero César tiene sus ideas fijas: “No voy a parar hasta que ese hombre pague por el daño que hizo”. ¿Qué planes tendrá en mente?

“Tú sí que me gustas”: Octavio Oramas y Mónica celebran el próximo gran negocio de la empresa

Tras el peligroso incidente de Amanda con su yegua, el hombre ha querido disfrutar de una cena con toda su familia para celebrar su vuelta. Pero después, el hombre tenía otros planes preparados.

El patriarca se ha despedido de sus hijos y se ha dirigido a uno de sus lujosos hoteles, donde se ha encontrado con Mónica, compañera del trabajo y amante en secreto del poderoso hombre.

Juntos, han celebrado el gran negocio que se acaba de cerrar: un campo de golf en el que se celebrará uno de los torneos más importantes del momento. Mónica ha querido tener un detalle con el hombre, regalándole… ¡una magnífica bolsa de golf!

Parece que el negocio va viento en popa, pero… ¿conseguirán cerrar el acuerdo?

Octavio Oramas pierde la paciencia… ¡y cruza la cara a su hijo!

El gran proyecto que iba a posicionar al grupo Oramas en la cumbre del éxito se ha visto arruinado: el terreno donde iba a construirse el campo de golf… ¡ha sido vendido por David Oramas, su hijo!

El poderoso hombre no se ha quedado callado, y ha sido franco con su hijo: “Tú sí que eres un peso… ¡un peso muerto!”, le ha espetado sin compasión, afirmando que no tenía ninguna esperanza en él.

“Yo tampoco espero nada de ti”, ha afirmado David, destrozado. Octavio, sin poder contenerse… ¡le ha cruzado la cara! Amanda, al verlo, se ha quedado de piedra.

¿Cómo ha podido llegar su padre a tal punto? ¿Qué les espera a la familia Oramas?

“Necesito quedarme embarazada”: Patricia suplica al doctor Garay una última oportunidad con el tratamiento

Una de las cosas que más ansía Patricia Reyes, esposa de David Oramas, es poder darle un sucesor al gran Octavio Oramas para poder ganarse así su aprobación. Pero, por ahora, esto parece misión imposible.

Por ello, la mujer acude semanalmente a una clínica de fertilidad para poder cumplir su sueño, aunque está resultando también una batallaperdida: tras varios intentos, nunca ha conseguido ningún resultado, y cada vez es más complicado seguir con el tratamiento porque puede ser perjudicial para la salud.

La mujer se ha presentado en la clínica para pedir más inyecciones, pero el doctor Garay, su médico se ha negado, además de que ha querido saber qué hizo con las últimas.

Sorprendentemente, la mujer lo utilizó para desestabilizar el caballo de Amanda, pero… ¿con qué intención?

Desesperada: Amanda acude a César en busca de apoyo tras la discusión con su padre

Las peleas entre Amanda y Octavio cada día son más frecuentes. La joven siente que su padre aún la trata como una niña, y está cansada de su actitud. Pero la gota que ha colmado el vaso ha sido cuando le ha prohibido… ¡volver a montar a su yegua!

Sin pensárselo dos veces, Amanda ha puesto rumbo al único lugar donde sabía que, tanto ella como su querido animal estarían a salvo: la casa de César Bravo.

“Quédatela, siento que contigo estará bien”: le ha suplicado al joven mexicano. ¿Aceptará? ¿O se negará? ¿Qué opinará Octavio cuando sepa a quién ha recurrido su hija?

“Tú tienes algo que yo necesito”: Patricia propone a Julia ser su vientre de alquiler… ¿aceptará?

El único sueño de Patricia Reyes es poder quedarse embarazada y contentar de una vez por todas a Octavio Oramas, y aunque parece misión imposible, en su mente se está formando un complicadoplan.

Julia, una joven mexicana sin papeles, entró en el Grupo Oramas pidiendo trabajo para poder mantener a su futuro hijo. Y ahí Patricia lo vio claro.

La mujer de David ha convocado a la joven ofreciéndole, no solamente trabajo, sino un trato que podría cambiarlo todo: “Si tú me entregas a tu hijo, yo podría darle todo lo que tú no tienes”.

Pero Julia no parece muy convencida, y ha salido aterrada de la habitación. ¿Qué hará? ¿Aceptará la propuesta de la mujer?

