José Milán (‘Sueños de Libertad’): “Tasio ha pasado por muchas cosas y a veces toma malas decisiones”

Charlamos con José Milán, reconocido por su papel como Tasio en 'Sueños de libertad'

José Milán (Madrid, 1997) interpreta a Tasio en ‘Sueños de Libertad’ (Atresmedia). Desde sus comienzos como operario de la fábrica a ocupar incluso la dirección de Perfumerías de la Reina y ser reconocido legalmente como hijo por su padre, Damián (Nancho Novo), el recorrido del personaje ha sido francamente sorprendente para los espectadores de la serie diaria de Diagonal.

Respecto a su personaje, el intérprete nos comenta que “al final el personaje de Tasio es uno de esos muchos chicos que nunca supieron cuál es su padre […] También es verdad que Tasio tiene un punto machista, de ese hombre de la época que tiene que ser el que manda […] Tasio representa mucho lo que ocurría antes.”

¡Atención! Si estabas suscrito a nuestro canal de Whatsapp de 'Sueños de libertad' debes unirte de nuevo aquí para continuar recibiendo alertas.

En esta entrevista, el actor madrileño repasa también sus comienzos en el teatro, una formación que agradece y reconoce como vital en su trayectoria, y nos habla de los próximos pasos que le gustaría dar en su carrera. 

Entrevista a José Milán, Tasio en 'Sueños de libertad'

¿Cómo valoras este momento actual en tu carrera, José? 

Estoy muy contento, porque al final la serie diaria es una escuela de interpretación continua, en la que todos los días aprendes algo nuevo. En los productos para prime time tienes más tiempo para prepararte las cosas, pero la serie diaria tiene un ritmo muy alto y tienes que estar todos los días improvisando contigo mismo para sacar adelante las escenas, y la verdad es que se aprende un montón. Estoy muy contento, como digo, en un momento muy bonito y con compañeros maravillosos. Espero que dure mucho tiempo. 

Trabajaste algunos años en otra diaria, ‘El secreto de Puente Viejo’. ¿Qué diferencias encuentras de entonces a ahora?

Ahora, las diarias tienen mucho más público. Ha habido temporadas en las que que la gente no le prestaba tanta atención a las novelas, pero ahora mismo todo el mundo ve ‘Sueños de libertad’ (risas) Eso es muy bueno para nosotros, y para la industria. 

Entrando en ‘Sueños’, parece que, al llevar ya dos años en antena, el público se cansaría de ella, pero sucede justo al contrario.

Efectivamente, sí. Parece que si una serie dura mucho, la gente la va a dejar de ver o se va a aburrir, pero no es así, porque en ‘Sueños de Libertad’ pasa de todo constantemente.

A lo mejor sí que se tiene esa idea de que en las novelas ocurre lo mismo durante todo el mes y las tramas se repiten, pero no es ese tipo de novela, la verdad. Todas las semanas pasan cosas, todas las tramas están en movimiento, y eso también mantiene al público muy despierto.

Respecto a tu personaje, vemos ahora un Tasio completamente distinto del que conocimos al principio.

Eso es cierto. Estaba hablando con una de las directoras y me decía: “Oye, José, estaba viendo una secuencia de los primeros capítulos, y te veo ahora que estoy hablando contigo en persona y no te reconozco” (risas). El arco del personaje ha sido tan grande, y a Tasio le han pasado tantas cosas que es verdad que está irreconocible. Ahora va con bigote, incluso (risas).

Al final, Tasio, como muchos otros personajes de la serie, representa a una parte de aquella España de entonces: los hijos ilegítimos de familias poderosas que tienen que abrirse camino como puedan. ¿Te han comentado mucho los espectadores que tu personaje les recuerda a la historia de su padre o su abuelo?

Sí. Creo que al final el personaje de Tasio es uno de esos muchos chicos que nunca supieron cuál es su padre. En este caso Tasio lo descubre, y creo que también hay muchos otros personajes que relatan un poco lo que ocurría en aquella época, como puede ser el personaje de mi hermana o el personaje de Fina. Muchas veces, hay personas que se me acercan y me dicen eso, que el personaje les recuerda a alguien de su familia. 

También es verdad que Tasio tiene un punto machista, de ese hombre de la época que tiene que ser el que manda. Se ve mucho en su relación con Carmen, como cuando no quería que se sacara el carné de conducir, pero ella lo hacía igualmente. Sí, yo creo que Tasio representa mucho lo que ocurría antes.

Algo en lo que Tasio no ha cambiado es en sus aventuras con otras mujeres, como estamos viendo ahora con el personaje de Paula. ¿Cómo has trabajado esta trama?

