Javier Olivares estalla tras el estreno de ‘ENA’: el creador pide perdón y acusa a RTVE de arruinar la experiencia original
El estreno de ‘ENA’, una de las grandes apuestas históricas de RTVE, debía convertirse en una fiesta para la cadena pública… pero acabó siendo una noche amarga.
Lo que se presentaba como un lanzamiento impecable, con promoción masiva y hasta un cambio de imagen en La 1 para vestirla de dorado, terminó marcado por un problema tan básico como evitable, que irritó al equipo y dejó desconcertada a la audiencia.
La controversia comenzó al minuto uno: la emisión lineal no ofreció la esperada modalidad dual y solo se pudo ver la versión doblada, pese a que días antes Javier Olivares había explicado públicamente que los espectadores podrían elegir entre doblaje o versión original.
La molestia fue inmediata, y la tormenta en redes obligó al propio creador a intervenir, respondiendo a decenas de usuarios que preguntaban por qué era imposible ver la serie tal y como había sido concebida.
“Creía que esto no iba a ocurrir. Lo siento”, escribió Olivares con evidente frustración. Poco después, su tono se endureció todavía más: “Decepcionado es poco”, admitió ante el aluvión de quejas de quienes intentaban acceder a la versión original en RTVE Play y se encontraban con fallos continuos en el sistema.
Para Olivares, el golpe fue especialmente duro porque los dos primeros episodios —los más cargados de diálogo en inglés y esenciales para comprender el choque cultural de Victoria Eugenia— eran precisamente los que más necesitaban conservar su naturalidad.
El doblaje no solo alteraba el ritmo, sino que incorporaba cortes y un acento impostado que muchos espectadores calificaron de “ridículo”. El propio creador recordó que Kimberly Tell, intérprete de Ena, había contratado de su bolsillo un coach vocal para perfeccionar el acento británico… un esfuerzo que quedó desdibujado en la versión emitida.
La impotencia del guionista quedó clara cuando, preguntado por si podría solucionarse en próximas entregas, lanzó un mensaje directo y sin adornos: “Es tarde. Los capítulos en los que era más necesaria la VO son estos dos primeros.” Y la decepción se multiplicó al comprobar que, mientras los diálogos en inglés se doblaban de forma completa, las escenas en catalán se mantenían en versión original con subtítulos. Para buena parte de la audiencia, la decisión carecía de lógica.
A pesar de todo, ‘ENA’ logró un magnífico arranque en audiencias, con un 17 % y una acogida crítica muy sólida. Pero lo que debía ser un triunfo rotundo se vio ensombrecido por un fallo técnico y de comunicación que empañó la puesta de largo de una superproducción en la que RTVE llevaba años depositando expectativas.
El propio Olivares terminó la noche pidiendo disculpas una y otra vez, intentando guiar a los espectadores hacia las opciones disponibles para ver la ficción en versión original. Ya con los capítulos accesibles sin doblaje en RTVE Play, el creador compartió mensajes de quienes por fin podían disfrutar la serie como él la imaginó.
RTVE, que apostó fuerte por ‘ENA’, se enfrenta ahora a una situación incómoda: la serie funciona, gusta y brilla… pero el estreno se recordará más por cómo se emitió que por lo que cuenta. Y en una producción donde el idioma forma parte central del relato, ese desajuste ha sido un error que, según su propio creador, “no debería haber pasado jamás.”
