Carlos Librado: “‘Barrio Esperanza’ ha recuperado algo que se había perdido, ver la televisión en familia”
Carlos Librado, “Nene”, nos habla sobre el éxito de ‘Barrio Esperanza’, su papel como Josete y sus nuevos proyectos en cine y televisión.
Carlos Librado, conocido popularmente como “Nene”, interpreta a Josete en ‘Barrio Esperanza’, la nueva comedia familiar de La 1 ambientada en un colegio público que se ha convertido en una de las sorpresas de la temporada. En la ficción producida por Globomedia para RTVE, el actor da vida al padre de uno de los alumnos del centro y al antiguo amor de Esperanza, la protagonista de la serie.
La serie, creada por Iván Escobar y Antonio Sánchez Olivas, mezcla humor, emoción y problemáticas sociales a través de la vida cotidiana de un grupo de profesores, familias y alumnos. Carlos Librado cree que parte del éxito de la ficción está precisamente en haber recuperado “el querer compartir esa experiencia audiovisual con el resto de la familia”.
Durante la entrevista con Cultura en Serie, el actor reflexiona sobre el fenómeno de ‘Barrio Esperanza’, el desgaste y las satisfacciones de trabajar en una serie diaria como ‘La Moderna’, el mundo de la comedia y sus próximos proyectos, entre ellos ‘Operación Camarón 2’ y la segunda temporada de ‘El Marqués 1985’.
Exfutbolista profesional antes de dedicarse a la interpretación, Carlos Librado inició su carrera artística en el stand up comedy y saltó a la televisión con programas como ‘El club de la comedia’ y ‘Zapeando’. Después llegaron títulos como ‘Gigantes’, ‘La Moderna’, ‘Operación Camarón’, ‘El guardián invisible’ o ‘Señor, dame paciencia’.
Entrevista a Carlos Librado, Josete en ‘Barrio Esperanza’
¿Qué papel juega Josete dentro de la historia de ‘Barrio Esperanza’?
Pues Josete, como se ha podido ver en los capítulos que llevamos hasta ahora, juega en la trama por dos lados. Por una parte es el padre de León, uno de los alumnos del centro y uno de los protagonistas infantiles más destacados de la serie. Esa es la trama que me une al colegio: estar pendiente de la educación de mi hijo en medio de la separación que estamos teniendo su madre y yo, medio divorcio.
Y por otro lado está el hecho de ser el amor de la infancia de Esperanza, la protagonista. Son dos tramas totalmente diferentes. Por un lado una más paternal y por otro una más romántica.
‘Barrio Esperanza’ se ha estrenado con muy buena acogida por parte del público y la crítica. ¿Os esperabais este recibimiento?
Pues no, la verdad es que no, si te soy sincero. Por lo menos yo, a título individual, no puedo hablar por mis compañeros. Pero personalmente no me lo esperaba porque la experiencia de muchos años haciendo ficción, tanto películas como series, me ha confirmado que aunque mientras ruedas un proyecto veas que tiene guiones sólidos, una buena dirección y una fotografía maravillosa, luego cuando sale a la luz puede pasar sin pena ni gloria.
Y otras veces sucede lo contrario: proyectos que crees que no van a tener demasiada trascendencia pegan un petardazo enorme sin esperártelo. Nosotros estábamos muy contentos con lo que estábamos haciendo y sabíamos que era una ficción totalmente necesaria en estos momentos.
Aparte de recuperar ese tono de series familiares, que con esto de las plataformas se había ido perdiendo. Ahora vemos muchas series de nicho, más dirigidas a públicos concretos, pero series como esta, de las que se veían antes en familia con los niños, los abuelos y los padres, se estaban quedando atrás. Creo que ‘Barrio Esperanza’ ha venido a rellenar un hueco que seguía siendo muy vigente y muy necesario.
¿Crees que parte del éxito tiene que ver con recuperar ese tipo de series familiares que ya casi no se ven en televisión?
Sí, no es tanto que la gente necesite volver, sino que tenga también esa opción. Porque ahora mismo la mayoría de series son muy de nicho, tanto en plataformas como en cadenas generalistas.
