El gesto que delata a Beatriz en ‘Sueños de libertad’ (Mejores momentos)
El cruce con Marta en la colonia ha removido algo en Álvaro que no tiene fácil solución... y Beatriz lo quiere fuera de su vida.
Reconocida por alguien que lleva el nombre de Pelayo grabado en el pecho, la situación se ha vuelto incómoda para una pareja que creía tenerlo todo bajo control.
Álvaro ha llegado a Beatriz con el pánico instalado en el cuerpo. Marta no solo lo ha reconocido sino que también ha recordado su nombre, y ese detalle le ha bastado para encender todas las alarmas. «Es cuestión de tiempo que me relacione con la muerte de su marido», le ha advertido, convencido de que cuanto más tarden en actuar, mayores serán las consecuencias.
Su propuesta es clara: abandonar la ciudad antes de que las piezas encajen solas. Y para reforzar su argumento ha recurrido a las propias palabras de Beatriz: «Tú misma me dijiste que no pararían hasta descubrir al asesino». Ella lo dijo. Ahora él se lo devuelve como un espejo.
Pero Beatriz no cede. La lógica del miedo no puede con la lógica del dinero, al menos de momento. Marcharse ahora significaría renunciar al plan que tanto les ha costado construir, justo cuando están más cerca que nunca del dinero que les permitiría vivir sin sobresaltos el resto de su vida. No es momento de echarse atrás, por mucho que los nervios de Álvaro digan lo contrario.
Y así ha quedado el pulso entre los dos. Álvaro, dispuesto a sacrificar el objetivo por la seguridad. Beatriz, firme en que el riesgo todavía merece la pena. La tensión entre ellos ya no es solo miedo a ser descubiertos, es también la fractura que empieza a abrirse entre dos personas que ya no miran el peligro de la misma manera... y es que Beatriz parece tener otros intereses y un gesto la delata.
Además, lo que Marta recuerde o deje de recordar en los próximos capítulos puede cambiarlo todo.
