martes, abril 16, 2024
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Crítica ‘El Guardián Invisible’: el pasado siempre vuelve

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El Guardián Invisible, adaptación cinematográfica de la primera parte de la exitosa trilogía del Baztán de Dolores Redondo,  ha llegado a la cartelera con una misión que ha superado con creces, la de atrapar al espectador y ofrecer una historia potente de principio a fin. El director Fernando González Molina (Tres metros sobre el cielo, Palmeras en la nieve) lo ha vuelto a conseguir. Su intuición y maestría a la hora de trasladar una historia literaria  a la gran pantalla ya le corona como uno de los mejores directores de los últimos tiempos en nuestro país que destaca por su talento para lo estético y lo visual. Sus adaptaciones narrativas son éxitos en las librerías, al igual que sus películas que acaban convirtiéndose en las apuestas más taquilleras de la temporada. A pesar de su extensa duración (2 h 15 minutos), el largometraje tiene ritmo, intriga y suspense y  no se hace pesada. Las tramas están perfectamente retratadas y Luiso Berdejo ha hecho un magnífico trabajo al conseguir condensar 500 páginas de una novela en una película que no ha perdido la esencia del apasionante relato de la última Premio Planeta.

Protagonizada por Marta Etura, Elvira Mínguez, Nene, Francesc Orella y Patricia López, este thriller policíaco narra la vida de Amaia Salazar, una inspectora de la Policía Foral de Navarra que goza de un gran olfato intuitivo. Esta joven responsable de homicidios se verá obligada a hacer un viaje a sus orígenes que cambiará el transcurso de la investigación. En los márgenes del río Baztán aparece el cadáver desnudo de una adolescente que será la antesala de una serie de asesinatos en extrañas circunstancias. Amaia es la encargada de dirigir esta búsqueda que le llevará a Elizondo, lugar del que quiso huir toda su vida, donde deberá enfrentarse a los fantasmas de su pasado. El Guardián Invisible consigue que no despegues la mirada de la pantalla gracias a su enérgico transcurrir de los acontecimientos. Sin embargo, el arranque es flojo para una película de estas características que va ganando fuerza narrativa a lo largo de toda la cinta. El ambiente lúgubre en el que nos logramos sumergir da sentido al argumento de la historia y es un acierto junto a la  fotografía de Flavio Martínez Labiano y la música de Fernando Velázquez que nos traslada a una película de alta calidad visual en la que lo racional y las tradiciones mitológicas del norte juegan un papel imprescindible.

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El elenco artístico está formado por grandes nombres de la profesión pero no todos ellos lucen de la misma forma. La gran protagonista, Marta Etura ofrece una correcta interpretación que deja mucho que desear. A la actriz de Celda 211 le falta naturalidad en sus diálogos y mayor fuerza interpretativa pero, por otro lado, logra transmitir el caos emocional que atormenta a su personaje. Así, el lenguaje policial que aparece a lo largo de la película peca de artificial, lo que produce que los actores y actrices verbalicen el guión con impostura y rigidez, como le ocurre a Etura. El humorista Nene sorprende en su interpretación como el inspector Jonan Etxaide en  su debut como actor. Por otro lado, destaca la magistral interpretación de Elvira Mínguez que se pone en la piel de Flora Salazar, la hermana mayor de Amaia. La veterana actriz demuestra su fuerza desmesurada y su verdad ante la cámara de una forma brillante. Asimismo, la presencia casual de los maestros, Pedro Casablanc y Manolo Solo enriquece la película sobremanera.

En definitiva, El Guardián Invisible gustará a los lectores que disfrutaron con el bestseller de Dolores Redondo y quienes no lo hicieron, no lo harán tampoco con la película de González Molina. Es una fiel adaptación literaria que reúne los ingredientes necesarios para un buen thriller policial que te atrapará y no te dejará escapar hasta el final. Y es que el pasado vuelve cuando menos te lo esperas. Ya en cines.