Pero ‘Barrio Esperanza’ ha demostrado que las series familiares, que pueden ver juntos padres, hijos y abuelos, siguen funcionando. Son muy difíciles de escribir y cuando alguien hace una buena serie familiar, con un guion sólido, funciona.
Además recupera otra tradición que teníamos antes de las plataformas: ver la televisión en familia. Era uno de esos momentos en los que todos nos juntábamos para ver una serie, una película o un programa. Ahora, con las pantallas en el bolsillo, cada uno consume contenido por separado, en el tren, en la habitación o donde quiera.
Y esta serie recupera un poco el querer compartir esa experiencia audiovisual con el resto de la familia, que es algo que sí se había perdido.
Más allá del mensaje social de la serie, ¿por qué animarías al público a verla?
Porque aparte de ser una serie familiar, es una muy buena comedia. Es una serie con la que te ríes muchísimo y en el mismo capítulo puedes soltar carcajadas y emocionarte después.
Tiene ese pellizco emocional que hace que empatices con los personajes y con sus tramas. Tanto si te interesan más las historias de los niños como las de los adultos, los profesores o las relaciones sentimentales entre los personajes mayores.
Creo que funciona muy bien porque une la comedia con la emoción y conecta con cualquiera que tenga un mínimo de sensibilidad.
¿Crees que ‘Barrio Esperanza’ puede tener más temporadas?
Sí, sí, yo creo que puede tener un largo recorrido. Dependerá de la audiencia y de la decisión de Televisión Española, claro.
Pero creo que tiene muchísimo recorrido porque toca problemáticas sociales y todavía quedan muchísimos temas por abordar. Tanto relacionados con la educación y la infancia como con los adultos de hoy en día, que muchas veces necesitan que ciertas cosas se cuenten y se vean en pantalla para sentirse menos solos.
Para visibilizar muchas de las situaciones que vivimos en nuestro día a día. Yo creo que quedan muchísimas tramas y temas interesantes por tocar y me encantaría que hubiera más temporadas.
Hace muy poco terminaste tu etapa en ‘La Moderna’. ¿Cómo fue la experiencia de trabajar en una serie diaria?
Es un trabajo muy duro. De hecho, es la única serie diaria que he hecho hasta el momento y me parece durísimo.
Son muchas horas de rodaje todos los días, de lunes a viernes, muchísimas páginas de guion que aprenderte cuando llegas a casa para rodar al día siguiente, y con muy pocas horas para descansar o dedicarte a tu vida personal.
Pero al mismo tiempo me llevo algo muy bonito: al ser proyectos que duran tanto tiempo, se generan vínculos muchísimo más fuertes con todo el equipo. No es lo mismo rodar una serie durante dos o tres meses que pasar dos años viendo a las mismas personas todos los días.
Hablo del elenco, pero también de cámaras, técnicos, maquillaje, peluquería, vestuario, producción… Es casi como ir a la oficina o a la fábrica todos los días. Dentro de la ficción es lo más parecido a un trabajo rutinario y eso hace que se estrechen muchísimo los lazos.
He sacado muchos amigos y amigas de ‘La Moderna’. He conocido compañeros maravillosos y he tenido tiempo de conocerlos de verdad, no solo durante el rato de rodaje.
¿Y cómo cambia la relación con el público cuando trabajas tantos años en una serie diaria?
Muchísimo. Sobre todo porque llegas a un público con el que yo antes no había conectado tanto, que es la gente mayor.
Ellos se sienten muy acompañados por este tipo de series y prácticamente te consideran parte de su familia. Cuando te ven todos los días entrar en su salón a las cuatro de la tarde durante años, se crea una relación muy bonita.
Que te paren señoras y señores mayores por la calle, te hablen del personaje y te llamen por su nombre… es algo que yo nunca había experimentado y me parece precioso.
Después de esa experiencia, ¿te gustaría repetir en otra serie diaria?
Uf… ya te digo que es el trabajo más duro que he hecho hasta ahora. No tendría problema en repetir, la verdad.
Aunque preferiría no hacerlo inmediatamente porque es un compromiso de años y a los actores nos gusta cambiar de registros y personajes. Lo interesante de esta profesión es interpretar personas diferentes.
