Arlette Torres (‘Barrio Esperanza‘): «Es muy satisfactorio ver que una ficción muestra nuestra integración cultural»

Hemos hablado con Arlette Torres, la intérprete de Vania en 'Barrio Esperanza' (TVE). Descubre aquí todo lo que nos ha contado.

Arlette Torres (Caracas, 1977) interpreta a Vania en 'Barrio Esperanza', una mujer luchadora que, pese a su reciente divorcio de Josete (Carlos Librado "Nene"), se muestra resiliente, muy trabajadora y con un enorme amor por su familia.

En esta entrevista, la actriz comparte su entusiasmo por una ficción y un personaje que le han permitido aportar su granito de arena en la representación de la realidad de las personas migrantes y racializadas en nuestro país.

Como nos dice, "la ficción, además de entretener, tiene una responsabilidad social. A través de los medios, se crean imaginarios, y si todo el tiempo le repites al público la misma narrativa, seguirás perpetuando estereotipos y continuarás generando creencias limitantes sobre lo que las personas podemos, o no, ser".

Con una amplísima trayectoria en teatro, cine y televisión, la intérprete venezolana nos habla también del momento actual que atraviesa su carrera y de sus próximos proyectos para la gran pantalla.

Entrevista con Arlette Torres, Vania en 'Barrio Esperanza"

Siempre has estado ligada al mundo de la interpretación, a través de tu padre y actuando desde muy joven. ¿Cómo recuerdas el momento en que te das cuenta de que es lo que quieres hacer profesionalmente?

He tenido varios momentos de “iluminación” en ese sentido, por así llamarlos. Uno de ellos fue cuando me trasladé a España, en 2005. Hasta entonces la interpretación había sido mi “plan B”, aunque desde niña hice teatro, y fue a lo que más me dediqué artísticamente en Venezuela antes de venir a Madrid.

Cuando era pequeña -cuando ni siquiera era consciente de que la interpretación podía ser una profesión para mí- ya jugaba a ser otras personas, a inventarme situaciones. Me encantaba disfrazarme, imitar a mis amigos y amigas y a los miembros de mi familia… Al parecer, iba por buen camino… (risas). Por supuesto, como dices, también ha sido muy importante la influencia de mi padre.

Después de más de 25 años de carrera, sigo disfrutándolo, y esa es la confirmación más grande que puedo tener. Tengo muy claro que, en cuanto deje de sentirlo así, me dedicaré a otra cosa, pero, por ahora, me encanta.

¿Cómo llegas a ‘Barrio Esperanza’?

Yo estaba en Venezuela, visitando a mi familia, y recibí una llamada de mi representante para decirme que querían ofrecerme el personaje. Adelanté mi viaje de vuelta porque me parecía una propuesta interesante. Llevo varios años trabajando activamente para intentar cambiar el punto de vista desde el que suelen vernos a las personas migrantes y racializadas. El hecho de que me ofrecieran interpretar a Vania, sin que en ningún momento se tenga que justificar por guion porqué tiene el acento que tiene o porqué luce como luce, sencillamente porque su trama cuenta otras cosas, para mí se traduce como una gran evolución dentro de la industria.

El normalizar que existimos y formamos parte de la sociedad. Usualmente, cuando aparece un personaje migrante o no blanco, es para contar una historia de trauma, miseria, violencia o sufrimiento. No niego que estas situaciones no existan, claro que las hay, pero somos mucho más que eso. El planteamiento que hace ‘Barrio Esperanza’ en ese sentido -y en otros- me parece hermoso y necesario.

¿Cómo describirías a Vania, tu personaje?

Vania es una mujer segura de sí misma, aunque está pasando un momento complicado que la desbalancea emocionalmente: afrontar un divorcio, con un niño pequeño, con todo lo que eso implica… No es fácil terminar una relación después de tantos años con una persona. Y eso le hace sentir más vulnerable. Sin embargo, independientemente de ello, creo que es una persona fuerte, resiliente, trabajadora y emprendedora; una mujer que ha construido una familia y muy defensora de su hijo.

