Guillermo Campra: “Series como ‘Barrio Esperanza’ son como respirar aire puro”

Hemos charlado con el actor Guillermo Campra, uno de los protagonistas de 'Barrio Esperanza', la nueva serie para el prime time de RTVE.

Guillermo Campra (Barcelona, 1997) interpreta a Manu en ‘Barrio Esperanza’ (TVE), un inocente profesor de Educación Física comprometido con la vida sana y las causas sociales, que busca convertirse en todo un referente positivo para su alumnado.

En esta entrevista, el intérprete nos comenta que “Manu va a estar más envuelto en comedia que en drama […] de aquí en adelante os puedo decir que va a haber una sinergia muy bonita y muy divertida con el personaje de Mariano Peña, don Antonio, que yo creo que a la gente le va a hacer mucha gracia.”

Muy recordado por su personaje de Alonso de Montalvo en ‘Águila Roja’, el actor barcelonés nos habla también de su compromiso con la profesión, de cuyas luces y sombras habla alto y claro, y de su próximo e ilusionante proyecto, ‘El desvío’, un thriller con el que regresará a la gran pantalla. 

Entrevista a Guillermo Campra, Manu en 'Barrio Esperanza'

¿Qué valoración haces del momento que estás viviendo?

Tengo mucha suerte, porque antes de terminar el año pasado puedo decir que estaba en dos proyectos, uno detrás de otro. Grabé ‘Barrio Esperanza’ y al terminar me escogieron para hacer un protagonista en una peli que se llama ‘El desvío’, junto con Javier Pereira y Roberto Álamo.

Entonces, estoy muy bien, muy contento, porque en esta profesión no es lo normal. Yo me he pronunciado mucho sobre esto, porque he pasado mucho tiempo sin trabajar, y es genial poder tener estos proyectos.

Tu personaje en ‘Barrio Esperanza’ es Manu. ¿Cómo es él?

Manu es el profesor de Educación Física de los niños de la serie, un chaval que tiene la ambición de ser un profesor del que todo el mundo se acuerde, un referente, y no uno que pase desapercibido. Normalmente no solemos tener esa visión de un profesor de Educación Física, como una referencia.

Hay un momento incluso en la serie en el que se plantea esta situación, pero Manu es la antítesis de lo que debería ser un típico profesor de Educación Física. Al fin y al cabo, también es uno de los profesores más jóvenes, y está muy cómodo en ese ambiente del barrio y del centro. 

Por lo que hemos visto, es un personaje muy puro, muy amable, que desprende mucha luz. ¿Cómo lo describirías tú?

Sí, es un tío muy inocente, alguien que de alguna manera ve, por así decirlo, la vida de color de rosa. También está muy concienciado con estilos de vida saludable, con el cambio climático, con todo lo que deberíamos hacer todos para llevar una vida saludable.

¿Cómo has preparado el personaje?

Pues si te soy sincero, poco he podido prepararlo (risas), porque tuve muy poquito tiempo para realmente asimilar que me habían dado el papel. Me llamaron a muy poquito de empezar con el proyecto, y yo estaba trabajando en una oficina en aquel momento. En realidad, el proceso fue mentalizarme de que tenía que dejar la oficina y prepararme lo máximo posible antes de comenzar el rodaje.

Sí que es cierto que mis compañeras y compañeros me lo han puesto todo muy fácil, y desde el minuto uno tuve la suerte de dar con la tecla. Podría haber sido mucho más complicado, pero el personaje fue saliendo solo durante el rodaje.

El mensaje y el carácter de la serie es muy bonito, y ha calado muy bien en la audiencia. ¿Crees que necesitamos mensajes así, especialmente en estos tiempos?

Sin duda. Yo creo que ‘Barrio Esperanza’ es como respirar aire puro. A mí me encanta, la serie, más allá de que participe en ella. Soy consumidor de mucha ficción de tipos muy distintos a ‘Barrio Esperanza’. De hecho, aunque pueda sonar raro, es bastante probable que yo de primeras, como espectador, no hubiese accedido a ver un proyecto como este. Ha sido gracias a trabajar en él que me he dado cuenta de que necesitamos sentarnos delante de la pantalla para tener proyectos como este, en los que, más allá de echar un buen rato, también te llevas un aprendizaje a casa.

Sobre todo, para las nuevas generaciones creo que puede ser beneficioso para su futuro, el hecho de crecer con mensajes tan bonitos y hablando de temas que puedan considerarse incluso tabúes dentro de un tono de comedia.

De nuevo, trabajas con TVE. ¿Qué es lo mejor de sumar una serie más con la pública?

Pues mira, en mi caso te diré que lo mejor de trabajar con Televisión Española es que me sigan llamando (risas). Me siguen dando trabajo y es algo que agradezco. Tal y como están las cosas, realmente es para sentirse afortunado, muy afortunado, por tener este tipo de oportunidades, también por la connotación social que comentábamos. 

Ojalá se apueste por hacer una segunda temporada, o se siga apostando por hacer proyectos como este, con un mensaje bonito que incite a reunir a las familias delante de la pantalla. 

¿Qué nos puedes avanzar sobre lo que vamos a ver de Manu en los próximos episodios?

De aquí en adelante, todo lo que va a pasar alrededor de Manu va a estar más envuelto en comedia que en drama, porque ya hemos tenido su dosis de drama, y además muy necesaria, en el segundo capítulo, con toda la trama del bullying. De aquí en adelante os puedo decir que va a haber una sinergia muy bonita y muy divertida con el personaje de Mariano Peña, don Antonio, que yo creo que a la gente le va a hacer mucha gracia.

