‘Hermanos’ (Mejores momentos): «Quédate aquí y muérete»
Şevval empuja a la señora Sevgi y la encierra en un sótano: “Quédate aquí y muérete”
La señora Sevgi ha ido a casa de Ahmet a recriminarle que no se preocupa por su hijo y no solo eso... ¡le ha pedido que le devuelva todo lo que le ha dado, hasta la última lira!
La sorpresa de Ahmet y Şevval es mayúscula, no se pueden creer lo que están escuchando.
Sevgi le comunica al joven Yilmaz que ha hablado con su abogado y que ha decidido que va a vivir en esa casa con Ömer y sus hermanos, por lo que les invita a irse.
“Estás de broma, ¿no?”, cuestiona Ahmet y su madre le espeta: “No te mereces nada de lo que tienes”.
El padre biológico de Ömer abandona la estancia furioso y su madre no puede contener las lágrimas. Sevgi se dirige entonces a su nuera y trata de convencerla para que su marido acepte a su hijo.
Tras una acalorada discusión entre ambas mujeres, empieza un forcejeo que acabará haciendo que Sevgi se caiga por las escaleras y se quede inmóvil en el suelo. La madre de Sarp y Yasmin no puede ocultar su sorpresa; sin embargo, en vez de auxiliar a su suegra, Şevval le espeta: “quédate aquí y muérete”.
Después de esas duras palabras, la mujer de Ahmet decide encerrar a Sevgi en un sótano. ¿Alguien descubrirá su paradero?¿Logrará la abuela de Ömer sobrevivir?
¡Asiye y Aybike hacen las paces! “He cometido un error y estoy muy arrepentida”
Mientras Asiye estaba con la pequeña Emel en su casa, alguien llama a la puerta y para sorpresa de todos es... ¡Aybike!
La prima de los Eren se abalanza sobre la novia de Doruk, le da un abrazo y afirma que ha cometido un error y está muy arrepentida.
“Te perdono” espeta Asiye y la exnovia de Berk le cuenta que lo que le hizo reaccionar así fue quedarse en evidencia delante de toda la clase.
Después del momentazo, la pequeña Emelse suma al abrazo y Aybike las invita a tomar té y hojaldres.
¡Y la sorpresa es que todos los amigos del Ataman se han juntado allí para disfrutar de su compañía! En ese momento, Afra confiesa que ahora que se han reconciliado se ha quitado un paso de encima. ¡Qué bien se lo pasan tomando hojaldres quemados!
Ayla fotografía a Akif saliendo de casa de Nebahat: “Os voy a dejar en evidencia”
Desde que Doruk pilló a sus padres en la cama, los encuentros entre Akif y Nebahat son constantes. De hecho, la pareja de Suzan está más caballeroso que nunca con su exmujer y ha cogido un paraguas en caso de que llueva.
La parejita sale de casa cogida del brazo y lo que no se esperaban es que... ¡Ayla estuviese en su puerta para hacerles fotos! Al principio, Akif y Nebahat dudan sobre cómo actuar; pero – finalmente – se acercan a la clienta asidua del club para hablar con ella.
Akif obliga a Ayla a parar el coche y bajar la ventanilla; y justo cuando Nebahat le espeta que, si no le da vergüenza hacerles fotos, la madre de Berk afirma que vergüenza debería pasar ella cuando está en su casa con un hombre casado.
A Ayla no le gustó nada como la dejaron en evidencia delante de Suzan y ahora tiene pruebas gráficas que confirman su teoría. Nebahat amenaza a la madre de Berk: asegura que si comparte esas fotos verá lo que es bueno. Pero la pelirroja no se piensa rendir y afirma que... ¡le enseñará las fotos a la madre de Ömer!
¡Doruk le regala a Asiye un abrigo nuevo para hacer las paces!
Asiye tuvo que vender su abrigo favorito para que Emel pudiese tener unos zapatos nuevos. Orhan, al ver la situación, le pidió a Gönül que le comprase uno nuevo; sin embargo, le dio uno viejo de su hija Afra. A la joven Eren le sentó tan mal ese gesto, que decidió que prefería pasar frío.
Doruk, que no puede soportar ver a su novia en esas condiciones y tras la discusión del otro día, ha decidido sorprender a Asiye con un regalo.
El hijo de Nebahat ha dejado una caja blanca con un lazo rojo en el sitio habitual de la hermana de Ömer y aunque ella al principio no quiere aceptar el regalo de “hacer las paces” de su novio, Aybike la acaba convenciendo.
La sorpresa de Asiye es mayúscula al comprobar el regalo que le ha hecho su novio: ¡un abrigo igual al que tuvo que vender! La joven Eren no puede esperar ni un minuto a ponérselo y después abraza con ternura a Doruk.
“Ha sido difícil encontrar uno exactamente igual” confiesa el hijo de Akif, y Asiye no puede evitar comunicarle a su novio que siente apuro. Sin embargo, Doruk afirma que a él le encanta regalarle cosas. ¡Adoramos la parejita!
¡Akif vuelve a salirse con la suya! Suzan piensa que Ayla miente y que su marido le es fiel
Suzan está de camino al club con Akif y de repente ven pasar a Ayla con su coche. En ese momento, la madre de Ömer le confiesa a su marido que la pelirroja había contactado con ella porque tenía que enseñarle unas fotos muy importantes y el padre de Doruk empieza a ponerse nervioso.
La madre de Berk se acerca rápidamente a la pareja y afirma que esta vez Akif no tendrá escapatoria. Ayla saca su móvil y le muestra a Suzan las fotos que podrían ser la prueba de la infidelidad de su marido. “Mientras tú dormías en su casa, tu marido estaba con su exmujer” espeta la pelirroja.
A la madre de Ömer parece no importarle y encima... ¡le defiende! Suzan afirma que lo único que ve son dos personas que son amigas. “Ya le has lavado el cerebro” afirma Ayla llena de rabia y Suzan le pide a la mujer que no se vuelva a meter en su relación. ¡Ojalá abra los ojos pronto y se dé cuenta de las constantes infidelidades!
Sarp sabotea el trabajo de clase… ¡Y ridiculiza a los Eren!
Todos los alumnos están visionando en clase unos trabajos y llega el turno del vídeo de Ömer.
Al principio, no parece nada fuera de lo común; sin embargo, de repente aparece un vídeo del gallinero de los Eren mientras de fondo se escucha una voz de fondo que afirma que la gente de los suburbios no es humillada en el Ataman.
Todos se dan cuenta de que el artífice de esa maléfica jugarreta ha sido Sarp y Ömer, que no puede soportar ver como alguien lo ridiculiza, se abalanza sobre su enemigo y le agarra del cuello. En ese momento, todos corren a separarles.
“¿Por qué tienes que meterte conmigo constantemente?” cuestiona el joven Eren.
Las amenazas no paran ni un segundo. El señor que estaba en la clase se queda perplejo ante tal espectáculo y asegura que hará que les impongan a todos la máxima sanción.