“No estamos pasando por nuestro mejor momento”: Amanda rechaza la propuesta de matrimonio de Álvaro

Álvaro y Amanda llevan más de siete años juntos, y aunque últimamente no están pasando su mejor racha, Álvaro sabe que Amanda es la mujer de su vida, y no va a dejarla escapar bajo ningún concepto.

Por ello, la ha llevado a uno de sus restaurantes favoritos para dar el gran paso… ¡pedirle matrimonio! El joven ha sacado el anillo que tanta importancia tiene en su legado familiar, y Amanda… ¡se ha quedado con la boca abierta!

Sin embargo, su respuesta no ha sido la esperada: “No estamos pasando por nuestro mejor momento”, afirmando que debían solucionar muchas cosas antes de dar el gran paso.

¿Cuáles serán los sentimientos de Amanda? ¿Tendrá algo que ver la llegada del misterioso mexicano?

La vida de Octavio y César, en peligro: un incendio provocado por Álvaro les acorrala… ¿sobrevivirán?

Octavio se reúne con César en la casa de su infancia. El mexicano ha regresado a Oramas y ha adquirido la residencia de sus abuelos, donde guarda tantos recuerdos, y tiene pensado quedarse a vivir un tiempo para tomar su venganza personal: quiere acabar con Octavio por provocar la muerte de su padre.

Y el último encuentro entre el mexicano y el gran empresario ha estado lleno de tensión. César le ha llamado corrupto, frente a toda su familia, amigos y socios, y ha destapado alguno de sus trapos sucios para llevar a cabo sus proyectos.

Octavio está dispuesto a negociar con César para recuperar esos terrenos, pero el mexicano no quiere venderle nada. Fuera de la casa acecha Álvaro, ebrio y dispuesto a enfrentarse a César por el puñetazo que le propinó en la mansión Oramas.

Pero su presencia en la casa de César acaba de la peor forma posible: intentando no hacer ruido, choca con un candelabro que cae sobre la paja, provocando un incendio que deja encerrados dentro a César y Octavio.

La tensión aumenta por momentos, y los que son enemigos están forzados a trabajar juntos para salir de ésta. La noticia de que la casa está en llamas llega hasta los Oramas, y Amanda y David acuden al lugar para intentar ayudar.

César consigue abrirse paso entre las llamas y saca a Octavio. Están fuera de peligro, pero una biga cae encima del mexicano, dejándole inconsciente. ¿Se salvará? ¿Alguno de los Oramas irá en su ayuda? ¡No te pierdas el próximo capitulazo de La Encrucijada!

El brindis envenenado de César a Octavio: irrumpe en su cumpleaños para llamarle corrupto

Octavio Oramas ha celebrado su cumpleaños de una manera muy especial: el empresario se ha reunido en su casa con su familia, amigos y socios.

Está de celebración a pesar de que uno de sus últimos proyectos ha salido mal cuando David, su hijo, vendió sin su consentimiento un terreno que Octavio tenía reservado para un complejo deportivo de golf.

A su fiesta de cumpleaños se ha unido alguien inesperado: César, el joven mexicano que le compró los terrenos a David, pues en ellos está la casa de sus abuelos, y pretende arreglarla y hacerla habitable para tramar su venganza: quiere acabar, precisamente, con el protagonista de esta fiesta, Octavio Oramas.

César no se ha andado con rodeos y, golpeando su copa para que los invitados le presten atención, ha compartido un brindis envenenado hacia el gran empresario: le ha llamado corrupto frente a sus socios, destapando su jugada para recalificar esos terrenos y aumentar su valor.

Octavio no quiere armar un escándalo y deja que César se vaya, no sin antes una amenaza: “Espero que no se te atragante”, le desea con ironía el empresario tras su brindis.

Amanda sigue a César dentro de la mansión, ella no entiende la actitud del mexicano. “No es contigo, es con tu padre”, le tranquiliza él, pero Amanda le dice que si va contra Octavio, también va contra ella.

Pero la llegada de Álvaro lo dinamita todo: ebrio, se encara con César y le pide de malas maneras que se marche de la mansión, con empujones incluidos. Pero el mexicano no se deja mangonear y le da de su propia medicina. ¡Le ha tumbado de un golpe! ¿Cómo se tomará Amanda este ataque de César a su padre y su, por ahora, pareja?