Buena parte de tu trama es con Carlos Librado “Nene” y con Tian Tosas. ¿Cómo ha sido ese trabajo con ellos?

Para mí fue llegar a ‘Barrio Esperanza’ y sentirme en familia. Esto, por supuesto, hizo el trabajo más fácil y ameno. A “Nene” ya lo conocía de la película ‘El guardián invisible’. Aunque allí no tuvimos trama juntos, coincidimos durante el rodaje en Elizondo (Navarra) y entablamos una bonita amistad. Así que fue muy lindo reencontrarme con él en esta ocasión. Es un tipo súper generoso y muy buen compañero.

También había coincidido con Mariona en ‘La pasión turca’; tampoco tuvimos trama juntas (risas), pero coincidimos algunos días de rodaje en Estambul.

Y Tian, que interpreta a León, mi hijo… ¡es maravilloso! Para mí, un excelente actor, muy intuitivo. Es un niño muy especial, con un talento nato. Fue realmente fascinante trabajar con él. Cuando veo la serie, cuando nos veo, veo una familia. Creo que hemos conseguido algo muy hermoso.

¿Te están llegando ya comentarios de personas migrantes o racializadas que vivan en España y se estén viendo representadas por Vania y tu trabajo?

Sí, muchos. De compañeras y compañeros actores y actrices, expresándome su alegría por poder ver en pantalla algo diferente. También he recibido muchos comentarios de gente venezolana que me dice que es muy satisfactorio poder ver nuestra integración cultural -que además es real- desde este lugar. Es importantísimo y necesario que se nos represente también de esta manera. La ficción, además de entretener, tiene una responsabilidad social. A través de los medios, se crean imaginarios, y si todo el tiempo le repites al público la misma narrativa, seguirás perpetuando estereotipos y continuarás generando creencias limitantes sobre lo que las personas podemos, o no, ser.

Además, la serie ha tenido una recepción excelente entre la audiencia.

Estamos muy contentos. De hecho, esta misma semana acabamos de recibir un reconocimiento por nuestro aporte a la representación de la diversidad y la inclusión en el audiovisual. Los Premios Limbo, en su primera edición. 

Al público le está encantando. Hasta ahora, entre emisión directa y diferido, pasamos los 7 millones de espectadores. Todo ello a pesar del horario en que se emite. Por suerte, se puede disfrutar en familia, en cualquier momento, en la plataforma RTVE Play. Justamente, una amiga, compañera actriz, me mandó un mensaje que decía: “Arlette, que sepas que no había tenido tiempo de ver la serie, y ayer la empezamos. ¡Es preciosa! Y estoy feliz porque tengo algo para ver en tele que puedo compartir con mi hijo”. Es bellísimo que las familias se vean representadas y les resulte cercano lo que contamos.

Creo que ésta es la clave: que, desde lo lúdico, ‘Barrio Esperanza’ expone temas muy serios e importantes como el bullying o el racismo y la xenofobia, algo vital sobre todo en momentos de tanta polarización como el que estamos viviendo in situ y mundialmente.

¿Crees que precisamente es por eso por lo que la serie está gustando tanto? Porque como sociedad, como individuos, ¿necesitamos ver una ficción amable, luminosa, en estos momentos que vivimos tan oscuros?

Has utilizado una palabra preciosa: luminosa. ‘Barrio Esperanza’ lo es, es una serie entrañable. Y sí, totalmente de acuerdo con lo que has dicho. Vemos las noticias y obviamente no nos podemos evadir. Hay que estar informados sobre lo que está ocurriendo.

