Hablamos con Jon Kortajarena sobre el estreno de ‘La verdad’

Charlamos con Jon Kortajarena durante la presentación de La Verdad, primera serie española de este joven al que conocemos por su trabajo como modelo. Hablamos de Marcos Eguía, su personaje en esta nueva apuesta de ficción, su relación con Paula García (Elena Rivera) y de una de sus grandes pasiones, la interpretación, que siempre ha estado presente en su vida desde que era un niño. Kortajarena nos cuenta su experiencia en la interpretación y la formación que ha llevado a cabo para convertirse en el hombre y el actor que quiere ser.

En la ficción interpreta a Marcos Eguía, un chico de imponente aspecto, don de palabra y co sana ambición. Carácter que le facilitó acceder al puesto de portavoz de la Policía de Santander, pero Marcos ve en el caso de Paula una oportunidad para prosperar en su carrera y, aunque no tiene experiencia en ese tipo de asuntos, no duda en ponerse al frente. En el ámbito personal, Marcos tiene su vida perfectamente organizada y una novia con la que se va a casar pronto, pero el retorno de Paula provocará dramáticos cambios en su existencia y hará aflorar partes oscuras de su pasado que hasta ahora había mantenido ocultas.

La historia

La historia arranca cuando nueve años después de desaparecer en extrañas circunstancias siendo una niña, Paula García (Elena Rivera) reaparece convertida en una guapa y enigmática adolescente. Marcos Eguía (Jon Kortajarena), un joven y ambicioso policía, será el encargado de investigar el suceso, ya que el relato de la chica está plagado de incógnitas que ponen en duda su veracidad. Excepto sus padres (Lydia Bosch y Ginés García Millán), que debido al enorme sufrimiento causado por su larga ausencia la acogen desde el principio, nadie está seguro del todo de que Paula sea realmente quien dice ser. Sobre todo Lalo Ruiz (José Luis García-Pérez), el veterano periodista que cubrió la noticia de la desaparición, que echa más leña al fuego asegurando que si la familia la ha recibido sin hacerse preguntas es porque tiene algo que esconder.

El misterio resultará muy difícil de esclarecer para el inexperto Eguía,  más aún porque es incapaz de resistirse a la misteriosa, sensual y peligrosamente atractiva personalidad de Paula, un animal herido que sólo persigue una cosa: que la quieran. Cueste lo que cueste.