Obviamente, nuestra forma de consumir ficción ha cambiado mucho. Como alguien que formó parte de una serie, ‘Águila Roja’, que reunía a seis millones de personas frente al televisor, ¿cómo ves la explosión que han tenido las plataformas?

Es algo a lo que hay que irse adaptando. Yo soy consumidor de las nuevas plataformas y no lo veo como algo negativo. Igual hay gente que puede percibirlo así, pero no es mi caso. Sin ir más lejos, yo la serie la estoy viendo en directo, pero desde el ordenador, no en la televisión. Tenemos la suerte de que ‘Barrio Esperanza’ ha sido el estreno más visto de los últimos seis años, pero también tenemos ese extra para poder medir la audiencia a través de las descargas que seguramente tenga en RTVE Play. Yo lo veo como algo muy positivo.

Como decías, eres un actor muy comprometido con dar a conocer también la otra cara de la profesión actoral, la del paro o la dificultad de seguir adelante cuando el teléfono deja de sonar. ¿Qué consejo darías a chicos y chicas jóvenes que, como tú en su momento, estén empezando ahora en la interpretación?

Pues mira, te voy a decir el mismo consejo que le digo a toda la gente que me pueda preguntar, desde una perspectiva muy personal y con el corazón a la mano, sin pretender herir a nadie. Yo siempre les digo: “No empieces. Frénalo ahí. Estás a tiempo de parar.” Y en base a lo que me respondan es cuando empezamos a tener una conversación. 

Creo que es una profesión muy comprometida, que te lo da todo, pero a la vez también te lo quita todo. Como siempre digo, es una relación tóxica. Entonces, tienes que estar preparado para poder sostenerlo y no volverte loco. 

Si una persona, cuando le digo esto, me responde: “Vale, vale, pues paro ya”, entonces la conversación puede terminar ahí. En el momento en el que yo veo ilusión en los ojos de esa persona, o insistencia, ahí ya puedo dar más consejos. Aunque yo soy el típico de “consejos vendo, y para mí no tengo” (risas).

Echando la vista atrás, ¿qué recuerdo tienes de aquella experiencia tan brutal que fue ‘Águila Roja’?

Tal y como dices, fue una experiencia brutal en todos los aspectos, tanto en lo bueno como en lo malo. Al final no dejas de ser un niño creciendo rodeado de adultos, y eso es algo que a día de hoy sigo pensando que no debería suceder. Aunque también pienso que el hecho de que haya niños en esta industria te regala proyectos tan bonitos como, por ejemplo, ‘Barrio Esperanza’ o, siendo mucho más ambiciosos y yéndonos a cosas que nos han marcado a todos, proyectos como ‘Harry Potter’. Pero sí que es cierto que soy de los que piensan que todo tiene que llegar a su debido tiempo y en mi caso, sin renegar de nada de lo que yo he experimentado en Águila Roja, sí que es cierto que hubiese frenado antes. Creo que tendría que haber vivido otras cosas que no pude vivir y que ya nadie me las va a devolver. Obviamente, he tenido acceso a otras vivencias muy diferentes, que no todo el mundo puede disfrutar, pero creo que hay tiempo para todo. Alonso siempre va a estar conmigo, desde luego, pero no hubiese pasado nada si hubiese abandonado la villa un poco antes.

Como nos mencionabas, te veremos también próximamente en una película, ‘El desvío’, dirigida por Jorge Rodrigues. ¿Qué nos puedes avanzar sobre la historia y tu personaje?

Sobre mi personaje, ya puedo adelantar que hasta la fecha es el trabajo del que más orgulloso estoy en toda mi carrera, y también pienso que a la gente le va a impactar verme así. De entre todos los personajes y todos los roles en los que he podido tener la suerte de trabajar, creo que este es el más extremo de todos y el más diferente. Estoy muy contento porque siempre había soñado con poder hacer un trabajo así.

Es una cosa que he hablado mucho con mi hermana. El día en que me cogieron para esta película incluso se puso a llorar porque, habiendo leído el guion, me dijo: “Tío, es que esto era tuyo”. Creo que es un trabajo que va a traer cosas muy bonitas, y que más allá de cómo funcione la película, que yo estoy seguro de que a la gente le va a flipar, creo que a la gente le va a impactar verme en algo tan distinto.

Tus compañeros de reparto son, ni más ni menos, Roberto Álamo y Javier Pereira. ¿Cómo ha sido el trabajo con ellos?

Ha sido un rodaje muy intenso. Es una película en la que somos tres protagonistas, y los tres estamos en paralelo toda la película en pantalla. No hay prácticamente momentos donde haya uno que no esté. Siempre hay algo que está sucediendo para que todos estemos involucrados en la trama.

Ha sido maravilloso poder trabajar con ellos porque… ¿qué te voy a decir? Estamos hablando de que soy el protagonista de una película en la que hay tres Goyas, y yo no tengo ninguno. Es una locura (risas). Son dos actores excepcionales.

Para concluir, ¿qué le pides a la profesión?

Le pido más que nada que me dé tranquilidad. Para mí el éxito es poder vivir tranquilo. Entonces, mientras esta profesión me dé tranquilidad, creo que ya habré conseguido todo el éxito que buscaba. Ojalá también ‘Barrio Esperanza’ llegue a mucha gente y se sigan acordando de mí. 

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