“Hay heridas que duelen más”: Álvaro interrumpe la intimidad de César y Amanda, ¡estaban a punto de besarse!

César se ha instalado en la mansión Oramas tras el incendio que ha destruido parcialmente su casa. El gran empresario se siente en deuda por haberle salvado la vida, por lo que le ofrece su techo mientras se trabaja por rehabilitar su casa.

En la mansión, César tiene la oportunidad perfecta para espiar qué trama Octavio, así como descubrir desde dentro sus puntos débiles para acabar con él. Pero, también, puede estar más cerca de Amanda.

Cuando están juntos, las chispas saltan entre ellos. La joven se ofrece a cuidar del mexicano mientras se recupera sus heridas. Aunque a César, las físicas son las que menos le importan: “Hay heridas que duelen más”, le dice, mirándola fijamente a los ojos, y apenas a unos centímetros de ella.

La tensión es palpable, y Amanda siente un torbellino de emociones, sobre todo después de rechazar la propuesta de matrimonio de Álvaro. Ha sido el momento perfecto para dar rienda suelta a sus sentimientos, ¡y han estado muy cerca de besarse!

Álvaro llama a la puerta en el momento justo e interrumpe este íntimo momento, reinando la sorpresa y la incomodidad entre los tres. ¡Sube la tensión en la mansión Oramas!

César abre su corazón a Amanda con una improvisada cena a medianoche

Al estar viviendo bajo el mismo techo, Amanda y César tienen una nueva oportunidad para conocerse. La joven Oramas está cuidando del mexicano después de que éste salvase a su padre del incendio, y las chispas saltan cuando están solos. ¡Han estado a punto de besarse!

La llegada de César ha puesto patas arriba a Oramas y a la propia Amanda, cuya relación con Álvaro está en un punto muerto, y no puede negar que ve algo excitante en César.

En plena noche, César aprovecha que todo el mundo duerme para investigar en la mansiónOramas y pretende colarse en el despacho de Octavio, pero Amanda le sorprende y evita sus intenciones.

Para disimular, César le dice que buscaba la cocina porque tiene hambre y Amanda le acompaña. Ella le ha calado, así que le pide un secreto suyo a cambio de su silencio. Es entonces cuando César abre su corazón a Amanda y le confiesa que le encanta cocinar.

“Me obliga a concentrarme en lo que estoy haciendo”, le revela César, logrando que Amanda vea con otros ojos al joven. Y como ella no tiene dotes de cocinera, César le prepara un suculento plato de pasta en una improvisada cena a medianoche, un momento lleno de química y complicidad que podría marcar un punto de inflexión entre ellos.

Patricia averigua el pasado de Julia y cancela su acuerdo: ya no quiere que sea su vientre de alquiler

Patricia ha convencido a Julia con un trato en el que ambas mujeres salen favorecidas: la joven mexicana será su vientre de alquiler, le dará a Patricia su hijo a cambio de un trabajo en la mansión Oramas.

Patricia consigue cita con el doctor Garay para realizarle diversas pruebas a Julia. Pero cuando ésta se topa con el médico, sale huyendo. Patricia corre en su búsqueda y, cuando la alcanza, la mexicana le cuenta la verdad.

“Es un putero”, le confiesa sobre el doctor Garay. Y ella lo sabe porque, antes, se dedicaba a la prostitución. Patricia no puede aceptar la realidad, y en un acto desesperado, decide finiquitar el acuerdo que tenía con Julia.

La joven mexicana se queda rota por dentro, le pide a Patricia que no la abandone, pero ella ya ha tomado su decisión: “Es un error, olvídate de mí”.

César descubre el oscuro secreto de Octavio: así forjó el gran empresario su imperio

César y Octavio se reúnen en su despacho. El gran empresario quiere hablar con él sobre su plan para rehabilitar LosPinos tras el incendio que sufrió hace unos días.

Pero la reunión toma otro cauce cuando César queda completamente en shock al ver un cuadro colgado en la pared. ¡Un cuadro que perteneció a su familia! El mexicano sospechaba que la colección de cuadros que desapareció de su familia fue obra de Octavio Oramas, no tenía pruebas para demostrarlo... hasta ahora.

