‘Hermanos’ (Mejores momentos): «Nunca voy a poder perdonarte»
Berk, hundido, se enfrenta a su madre tras descubrir la verdad sobre su pasado: "Nunca voy a poder perdonarte"
Berk no puede creer las palabras de Aybike y al principio se niega a pensar que toda su vida haya sido una mentira.
Sin embargo, las dudas empiezan a apoderarse de él y el joven se enfrenta a Ayla para pedirle explicaciones.
Aunque en un principio, Ayla no quiere conocerlo, le acaba confesando que es verdad. Lo adoptaron cuando solo era un bebé porque ella y Resul no podían tener hijos a una familia que necesitaba dinero, Elif es su hermana biológica y ella estuvo involucrada en la muerte de la madre de Berk, aunque insiste en que fue un accidente.
Berk se queda desolado y lleno de lágrimas le dice a la que siempre pensó que fue su madre, que nunca podrá perdonarla.
Ayla intenta justificarse y le dice que no lo le dijo nada porque tenía mucho miedo de perderlo, aunque es consciente del error que cometió.
El joven le grita a Ayla diciendo que le ha arruinado la vida: “No he conocido a mi familia por tu culpa”, le dice y sigue su discurso diciendo que no sabía que tenía una hermana.
En ese momento, aparece Elif por la puerta y él corre a abrazarla, pero es incapaz de decirle que son hermanos. ¿Se lo podrá contar pronto?
Aybike se convierte en el mayor apoyo de Berk en uno de los peores momentos de su vida: "Siempre estaré contigo"
Berk ha descubierto que es adoptado, que Elif es su hermana y que Ayla estuvo involucrada en la muerte de su madre biológica.
El joven se marcha de casa muy enfadado tras enfrentarse a su madre y Aybike corre tras él. ¡No puede creerse que toda su vida haya sido una mentira!
La joven Eren le cuenta lo que sabe sobre su familia biológica y Berk no puede evitar llorar al creer que su familia biológica no le quería: “No tengo a nadie por lo que veo”, dice Berk hundido, pero Aybike le responde que ella siempre estará a su lado. ¿Se habrán reconciliado?
La joven Eren le dice que además ahora tiene a Elif que es su hermana biológica. ¿Algún día le podrá contar que son hermanos?
Süreyya le dice a su hija que le siga el juego a Lydia, ¿seguirá Süsen su consejo?
Los intentos por parte de Lydia de conquistar a Ömer cada día superan más a la pobre Süsen. Y es que la prima de Tolga no deja tranquilo al joven Eren, haciendo todo lo posible para recibir un poco de su atención, como derramar té hirviendo para que este le pusiese hielo y así Süsen explotase de rabia y de celos.
La joven no puede más con la situación y cada vez es más consciente de que los celos van a acabar con su relación. Por eso, pide desesperada consejo a su madre.
Süreyya, tras escuchar lo ocurrido, le da a su hija el mejor consejo posible: “Sigue su juego y no le des el gusto de reaccionar como ella espera”
La joven se queda pensativa, pero rápidamente entiende el plan de su madre “Vale mamá, eso voy a hacer, seré maja” sonríe Süsen victoriosa. Está cansada de las encerronas de Lydia, y no le va a pasar ni una más. ¿Conseguirá por fin acabar con las artimañas de la joven?
Süsen decide jugar las mismas cartas que Lydia para evitar que su enemiga siga detrás de Ömer: "¿Empezamos de nuevo?"
La situación de Lydia con Ömer está acabando con la paciencia de Süsen. Y es que la joven está llegando a su límite. Sin embargo, la conversación con su madre le ha abierto bastante los ojos y está decidida a cambiar de estrategia.
Nada más llegar a la cafetería del colegio, la hija de Süreyya ha visto de nuevo a los dos jóvenes hablando, lo que una vez más ha despertado su ira. Pero sabe muy bien cuál es su objetivo, y nada ni nada va a poder con ella: “Sé maja con Lydia” se repite a sí misma.
Más tranquila, se ha acercado a los dos jóvenes para empezar con su juego. El joven finge y le pide perdón a una atónita Lydia. Y la jugada ¡parece haberle salido genial! Ömer sonríe y la besa: “Esa es mi novia” dice orgulloso delante de la prima de Tolga, que no se cree lo que están viendo sus ojos. La estrategia le ha salido fenomenal a Süsen pero, ¿será suficiente para parar a Lydia?
Ayla, desolada, se desahoga con Sengül: " No puedo vivir sin Berk"
Berk no puede perdonar a Ayla tras descubrir todas las mentiras sobre su pasado. No quiere ni verla y se marcha de casa.
Ayla se queda destrozada y no puede para de llorar al decirse una y otra vez que todo lo hizo por proteger a su hijo.
“Nunca me va a perdonar”, le dice a Sengül mientras se lamenta que no tiene a nadie más en el mundo.
Sin embargo, la mujer de Orhan le dice que no tire la tolla y que le de tiempo. Le dice que una madre no es solo la que da a luz, también la que cuida y cría. “Volverá”, le dice con cariño intentando animar a su amiga. ¿Estará Sengül en lo cierto?
Süreyya cambia de táctica y le hace creer a Nebahat que no hay nada por lo que deba preocuparse: "Ese pañuelo no es mío"
El matrimonio de los Atakul se ha caracterizado siempre por mentiras y traiciones. La última sorpresa fue encontrar un pañuelo de mujer en la chaqueta de Akif ¡que resultó ser de Süreyya! Tras descubrir quién era la verdadera propietaria de la prenda, la mujer de Akif lanzó un vaso encima de su marido ante los ojos atónitos de los que le rodeaban.
Sin embargo, la madre de Süsen no quiere acabar aún con el matrimonio de los Atakul, y quiere divertirse un poco más. Por eso, ha acudido a la casa de la pareja ¡a pedir perdón a Nebahat!
La mujer ha reconocido que se inventó que el pañuelo no era un diseño exclusivo y que hay cientos como esos. Nebahat no está segura de las palabras de Süreyya, pero decide creerla y darle un voto de confianza a su marido ¿Qué se traerá Süreyya entre manos?
