El actor de ‘La que se avecina’ al que la Lotería de Navidad le dio el empujón definitivo a su carrera

La Lotería de Navidad no solo reparte millones cada 22 de diciembre, también acumula historias personales que han marcado un antes y un después en la vida de quienes resultaron agraciados.

Entre ellas destaca la de Nacho Guerreros, uno de los rostros más populares de la televisión gracias a su inolvidable Coque en 'La que se avecina'.

Aunque hoy es un actor plenamente consolidado, hubo un momento clave que cambió su rumbo. Ocurrió en 2002, cuando su familia fue agraciada con el Gordo de la Lotería de Navidad. Por aquel entonces, Guerreros aún no vivía exclusivamente de la interpretación y compaginaba pequeños trabajos mientras luchaba por abrirse camino en el mundo artístico.

Natural de Calahorra (La Rioja), el actor llevaba años formándose y buscando oportunidades en Madrid. El premio permitió a su familia respirar con tranquilidad y, en su caso, supuso algo más importante que el dinero: la posibilidad de invertir en su vocación.

Gracias a ese respaldo económico, pudo comprar los derechos de Brent, una obra teatral de 1979 que se convirtió en una pieza fundamental para ganar visibilidad en los escenarios y empezar a hacerse un nombre dentro del circuito teatral.

El propio Guerreros ha recordado en varias ocasiones aquel 22 de diciembre como un día irrepetible. Trabajaba de noche, dormía cuando sonó el teléfono y tardó horas en asumir lo ocurrido. Al llegar a casa, la celebración se alargó durante días. No hubo Nochebuena tradicional, porque la fiesta había empezado mucho antes.

Además del teatro, el premio también le permitió emprender y abrir una tienda de diseño y decoración en Madrid. Un proyecto personal que reflejaba otra de sus pasiones y que pudo desarrollar sin la presión económica habitual de aquellos primeros años.

Eso sí, el actor ha sido claro con el paso del tiempo: la Lotería no le convirtió en actor, pero sí le dio el impulso que necesitaba. Llegó a Madrid en 1991 para estudiar interpretación y ya había firmado su primer contrato profesional en 1995, siete años antes del premio. El dinero no creó su carrera, pero sí le permitió apostar por ella con más seguridad y menos miedo al fracaso.

Desde entonces, su trayectoria ha ido ligada al gran público gracias a series como 'Aquí no hay quien viva' y, sobre todo, 'La que se avecina', donde su personaje se ha convertido en uno de los más queridos por los espectadores. Un ejemplo claro de cómo la suerte, bien aprovechada, puede marcar la diferencia sin sustituir al esfuerzo ni al talento.

Otros famosos a los que la suerte también sonrió

No es el único rostro conocido que ha vivido una historia similar. Reina Letizia fue premiada en el sorteo de 2004 con más de 26.000 euros gracias a unos décimos regalados por un amigo con motivo de su boda, una cantidad que, según se contó entonces, fue donada íntegramente a una ONG.

También Carmen Lomana protagonizó una anécdota muy comentada: le regalaron un décimo premiado pese a no creer en la Lotería, pero cuando fue a cobrarlo ya había caducado.

Por último, Mercedes Milá compartió premio en 2006 con sus compañeros de trabajo gracias a un décimo comprado de forma colectiva, una tradición muy habitual en muchas empresas españolas.

Historias distintas, finales muy dispares, pero un mismo punto en común: la Lotería de Navidad como ese golpe de suerte capaz de cambiar, o al menos sacudir, una vida entera.

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