César le pregunta al empresario por el cuadro, señalándole que nunca fue expuesto. Y lo que es peor, Amanda cree que perteneció a sus abuelos. ¡Tiene a su hija completamente engañada!

Tirando del hilo, Amanda le cuenta a César que Octavio tenía una gran colección, pero tuvo que venderla, conservando solo uno porque “es importante recordar los orígenes”. Con ese dinero, además, Oramas compró su primer hotel, siendo el comienzo de su imperio.

César no aguanta la situación y se marcha del despacho. Ahora tiene pruebas del daño que Octavio generó a su familia, ¿las usará para acabar con él?

Patricia, entre la espada y la pared: David encuentra un test de embarazo y su mujer le miente diciendo que es suyo

David no está en su mejor momento precisamente: no consigue ganarse el favor de su padre y, además, tiene problemas con Patricia para quedarse embarazados, lo que frustra a la pareja.

Patricia lo ha intentado acudiendo a un centro de fertilidad, pero las inyecciones están deteriorándole la salud, por lo que David le pidió a su mujer que no siguiese por ese camino.

Patricia se muestra rara desde entonces, sobre todo después de su último plan: usar a Julia como vientre de alquiler a cambio de trabajo y papeles. Aunque, cuando descubrió que la joven mexicana se dedicaba a la prostitución, decidió cortar toda relación con ella.

Ahora, a Patricia se le suma otro problema. David, cansado de la actitud distante de su esposa, cree que sigue con las inyecciones, y al registrar su bolso encuentra un test de embarazo.

Él piensa rápidamente que es de Patricia, y ella se lo confirma, aunque no quiere que corra la voz todavía. La realidad es que el test de Julia, pero ahora la mujer está entre la espada y la pared, y revelarle la verdad a su marido podría destrozarle tanto a él como a su matrimonio. ¿Volverá a recurrir a Julia para quedarse con su bebé? ¡Las cosas están que arden!

“A Octavio le va a encantar saber que intentaste matarle”: Patricia descubre que Álvaro causó el incendio de El Pinar

Álvaro se ha salido con la suya. El hombre provocó un incendio estando ebrio que casi acaba con la vida de César... y de Octavio, quien estaba reunido con el mexicano en El Pinar.

Álvaro ha intentado desviar la atención todo el rato y entorpecer la investigación de las autoridades. Encontraron en la escena una botella de whiskey, una de las tantas que se sirvieron en la fiesta de cumpleaños de Octavio.

Pero Álvaro ha logrado que los ojos no recaigan sobre él gracias a un favor: han manipulado la botella para que las huellas fuesen irreconocibles, así nadie sabrá que fue él el que provocó el incendio... pero nada se le escapa a Patricia.

La mujer de David recuerda el momento en el que Álvaro abandonó la fiesta, ebrio y con una botella en la mano, y sus reacciones ante los avances policiales le han hecho sospechar. Lo último ha sido la herida en el brazo que Álvaro no para de esconder.

En plena noche, lejos de miradas no deseadas, Patricia confronta a Álvaro. “A Octavio le va a encantar saber que intentaste matarle”, le dice Patricia con tono amenazante. Desde luego, su silencio tiene un precio, y Álvaro estará dispuesto a todo con tal que este secreto no salga a la luz.

“No menosprecies a tu enemigo”: Laura llega a Oramas para ayudar a César en su venganza contra Octavio

Un nuevo día amanece en la mansión Oramas cuando César recibe una sorpresa inesperada. Laura, su expareja, viaja hasta el pueblo para ayudar al joven mexicano en su venganza contra Octavio.

Laura no entiende cómo César ha podido hacer algo así. ¡Se ha metido en la boca del lobo! Pero el joven no puede estar en mejor lugar: en agradecimiento por haberle salvado la vida en el incendio, Octavio le ha pedido que se instale temporalmente en su mansión.

De hecho, Octavio no tiene ni idea de quién es César, por lo que está aprovechando para recabar información y buscar pistas para destruir al empresario. Y ha encontrado una de ellas: un cuadro que Octavio luce en su despacho y que le robó a sus abuelos.

Laura le avisa que no desprecie a su enemigo, ya que Octavio es capaz de hacer cualquier cosa. La rabia invade a César: “Llegó donde llegó porque le quitó todo a mi familia... incluso la vida”, le dice, de manera muy dura, dejando entrever que Laura se ha olvidado de todo lo que han sufrido.

