El dinero vuela

George Clooney (center) stars as Lee Gates in TriStar Pictures' MONEY MONSTER.“Money Monster” es un programa de televisión presentado por Lee Gates (Clooney), un showman narcisista y machote que presume de saber traducir al pueblo llano cómo funciona Wall Street. Su estilo políticamente incorrecto contrasta con el de su realizadora, Patty Fenn (Roberts), una mujer responsable y maja capaz de soportarle y más o menos tenerle bajo control.

La nota discordante la pone Kyle Budwell (O’Connell) al presentarse en medio del plató con una pistola y un chaleco-bomba de control remoto. Gates pasa de ser un todo-terreno arrogante a una amalgama gelatinosa aterrorizada (y con razón).

La trama es la siguiente: Gates habló bien en televisión acerca de invertir en una firma concreta, sin imaginar que poco tiempo después ésta perdería de la noche a la mañana (literalmente) 800 millones de dólares. Perder dinero cabrea a la gente que lo ha invertido, y es el caso del joven Kyle Budwell, que perdió todo lo que tenía por hacer caso al showman.

La premisa es interesante dados los tiempos que vivimos, pero no va mucho más allá salvo por algún giro que aquí no queremos desvelar al lector. La película transcurre tan rápido que no da tiempo a asimilar en todas sus capas la importancia de lo que está ocurriendo. Sin entrar en el tema político, Jodie Foster cuestiona la moralidad del sistema financiero, de los mercados, y más concretamente, de algunos ricos. ¿Cómo puede moverse y desaparecer esa barbaridad de dinero en tan poco tiempo? ¿Por qué pueden irse de rositas aquellos que tienen en sus manos esa gran responsabilidad?

Aparte de eso, “Money Monster” no aporta mucho más, salvo una visión benévola de los medios de comunicación, que cuando quieren, pueden hacer las cosas bien de cara a la ciudadanía. De eso se asegura Patty Fenn (Julia Roberts), personaje anodino donde los haya, que aparece tanto o más desdibujado que el encarnado por Clooney, y por supuesto, que el del joven Kyle (O’Connell).

Gates quiere salvar su pellejo, pero cuando se harte también querrá llegar a la verdad. Es el típico personaje que aprende el valor de la vida cuando se la fastidian en un momento, algo que dramáticamente es legítimo, aun a pesar de que pierda trascendencia debido a la velocidad de la narración.

Este thriller no aprovecha sus virtudes, las reduce a meras anécdotas por el camino. A su favor hay que decir que Foster lleva a cabo la difícil tarea de hablar sobre aquello que nos gobierna: los mercados, las multinacionales, la Bolsa… Eso hay que reconocérselo, porque la película llega a unos mínimos de reflexión, quizás superficiales, sí, pero al fin y al cabo, bienvenidos y útiles. El final no va a sorprender al espectador, pero al menos le dejará un breve poso de reflexión con el que no muchas películas comerciales se atreven.

Qué más podemos decir…El dinero vuela, señores. Y no porque desaparezca, sino porque cada dos por tres cambia de manos. La cuestión es que en ese movimiento no pase por las equivocadas.

Ficha técnica:

Dirección: Jodie Foster
Guión:  Alan DiFiore, Jim Kouf, Jamie Linden
Reparto: George Clooney, Julia Roberts, Jack O’Connell, Dominic West
Fotografía: Matthew Libatique
Música: Dominic Lewis
Producción: Lara Alameddine, George Clooney, Daniel Kubiecki, Grant Heslow
Productora: Allegiance Theater, Smokehouse Pictures, Sony Pictures, TriStar Pictures