‘Hermanos’ (Mejores momentos): “¿Cuándo piensas llamarme papá?”
Ömer, sin palabras ante la inesperada pregunta de Ahmet
Ahmet y Ömer están cada vez más unidos e, incluso, llegan a hacer planes juntos. En esta ocasión, el señor Yilmaz ha invitado a su hijo a tomar algo en una cafetería.
Al joven Eren le gusta tanto el establecimiento que le comunica a su padre que llevará a sus hermanas en alguna ocasión; sin embargo, asegura que lo hará un día que tenga libre... ¡no quiere faltar al trabajo!
Esas palabras dejan pensativo a Ahmet y le espeta a Ömer: “No quiero que sigas trabajando en el club”. El hermano de Asiye se queda perplejo, ¿acaso ha hecho algo mal? Sin embargo, el señor Yilmaz intenta tranquilizar a su hijo... ¡le ingresará una cantidad fija para que él y sus hermanas puedan vivir en condiciones!
Al joven Eren no le hace demasiada gracia tal proposición, pero Ahmet se lo deja claro: a los padres se les hace caso.
“¿Cuándo piensas llamarme papá?”, le cuestiona el señor Yilmaz a su hijo. Ömer se queda sin palabras ante esa inesperada pregunta. Sin embargo, lejos de convertirse en un momento tenso, Ahmet y su hijo suavizan la situación entrando en una tienda de música. Por lo visto, ¡tienen los mismos gustos! ¿Seguirá mejorando la relación?
Tolga, destrozado, se niega a salir de casa tras la muerte de su hermana Leyla
Tolga y Leyla solo se tenían el uno al otro y sobre todo desde que su padre fue detenido por los continuos malos tratos que habían recibido ambos por parte de él desde que eran unos niños.
Leyla no ha sobrevivido al accidente tras caerse por las escaleras como consecuencia de su pelea con Süsen y acabó falleciendo en el hospital. Todos sus amigos se quedaron desolados y Tolga, sin consuelo, se despidió de su hermana con mucho dolor e impotencia.
Durante esos duros momentos, la doctora le dijo que su hermana era donante y que su corazón podría salvar la vida de una niña, que días antes habían conocido, y que lo necesitaba urgentemente. ¿Habrá firmado Tolga la autorización?
Han pasado tres semanas, pero Tolga sigue totalmente abatido. Su mundo se ha derrumbado y cree que su vida ya no tiene sentido sin Leyla. No quiere salir de casa, que sigue compartiendo con Doruk, y pasa los días recordando a su querida hermana. El novio de Asiye intenta animarlo, pero por el momento sin éxito. ¡Pobre Tolga! ¡Se nos parte el corazón de verlo así!
Orhan, cansado de las mentiras de Gönül, se divorcia de ella: "Por fin se acabó"
Orhan y Gönül no estaban pasando por su mejor momento y, por eso, la madre de Afra decidió inventarse que estaba embarazada para que retener a Orhan a su lado y evitar que él volviese con Şengül.
Pero su plan le salió mal porque Orhan… ¡descubrió su mentira! Cansado, y muy dolido con ella, le pidió el divorcio, pero Gönül no se lo iba a poner nada fácil y le dejó encerrado para que no pudiese ir al juicio.
Lo que Gönül no se podía imaginar es que Afra se lo contaría a los hijos de Orhan y que ellos le rescatarían y que el tío de los Eren llagaría a tiempo para firmar los papeles del divorcio.
“Por fin se acabó”, dice Orhan, aliviado, mientras los celos enfermizos de Gönül vuelven a entrar en acción pensando que su ex va a volver a los brazos de Şengül. Algo nos dice que no va a dejar las cosas cómo están…
Ömer, decepcionado con Süsen: "Quiero saber por qué abrazaste a Sarp y no a mí"
Ömer está muy distante con Süsen desde que vio como su novia se refugió en Sarp al enterarse que Leyla había muerto.
El joven no puede entender por qué existe esa complicidad entre ellos y no puede evitar sentir celos mientras Süsen solo quiere acercarse a él, pero ella no tiene respuestas a sus preguntas.
La joven no puede contarle a su novio que ahora se lleva tan bien con Sarp porque comparten un secreto. ¡Él sabe el motivo de la discusión con Leyla, que tras el forcejeo la hermana de Tolga se cayó por las escaleras, y cómo murió Kadir! ¿Su secreto estará a salvo?
“No quiero hablar hasta que me digas porque acudiste a Sarp en vez de a mí”, le dice Ömer que tiene claro que mientras Süsen no le conteste a eso, nada entre ellos volverá a ser igual. ¿Será este el principio del fin de su relación?
Gönül se venga de Şengül robándole la furgoneta: "Tú has destrozado mi matrimonio"
Sengül está destrozada, alguien le ha robado la furgoneta y, con ello, le han arrebatado cualquier forma de ganarse la vida. Con lágrimas en los ojos llega a su casa y descubre que, en la mesa del patio, alguien ha dejado el retrovisor del vehículo como modo de advertencia.
“Te encontraré y haré que te arrepientas”, le espeta la mujer a la nada.
Después descubrimos que la culpable del hurto es... ¡Gönül! La madre de Afra está en unos acantilados con el vehículo y, al recordar el momento en el que Orhan le propone divorciarse, no puede evitar derramar alguna que otra lágrima.
Sin embargo, no tarda en recomponerse al recordar que se podrá vengar de su mayor enemiga... ¡va a acabar con su modo de ganarse la vida y con todos sus sueños! La todavía mujer de Orhan abre la puerta del vehículo y quita el freno.
Poco a poco la furgoneta empieza a acercarse al precipicio bajo la mirada de satisfacción de Gönül. ¿Qué pasará cuando el tío de los Eren se entere de lo sucedido? ¿Cómo se ganará Sengül la vida a partir de ahora?
Tolga encuentra en Bahar, la niña en la que late el corazón de Leyla, una razón para volver a sonreír
Oğulcan y Doruk estaban muy preocupados por Tolga que estaba hundido por la muerte de su hermana y no era capaz de salir de casa. Oğulcan, entonces tiene una idea: la visita de Bahar, la niña que ahora tiene el corazón de Leyla, seguro que le hace sonreír aunque sea un poco y...¡no se equivocaba!
“Ahora soy Leyla con Bahar”, le dice la pequeña a Tolga cuando va a visitarle, haciendo referencia al trasplante que pudo llevarse a cabo gracias a que Leyla era donante de órganos y que el joven finalmente autorizó.
Tolga, muy emocionado, empieza a sentirse mejor al ver en la pequeña a Leyla. ¡Qué bonito! Tolga charla un rato con Bahar y su hermana y la pequeña le explica que antes no podía ir al colegio debido a su enfermedad, pero que ahora podrá volver.
Además, le cuenta que las matemáticas no le gustan demasiado... ¡como a Leyla! Tolga se queda asombrado por todas las similitudes entre ambas. ¿Surgirá a partir de este momento una bonita amistad entre los dos? Lo que está claro es que Tolga ha vuelto a recuperar las ganas de vivir al sentir, de algún modo, un poco más cerca a su querida hermana.
