El nuevo papel de Ernesto Sevilla en el final de ‘4 estrellas’
Este martes, la serie diaria de La 1, '4 Estrellas', sorprendió a su audiencia con un nuevo giro en su trama y la aparición especial del actor y comediante Ernesto Sevilla.
La participación de Ernesto Sevilla en '4 Estrellas' no solo añade un giro inesperado a la trama, sino que también lleva consigo una interesante coincidencia televisiva.
Ernesto, conocido por su presencia en 'La resistencia' de David Broncano, se encuentra en una situación única, dado que este programa ha sido trasladado recientemente a TVE. Curiosamente, este cambio es uno de los factores por los que '4 Estrellas' está finalizando su emisión.
En el episodio, Sevilla asumió el papel de un pintor aficionado cuya intervención resultó ser clave en un intento desesperado de los habitantes de Vera del Rey por realizar un milagro.
La tensión en Vera del Rey se intensificó después de que Jon chocara el coche familiar frente a una farmacia, dejando al farmacéutico gravemente herido y destruyendo una piedra sagrada que los residentes esperaban usar para atraer turismo religioso al pueblo.
El alcalde y su cómplice, Marifrán, habían planeado explotar la piedra, que casualmente mostraba una imagen parecida al padre Angoitia, para convertir al pueblo en un destino de peregrinación al estilo de Lourdes o Fátima.
Ante el desastre, Marifrán ideó un plan para reconstruir la piedra y continuar con el engaño. El desafío de pintar la cara del padre Angoitia sobre la piedra recae finalmente en el personaje de Sevilla, quien admite su poca habilidad para la pintura, pero se ve obligado a aceptar la tarea.
Con el obispo en camino para verificar el milagro, la presión sobre el inexperto pintor es inmensa. Sin embargo, contra todo pronóstico, logra una representación convincente del padre Angoitia.
El obispo, inicialmente engañado, queda impresionado con la similitud, alabando el 'milagro'. La situación toma un giro dramático cuando Jon, sintiéndose culpable, accidentalmente destruye la piedra falsificada, revelando la estafa.
El obispo descubre la farsa y abandona el pueblo en descontento, mientras que Sevilla, satisfecho con su propia habilidad inesperada, decide conservar los restos de la piedra como recuerdo.
