Oleg Kricunova (‘Punto Nemo’): «Yuri es un personaje complicado para un actor, pero también muy atractivo de interpretar»
Hemos hablado con Oleg Kricunova, Yuri en las dos temporadas de 'Punto Nemo' (Prime Video)
Oleg Kricunova (Rusia, 1969) interpreta a Yuri en las dos temporadas de 'Punto Nemo', la inquietante ficción de Prime Video. Un personaje de lo más misterioso al que hemos visto crecer y humanizarse sin perder su esencia extraña y desconcertante.
Apasionado por su trabajo, el actor nos comenta que "en la primera, la gente no sabía quién era este tío, pero en la segunda empezamos a entender quién está detrás de ese misterio y de esa imagen […] Yo lo que trabajé mucho es el estado, el estado interior. La cámara lo capta inmediatamente, y si estás en el estado emocional adecuado, eso se transmite muchísimo al espectador."
En esta conversación, el intérprete nos habla también de sus comienzos, su pasión por la ficción hecha en España, sus próximos proyectos y su deseo de hacer comedia.
Entrevista con Oleg Kricunova, Yuri en 'Punto Nemo'
¿Cómo fueron tus comienzos en la interpretación? ¿Por qué decides dedicarte a este oficio?
Yo cuando era pequeño era muy tímido, pero me gustaba muchísimo ver cine y series, y sobre todo películas de Jackie Chan y de mucha acción. También soñaba con hacer cosas diferentes, porque es una profesión gracias a la cual puedes viajar mucho, hacer muchas cosas y ponerte en la piel de personas muy diferentes entre sí.
Hice un curso de interpretación en el colegio, y después estudié arte dramático en Rusia, mientras hacía la carrera en la universidad. Después viajé y viví en muchos lugares, hasta que llegué a Barcelona, y allí también estudié y comencé a hacer publicidad. De hecho, mi primer anunció lo dirigió Isabel Coixet, y yo no sabía quién era (risas). Me acerqué a ella y estuvimos hablando un rato, y yo le pregunté qué hacia allí, y me dijo que era la directora, claro (risas). Fue muy divertido.
Desde ahí comencé a hacer más pruebas, lecturas, figuraciones, personajes de reparto en series y no he dejado de trabajar. Por suerte, cada vez se produce más y existen muchas oportunidades de trabajo.
Te formaste en Barcelona y también en Rusia, en el Teatro Studio Neti. ¿Cómo de importante ha sido esa formación para ti?
La formación es importante, porque te da herramientas para trabajar. En Rusia normalmente nosotros trabajamos con la técnica de Stanislavski. Durante los cuatro años que estudié allí hice mucho teatro, muchos clásicos, Chekhov… es muy importante, porque en las escuelas te forman y te dan las herramientas necesarias para hacer tu trabajo.
Después, cada actor o actriz tiene que aprender a usar esas herramientas, y adaptarlas a sí, porque cada persona es un mundo, una galaxia, y hay que descubrirla: qué cosas funcionan, cuáles no… Es verdad que la presencia marca mucho el tipo de personaje que puedes hacer, o que te ofrecen. Los actores del este siempre somos los malos, por ejemplo, y a veces es bastante difícil salir de esta imagen. A veces, por ejemplo, estoy simplemente cansado y la gente me pregunta: “¿Estás enfadado?” (risas), pero no tiene nada que ver.
Entrando en tu último proyecto, ‘Punto Nemo’, ¿cómo valoras haber podido estar en esta ficción tan especial?
Me siento muy afortunado. Yo ya conocía la manera de trabajar de Ficción Producciones, porque había trabajado con ellos en ‘Tratamos demasiado bien a las mujeres’, una película fantástica de Clara Bilbao. Estando en el festival de Málaga, uno de los productores se me acercó, me habló del proyecto y me dijo que podía haber un personaje para mí.
Ha sido fantástico, porque es un personaje muy introvertido, muy interesante, muy contradictorio y también muy enigmático. Eso es lo que he intentado transmitir con este proyecto, y es bastante difícil, pero a la vez muy atractivo para un actor.
Hemos visto un Yuri muy distinto esta segunda temporada. ¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de darle vida?
