Tras la marcha de Alicia, Miralles y Bremón se preparan para afrontar el trabajo diario sin la inspectora. Están seguros de que la echarán de menos, pero tendrán que hacer frente a todos los casos abiertos con los activos que quedan.

Pablo continúa muy ilusionado con la posibilidad de ir a vivir con Espe a una nueva casa, sin embargo, la oficial ve más contras que pros en la decisión que ha tomado su novio.