Joan Amargós (‘ENA’): «Alfonso XIII fue un niño herido, caprichoso, mujeriego, pero también muy carismático»

Hemos conversado con el protagonista de 'ENA', en la que da vida al rey Alfonso XIII. ¡No te pierdas todo lo que nos ha contado!

El actor barcelonés Joan Amargós interpreta a Alfonso XIII en 'ENA', la serie histórica de TVE que explora el matrimonio entre el monarca Borbón y su esposa, la reina Victoria Eugenia, a quien da vida Kimberly Tell.

Según Amargós, la preparación para dar vida a tan regio personaje "la preparación es como estudiar en el colegio, estudiar historia. Saber el contexto histórico, saber cuáles son los personajes clave, ver qué está pasando con la política y la monarquía en ese momento".

En esta entrevista, el intérprete nos habla de su trabajo en la ficción creada por Javier Olivares y nos da detalles sobre sus próximos proyectos, que lo llevarán de nuevo a la gran pantalla y a pisar las tablas del teatro en su ciudad natal.

Entrevista a Joan Amargós, Alfonso XIII en 'ENA'

¿Cómo valoras este momento actual en tu carrera, en el que estás participando en estos proyectos de tanto éxito?

Muy positivo, estoy muy contento. Aparte de tener proyectos que son diferentes y que no tengas la sensación de repetirse, es una suerte y es lo que buscamos como actores.

Te has formado en el Institut del Teatre de Barcelona, en el Conservatoire National Supérieur d’ Art Dramatique (CNSD)… ¿Qué importancia tiene para ti esa formación?

Hay muchos actores que trabajan desde los 15 o 16 años, muy jóvenes, y no han pasado por escuela. Ocurre que, cuando pasas por una escuela o una formación un poco larga, tienes un tiempo en que la exigencia no es tan grande.

Entonces, puedes probar cosas, puedes probar registros, y creo que te permites hacer personajes que quizá no trabajarías de otra forma. Te da un repertorio, y lo amplifica para luego poder trabajar con más libertad. Yo creo que esta formación sirve para tener más espectro artístico.

¿Cómo llegas a ‘ENA’?

Llego de una forma bastante rápida, porque me llamó la directora de casting, que era Tonucha Vidal, y me dieron el personaje sin hacer una prueba, que me pareció muy alocado (risas), porque había mucha responsabilidad detrás. Pero bueno, después hicimos muchos castings a todo el reparto y sirvió también para hacerme casting a mí. Si hubiese estado completamente verde, o se hubiesen equivocado, supongo que me hubiesen echado (risas).

Siendo un personaje histórico, ¿cómo ha sido esta preparación para interpretar a Alfonso XIII?

La preparación es como estudiar en el colegio, estudiar historia. Saber el contexto histórico, saber cuáles son los personajes clave, ver qué está pasando con la política y la monarquía en ese momento (que era diferente de como es ahora), ver qué pasa con las diferentes coronas a nivel europeo… la corona inglesa siempre tenía un prestigio bestial y se imaginaban que juntarla con la española iba a ser un triunfo.

También fue importante indagar en lo que les pasa a los personajes. Por ejemplo, era importante el hecho de que Victoria Eugenia tenga una enfermedad dentro de la sangre, que nadie sabe si la tiene o no, porque la ciencia no está tan desarrollada, y ver que los hijos nacen todos enfermos es un drama. En ese momento, era casi como una maldición de los dioses, aparte de que la religión en España en esa época tenía mucho peso.

Para ponerse en la piel de estos personajes hay que hacer un trabajo de estudiar y leer mucho. Alfonso XIII tiene unos diarios de su formación militar, también tiene unas cartas que se enviaba con Victoria Eugenia, cuando se enamoraron… requiere mucha investigación.

Después de haber dado vida a este personaje, ¿cómo describirías tú a este Alfonso XIII al cual has dado tu vida?

Diría que Alfonso XIII es como un niño herido, muy caprichoso, muy mujeriego, y súper, súper mimado. Cuando llevábamos ya varios días de rodaje pensé en que Alfonso XIII nació siendo rey.

Además, tenía dos hermanas que eran más mayores que él, por lo que estaba rodeado de mujeres que le hacían muchísimo caso, siendo él rey desde su nacimiento y siendo el menor. Eso ya te dibuja un esquema de lo que puede llegar a ser una persona mimada.

Era muy carismático también, mucho. Churchill decía que era un gran político, pero porque tenía este carisma de persona desenfrenada, esta cosa que tienen el rey Juan Carlos, o personajes como Julio Iglesias, que quedan bien en cualquier sitio porque tocan todas las teclas.