Pero si llegara el momento y tuviera que hacerlo otra vez, no tendría ningún problema porque también sé lo mucho que se disfruta este tipo de series.
Vienes del mundo de la comedia y del stand up. ¿Hay algún personaje cómico que se te haya resistido especialmente?
En comedia, sinceramente, no. Yo vengo del mundo de los monólogos y llevo casi veinte años haciendo stand up comedy por toda España.
Entonces te mentiría si dijera que se me ha resistido algún personaje cómico. Cuando llevas tantos años trabajando la comedia, te sabes muy bien los tempos, y eso es fundamental.
Por eso da tanto miedo a muchos actores hacer comedia. Hay chistes que, si no los dices exactamente en el segundo preciso, no funcionan igual. Si te adelantas o te retrasas un segundo, el sketch cambia completamente.
Pero por ese lado no se me ha resistido ninguno porque ya venía con muchísimo bagaje.
Entre cine, series y monólogos, ¿dónde te sientes más cómodo?
Si hablamos de comodidad, haciendo stand up comedy, sin ninguna duda.
Ahí no tengo que rendir cuentas a nadie. Ni a un director, ni a un guion, ni a producción. Yo escribo mis textos y los interpreto como, cuando y donde quiero.
Es donde más libre me siento. No tienes que preocuparte por ciertas limitaciones o por si determinadas cosas pueden molestar en una cadena u otra. Creo que no hay nada más libre que enfrentarte al público sin ningún tipo de censura.
Antes de dedicarte a la interpretación fuiste futbolista profesional. ¿Cuándo decides dar ese giro?
Realmente viene desde pequeñito. Yo ya hacía teatro en el colegio con mi madre y en todos los sitios donde juguaba al fútbol buscaba grupos de teatro porque me encantaba.
Soy muy cinéfilo gracias a mi hermana mayor, que fue quien me metió el cine en casa. Siempre me gustaron muchísimo el cine y el teatro.
Con los años empecé a formarme más como actor, pero sobre todo como hobby, como algo que me divertía y me llenaba. Y lo bonito es que ese hobby terminó convirtiéndose en mi profesión.
No era algo que tuviera planeado, pero ha venido así y no puedo estar más feliz. He pasado del fútbol, que me encantaba, a otra faceta que me apasiona igual: estar encima de un escenario o rodando una serie o una película.
En breve comienzas el rodaje de ‘Operación Camarón 2’. ¿Qué puedes adelantar sobre la película?
Sí, correcto. El rodaje empieza el 18 de mayo y esta vez la historia se desarrollará en Galicia.
De momento no podemos contar mucho más, pero vuelven los personajes de la primera película y puedo decir que he leído el guion y, como mínimo, es igual de graciosa que la primera.
Además, tanto la productora como el director han intentado reunir al mismo equipo porque la experiencia de la primera fue increíble. Vamos a ser prácticamente los mismos delante y detrás de las cámaras y eso apetece muchísimo.
De hecho, antes de hablar contigo me escribió la script de la película diciéndome que en quince días nos vemos ya en Galicia. Está todo el equipo deseando reencontrarse y arrancar con ‘Operación Camarón 2’.
Además de esa película, ¿qué otros proyectos tienes entre manos?
Acabo de terminar el rodaje de la segunda temporada de ‘El Marqués 1985’ y estoy deseando que se estrene porque es otro de esos proyectos en los que, mientras rodábamos, todos éramos conscientes de que estábamos haciendo algo muy bueno y con muchísima calidad.
Creo que va a estar a la altura de la primera temporada.
Además, en octubre se estrenará un biopic sobre la historia de Mägo de Oz que rodamos entre Madrid y Canarias. También tengo pendiente otro rodaje para octubre del que todavía no puedo contar nada.
Y, por supuesto, deseando que se renueve ‘Barrio Esperanza’ para rodar una segunda temporada este verano. Muchísima gente la está pidiendo ya.
Amigos, conocidos, gente por la calle… esta misma mañana un gasolinero me dijo que estaba enganchado a la serie y no le conocía de nada. Así que espero que uno de mis próximos proyectos sea precisamente ‘Barrio Esperanza’ temporada 2.