Al final es una cosa que ocurre en las vidas de muchas personas: conocen a alguien y se les complica un poco la vida, e incluso se pueden acabar enamorando de una nueva persona, que es lo que le está pasando un poco a Tasio.

José Milán interpreta a Blasco en 'Cristo y Rey'

También es cierto que Tasio tiene muchos problemas y ha pasado por muchas cosas: su ascenso en la fábrica, la pérdida del hijo que esperaba con Claudia, la muerte de Mateo y de su madre, intentar encajar en una familia nueva… Tasio está un poco a todo, y a veces toma muy malas decisiones.

¿Qué es lo más difícil de interpretar a Tasio? ¿Quizá precisamente no juzgarlo por esas malas decisiones?

Sí… muchas veces, como actor, tú tienes una idea preconcebida en tu cabeza de cómo quieres que sean las cosas, y a lo mejor luego en el guion no es lo mismo. Yo a lo mejor pienso que Tasio va a tomar una decisión, pero según el guion tiene que tomar otra, y al final nosotros tenemos que llevar a cabo lo que digan los guionistas.

Eso también es lo bonito de nuestro trabajo, que no es solo la “paranoia” de uno mismo. Tenemos que adaptarnos a lo que es cada personaje y lo que tiene que vivir en la historia, y trasladárselo al público de la manera más creíble.

¿Qué nos puedes avanzar sobre lo que vamos a ver próximamente?

No te puedo contar mucho (risas). Van a venir muchos problemas en lo que es la fábrica, con los De la Reina y los franceses, y también muchos problemas con mi primo Gabriel. Y a nivel sentimental, muchas idas y venidas con Paula, con Carmen, con la familia… van a pasar muchas cosas.

En teatro, has trabajado con La Joven Compañía y también mucho en el Teatro Victoria de Madrid. ¿Qué te aportaron estos trabajos tan intensos?

Gracias al teatro soy el actor que soy. Fueron mis primeros trabajos, además. Yo hacía muchas obras, a lo mejor en el mismo día representaba tres obras distintas. Me acuerdo del Teatro Victoria, donde hacia ‘El Conde de Montecristo’, ‘Los Miserables’ y ‘Cyrano de Bergerac’, tres funciones al día, durante todos los días de la semana.

Era un entrenamiento como actor brutal al estar recitando textos sin parar todo el día. Era cansado, y no todos los días estás igual de fino, la cabeza no funciona siempre igual y tienes que cumplir con tu público y con tus compañeros. Yo, además, era muy jovencito, tenía 17 años cuando entré en el Teatro Victoria. De hecho, cumplí los 18 años en el escenario.

José Milán en 'El Secreto de Puente Viejo'

La siguiente etapa fue en La Joven Compañía, y la verdad que fue maravilloso. Hice ‘El señor de las moscas’ y conocí a un montón de compañeros que a día de hoy son famosos y trabajan muchísimo. Fue una etapa en la que aprendía muchísimo, sobre todo en expresión corporal y enfrentarme a públicos grandes, de más de 2000 personas.

Lo recordaré el resto de mi vida. El teatro es muy sacrificado, y hay que darle un poco de cuidado a esa parte de la industria, porque hay sitios que son terribles y sitios que son maravillosos, con compañías estupendas. Creo que todos los actores tienen que hacer teatro alguna vez en su vida. 

¿Es más importante que nunca el teatro como espacio de unión entre personas, para compartir historias?

Sí, estoy de acuerdo. Creo que nos bombardean a día de hoy con noticias, sobre todo noticias malas, muchas inventadas, aunque otras no. La gente está más pendiente de las redes sociales que de sus vidas personales y creo que el teatro es una forma de conectar con las historias sin una pantalla de por medio.

Parece que el mundo ahora está dentro de las pantallas del teléfono y no es así. El mundo lo tenemos delante, y no podemos estar todo el día con el teléfono en la mano. Como tú dices, el teatro es una buena forma de conectar con cosas que te puedan emocionar sin tener por medio una pantalla.

Aparte de seguir trabajando, ¿tienes algún objetivo como actor que aún no hayas cumplido?

Me gustaría hacer una película de miedo. Creo que no he hecho nunca nada parecido. He hecho de todo tipo de personajes, y los que me quedan por hacer, si Dios quiere, pero hacer una historia de miedo, tipo ‘Rec’, me encantaría. Algo de esto que no puedes ni mirar la pantalla (risas).

Yo soy una persona muy “miedica” con las películas de terror, y creo que lo pasaría tan mal actuándolo que sería muy divertido (risas). Me encantaría hacer algo así. 

Añade Cultura en Serie como tu medio de referencia en Google y no te pierdas nada de tus series favoritas

Asegúrate de que esté marcada la casilla azul.