Era muy importante el trabajo con Kimberly Tell, que interpreta a Ena. ¿Cómo ha sido ese trabajo con ella?

Ha sido muy fácil, porque Kimberly y yo nos conocíamos desde hace años, aunque no habíamos trabajado juntos, y fue muy fácil. También tengo que decir que el primer mes coincidimos mucho, por el cabo de un mes, como la relación que tenían Alfonso XIII y ella era tan horrible, los siguientes tres meses de rodaje no la vi (risas). Literalmente, no la veía nunca. Pero sí, fue muy fácil.

Qué gran ayuda, además, para vosotros, haber podido rodar en esos escenarios naturales tan impresionantes que vemos en la serie.

Claro. El trabajo del actor al final es la imaginación, y cuando lo que tienes que imaginar es muy grande, pues el riesgo de equivocarte es más alto. Cuando tienes que imaginarte un vestuario, una época, un lugar, un ambiente, una mesa y unos muebles...

Todos esos elementos en esta producción estaban, y se ve que estaban, porque es que es una superproducción. Hemos visitado lugares que yo no había visitado nunca y, claro, eso ayuda muchísimo a la interpretación.

También por el vestuario, que está hecho al milímetro, la peluquería, el maquillaje… te ves así y dices: “Es que ya casi que lo puedo hacer mal” (risas). Hay un trabajo de arte increíble en esta serie.

Además, la serie ha tenido muchísimo éxito. Parece que nos vuelven a interesar las series históricas y, además, disfrutarlas en prime time.

Sí, es como que una serie histórica se vuelve a poner de moda, y se pone de moda en el formato histórico, que es como se veía antes, sentados ante la televisión (risas). Yo no me esperaba que tuviese tanto recibimiento, y menos en este horario, porque es tarde.

Yo acabo de tener un bebé, y es bastante tarde. Pero bueno, está funcionando muy bien, y para un público muy variado, que eso también es importante. Que le iba a gustar a mi madre no es ninguna sorpresa (risas), pero tiene mucho público joven, y eso creo que es muy bueno.

Aparte está también su presencia en RTVE Play, que es una plataforma fantástica, y gratuita, y ayuda a que llegue a mucha más gente. Hay público que la ve también en Venezuela, en Sudamérica… sí, está funcionando muy bien.

El año que viene te veremos en Cronos, una película de Fernando González Molina. ¿Qué nos puedes avanzar?

Cronos es una narración desde el punto de vista de los policías que tuvieron que reaccionar a los atentados que sucedieron en las Ramblas, en Barcelona, en el año 2017. Mi personaje es un personaje pequeño, un poco colindante a la trama central, pero yo creo que va a ser una película trepidante, que aborda un tema muy delicado.

La película explica cómo los países europeos, y los diferentes cuerpos de policía, tienen unos protocolos para atentados, que se practican pero, afortunadamente, nunca se llevan a cabo.

En este caso, esta película trata de cómo se activa un protocolo que se llama Cronos, que básicamente es como una muñeca rusa, mediante la que se van trazando círculos a 20 metros, 30 metros, etc, de donde se ha cometido el atentado. Va a ser una película muy fuerte, muy potente.

¿En qué otros trabajos te vamos a poder ver próximamente?

Próximamente, voy a hacer una obra de teatro en Barcelona, en La Perla 29, que es un teatro muy artesanal, muy de autor. Vamos a hacer una obra de Tiago Rodríguez, que es el director del Festival de Avignon, en Francia, que se llama ‘En la mesura de l’ imposible’ (En la medida de lo imposible).

Habla de cuatro personajes que son cooperantes internacionales, gente que trabaja en guerras y que ayuda en esas situaciones límite. Fue escrita hace un par de años, y va como anillo al dedo con todos los conflictos bélicos que hay a día de hoy.

Son personajes que están basados en personas reales, y que han vivido experiencias muy traumáticas, bestiales, y eso nos hace ser conscientes de que efectivamente hay gente que se expone directamente a eso. Ninguna de ellas sale sin ninguna cicatriz, evidentemente, porque son experiencias muy duras. Pero al mismo tiempo es bonito.

Lo estamos organizando y lo estamos montando desde hace un par de semanas en La Perla 29, como decía, y va a ser una obra muy bonita, que pone el foco en ese mensaje y esas experiencias de las personas que viven esos horrores desde dentro. Gracias a este texto, podemos entender un poco mejor cómo se siente una persona que está viviendo el conflicto en Gaza, o en Ucrania. Ojalá también guste mucho al público.

Añade Cultura en Serie como tu medio de referencia en Google y no te pierdas nada de tus series favoritas

Asegúrate de que esté marcada la casilla azul.