Estoy muy contento, porque en esta temporada, efectivamente, vemos mucho más de Yuri y tiene más protagonismo. En la primera, la gente no sabía quién era este tío, pero en la segunda empezamos a entender quién está detrás de ese misterio y de esa imagen, que tiene sus cosas, sus manías… era importante hacerlo de tal manera que la gente percibiera esa fuerza. Es muy difícil, pero a la vez muy atractivo para hacer. Yo lo que trabajé mucho es el estado, el estado interior. La cámara lo capta inmediatamente, y si estás en el estado emocional adecuado, eso se transmite muchísimo al espectador.
En esta temporada hemos visto, además, una cara mucho más humana de Yuri, mediante la trama con los niños, Dasha y Alek. ¿Cómo trabajaste esa historia?
Fue fantástico, aunque en realidad es una tragedia (risas). La trama reflexiona muy bien sobre algo importante: cuando pasan cosas, cada persona, en esas situaciones extremas, no sabe cómo actuar, o lo hace de manera diferente. Además, el trabajo con los chavales fue fantástico, porque son niños muy profesionales y su trabajo es maravilloso. Yo disfruté trabajando con ellos y nos reímos mucho. Ha sido una trama preciosa.
¿Crees que la serie ha gustado tanto por el trabajo que hace sobre la ciencia-ficción? Al fin y al cabo, es un género que no suelen explorar mucho las series españolas.
Sí, creo que es una de las claves. Yo felicité a los productores de esta serie, porque nadie hace ciencia ficción aquí en España, y además de esta envergadura. Lo que han hecho es fantástico, con mucho esfuerzo y ante un reto muy grande. Es un trabajo bastante duro, pero muy interesante, que me atrajo al cien por cien. Hay que hacer más proyectos como estos, porque es realmente lo que a la gente le gusta. Podemos hacer cosas muy buenas y hay que valorarlo, porque es muy positivo.
¿Qué opinión te merece el momento actual que vive la ficción patria, como actor pero también como espectador?
En España estamos a tope a nivel mundial. Sólo hay que ver cómo funcionó ‘La casa de papel’ a nivel global. La calidad de los productos que se hacen es impresionante. Todo el mundo lo reconoce y, además, promociona el país. Tenemos que estar muy orgullosos y disfrutar de esto a tope, porque somos los mejores, sin duda.
En la ficción, parece que los personajes rusos son siempre mafiosos, o villanos. ¿Te llegan comentarios de ciudadanos rusos que se sienten representados, y bien representados, por tu personaje, Yuri? ¿Qué crees que falta todavía en la ficción para representar mejor a la comunidad rusa?
En una película o una serie siempre tiene que haber un villano, ¿no? Sea del este o no. A mí quizás lo que me falta es más profundidad. Hay que mostrar que los personajes, aparte de malos, son humanos. Por ejemplo, mi personaje en ‘Marbella’, Mirko, tiene familia, tiene a su mujer, hay una vida cotidiana que él lleva como una persona normal. Entonces, a mí lo que me gustaría es que los personajes, malos o buenos, lo que sea, tengan más profundidad. Es quizás lo que faltaría.
Te veremos próximamente en la nueva temporada de ‘Reina Roja’. ¿Qué nos puedes avanzar de tu personaje y de lo que vamos a ver?
Mi personaje es un hombre misterioso. Hay mucho misterio en toda la temporada, mucho espionaje, muchos trapicheos, mucha violencia. Mi personaje es un mensajero de sus superiores. Es una trama muy sorprendente y fue muy divertido grabarla. Creo que vais a disfrutar mucho la temporada. Yo, desde que vi la primera temporada, supe que quería estar en la segunda como fuese, porque es una serie fabulosa. Va a ser un bombazo.
¿En qué otros proyectos te vamos a poder ver?
Estoy en otro proyecto del que aún no puedo hablar, pero que se va a rodar en Galicia. ¡Con lo que a mi me gusta Galicia! (risas). En cuanto sea posible, os podremos decir más cosas.
¿Qué te gustaría hacer en tu carrera que aún no haya llegado?
Me gustaría mucho hacer una comedia, como las que se hacen ahora en España, o como las que está haciendo Santiago Segura, por ejemplo. Me encantaría. O una comedia de situación, que también me encantan. Este tipo de productos, que son entretenimiento puro para toda la familia, son fantásticos. O algo como ‘Solo en casa’ (risas). Me encantaría hacer ese tipo de malo dentro de una comedia, por ejemplo. A mí me gusta hacer trabajos muy variados, y eso todavía me falta. Ojalá pueda conseguirlo pronto.