Pero sí siento que necesitamos albergar un poco más de luz interior y poder ver que, aunque parece que el mundo se desmorona, existe la posibilidad de que cada uno lo sostenga de alguna manera, trabajando en comunidad. No se nos puede olvidar que somos individuos, pero que pertenecemos a una comunidad. Y en colectivo, normalmente, las cosas suelen funcionar mejor.

Sin caer en la moralina, ‘Barrio Esperanza’ reivindica la empatía, el respeto y otros valores. Nos hace falta apoyarnos más en lo positivo. Ya hay bastante oscuridad en el planeta y es preciso emanar mucha más luz.

Últimamente te hemos visto también en series como ‘Olympo’ o ‘El clan Olimpia’. ¿Cómo valoras este momento que vives, con tantos proyectos?

Me contenta y no me puedo quejar. Me considero una afortunada y “privilegiada”, entre comillas, porque hasta ahora he tenido oportunidades de trabajo. ¿Que ojalá fuesen más? Por supuesto, pero hay que ser consciente de la naturaleza intermitente del oficio… Aunado al hecho de ser una actriz racializada y migrante. Aunque parece que me repito, siempre lo comento con compañeras que me cuentan que llevan más de tres meses sin hacer un casting… Les digo que se imaginen que si ellas están en esa situación (risas), piensen en a quienes además se nos limita el acceso a pruebas porque “no buscan latinas”, o por no ser blancas o españolas, como si esa fuera la única característica que nos define como personas.

Entonces, el hecho de que yo pueda estar trabajando, no solamente me llena de satisfacción a nivel personal por hacer lo que me gusta, sino que además me hace sentir que de alguna manera estoy poniendo mi granito de arena en algo más grande e importante. Para mí, cuando mis compañeras y compañeros llegan, yo siento que también estoy llegando. Y me gusta pensar que también ellos y ellas pueden sentir mis logros como propios, que estamos avanzando en conjunto y que podemos hacer grandes cosas. Hay que celebrar cada éxito como un paso adelante y como una ganancia en colectivo.

Próximamente te veremos también en una película que nos contará la historia de la banda musical española Mägo de Oz. ¿Qué nos puedes avanzar?

Efectivamente, se llama ‘Fiesta pagana’, y está dirigida por Álvaro Brechner y producida por El Sueño Eterno Pictures. Lo mío es una pequeña participación, una colaboración especial, pero estoy contentísima. Para mí ha sido una experiencia maravillosa trabajar con Álvaro. Ya conocía su trabajo, pero no había tenido ocasión de ser dirigida por él. Sin querer avanzarte mucho, pienso que la película va a gustar mucho. Es un gran delirio musical (risas) hecha por un equipazo increíble.

El otro proyecto en el que participo y que pronto tendrá su estreno comercial es ‘Santa Zeta’, primer largometraje escrito y dirigido por el actor Antonio Muñoz de Mesa. Es una película muy chula, muy interesante, con la que estamos teniendo grandes satisfacciones. Ahora está en su ruta por festivales nacionales e internacionales, como el Slamdance Film Festival o más recientemente el FANT de Bilbao, y está teniendo muy buena acogida, así que estamos encantados.

¿Qué objetivo tienes como actriz que aún te queda por cumplir?

A lo largo de mi trayectoria he tenido varias reconfirmaciones de que, al parecer, voy por buen camino, y no tiene que ver únicamente con el hecho de ser actriz, sino también con que siento que la vida me ha ido abriendo una ventana de posibilidades artísticas a través de las cuales puedo expresarme y de las que no había sido consciente, como es escribir, por ejemplo. Escribir para el cine… Y se están cocinando cosas… (risas).

Si te hablara de un objetivo, podría ser ir más allá; seguir ocupándome de que mi voz artística no se apague, que pueda encontrar siempre la forma de expresar creativa y activamente mis convicciones y mis ideas. Eso es a lo que aspiro.

Añade Cultura en Serie como tu medio de referencia en Google y no te pierdas nada de tus series favoritas

Asegúrate de que esté marcada la casilla azul.