La situación es dura, pero Laura será un punto de apoyo muy importante para César, ya que tiene un plan entre manos que involucra el cuadro robado de Octavio. ¿Podrá Laura conseguirle a César lo que quiere?

“No está mal”: César Bravo deja sin palabras a los Oramas con su opinión sobre el nuevo proyecto

Desde que César vive en la casa de los Oramas, Octavio y él pasan mucho tiempo juntos, y el director del grupo inmobiliario se ha encargado de saber todo de él. Y cuando descubrió que el misterioso joven era también un gran accionista… ¡no se lo pensó dos veces!

Hoy, Octavio y David le han querido presentar el ansiado proyecto sobre el campo de golf que podría cambiar el rumbo del Grupo Oramas, y César… ¡no ha querido esperar para verlo!

En medio de la cafetería, con un café en la mano, el joven ha cogido la tablet donde se encontraba el dossier explicativo, y en cuestión de segundos ha dado su veredicto final: “No está mal”.

Tanto David como Octavio se han quedado perplejos ante la pasividad del joven con su proyectoestrella. Todo el mundo parecía emocionado en el plan de obra menos César.

¿Será alguna de sus artimañas? ¿Acabará formando parte del Grupo Oramas?

César hace un encargo muy especial a Amanda: una joya con las canicas de su infancia

César y Amanda cada vez están más cerca el uno del otro: el anterior día estuvieron a punto de besarse, y Álvaro... ¡casi los pilla! Pero la llegada de Laura a la vida del joven la tiene confundida… ¿podría ser su novia?

Mientras investiga quién era la misteriosa joven, César ha llamado a su habitación con un encargo muy importante: hacer un llavero que contenga sus canicas preferidas de la infancia.

Esta no ha podido hacerle más ilusión a Amanda, que ha aceptado sin pensárselo dos veces. Parece que por fin alguien confía en su proyecto y en su talento, y, en el fondo, está muy agradecida a César por su apoyo. ¿En qué convertirá sus preciadas canicas?

“¿Llamas a mis intereses chorradas?”: Amanda deja solo a Álvaro en la noche de su aniversario

La relación entre Álvaro y Amanda no está en su mejor momento. Cada vez pasan menos tiempo juntos, y después de que la joven Oramas rechazase la propuesta de matrimonio de Álvaro, la tensión entre ellos es evidente.

Sin embargo, ambos han decidido tirar hacia adelante como se pueda, y con motivo de su aniversario han compartido una deliciosa cena, seguida de una romántica noche en una de las suites más lujosas del hotel familiar.

Pero mientras se estaban besando, Nancy ha contactado con Amanda para cerrar algunos de los últimos detalles sobre su próximonegocio, y cuando esta ha interrumpido todo para responderla, Álvaro ha estallado.

“¿Por esa chorrada te cargas el momento más íntimo de nuestro aniversario?”, ha respondido molesto. Amanda se ha quedado perpleja, pero tampoco se ha quedado callada: “¿Llamas a mis intereses chorradas?”.

Pero Álvaro no se ha bajado del barco: está convencido de que esa mujer solo tiene interés en las joyas de Amanda por ser hija de quién es. Con el corazón partido, Amanda se ha marchado a su casa sin pensárselo dos veces.

Por ahora, solo una persona le ha apoyado con su sueño: César. ¿Buscará consuelo en el joven mexicano?

César hace un regalo a Amanda que podría cambiarlo todo… ¿qué será?

La discusión con Álvaro ha quitado toda la ilusión a Amanda sobre su nuevo proyecto. Parece que nadie, salvo César, está convencido de que el negocio puede salir hacia adelante.

Pero lo que no se imaginaba era lo que encontraría nada más llegar a casa. Cuando ha entrado en su habitación con el corazón roto, la joven ha visto un paquete envuelto en la cama sin nombre.

Al abrirlo, no se podía creer lo que estaba viendo: ¡un libro para aprender todo sobre joyería! No hacía falta pensar mucho para saber de quién era el regalo, e inmediatamente se ha puesto en pie para ir a agradecérselo a su vecino de la habitación de al lado.

Pero al llegar donde se encontraba César, algo la ha parado. ¿Qué la está ocurriendo? ¿Qué está sintiendo? ¿Hacia dónde la llevará todo esto?

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