Conoce a Stéphanie Magnin, una de las protagonistas de ‘La moderna’
'La moderna' está a punto de llegar a TVE, su nueva serie diaria que llevará a los espectadores al Madrid de 1930 y a las historias de empleadas y clientes de un distinguido y céntrico salón. Basada en la novela ‘Tea rooms’ de Luisa Carnés, tras su estreno en prime time se emitirá cada tarde en La 1 desde el jueves.
Una de las protagonistas es Carla de Morcuende, interpretada por la actriz Stéphanie Magnin. El personaje, a pesar de que parece tener una vida matrimonial aparentemente satisfactoria con don Jaime, alberga deseos más profundos y materialistas.
Aspira a una existencia lujosa y plena de riqueza, y cree que Iñigo, el único hombre que ha logrado capturar su amor genuino, es la clave para conseguirlo. Por ello entrará en un triangulo amoroso con este varón y el personaje de Matilde.
Quién es Stéphanie Magnin
Stéphanie Magnin es hija de un francés y una marroquí de familia siciliana. La actriz nació en Málaga, su padre trabajaba de arquitecto paisajista para una cadena hotelera, pero lo mandaron a un hotel de la Costa del Sol y allí conoció a la madre de la intérprete.
En una entrevista Stéphanie explica que siempre deseo ser actriz." Desde que tengo memoria siento atracción por el show. Era la típica niña que siempre cantaba, bailaba y montaba el espectáculo. Mi infancia está llena de comidas con la familia siciliana de mi madre. Tenían una pizzería en Marbella y hablaban alto, pero de repente me subía encima de las mesas, me ponía a cantar y bailar y los callaba. Recuerdo aquellos aplausos y aquellas risas, una sensación de show total…", recuerda.
Estudió en el Liceo Francés de Málaga y a los 14 años decidió apuntarse a clases de teatro. A los 18 años la malagueña comenzó a estudiar Derecho, pero no tenía vocación. "Según mi madre, tenía que ser abogada porque no paraba de discutir… Y yo me lo creí. A los 18, lo último que quieres es defraudar a tus padres. Habían trabajado muy duramente para poder darme una carrera y quería que se sintieran orgullosos de mí. Lo del teatro era muy arriesgado. Si terminaba saliendo mal, no quería cargar con la culpa. Así que me matriculé en Derecho. Me equivoqué", explica la actriz.
En cuarto curso de carrera mientras hacía la beca Erasmus en Milán, se dio cuenta que quería trabajar en televisión. Vio el anuncio de un casting en el que buscaba a una chica extranjera para presentar un programa de viajes del estilo de ‘Callejeros viajeros’.
Decidió presentarse a la prueba y la llamaron. En ese momento dijo: “Yo quiero esto, no trabajar en un despacho. Quiero vivir cosas nuevas todos los días, relacionarme con gente que se dedica a crear y no solo a aplicar leyes”.
Mientras estudiaba interpretación en Madrid la malagueña trabajo en varios oficios: en publicidad, de camarera, realizó varios videoclips, fue ayudante de producción de eventos, incluso, escribió un corto: 'Abuelo'.
Ella recuerda cómo surgió esa idea. “Siempre he escrito. Lo hacía incluso cuando estudiaba Derecho. Como quería tener material para enseñar, ¿qué mejor que escribir y protagonizar mi cortometraje para lograrlo? Resulta que la idea funcionó, ya que Déborah Borque lo vio y me llamó para el casting de 'Ventajas de viajar en tren'. Buscaban a una actriz francesa para encarnar a una mujer extranjera. Justo cuando estaba en el consulado sacándome el pasaporte, me llamaron para decirme que habían escogido. ¡Mi primera película!", confiesa.
Stéphanie Magnin ha trabajado en series como 'El Ministerio del Tiempo', 'Fuerza de paz' o 'The Crown', y en películas como 'Ventajas de viajar en tren', 'Cerdita' o 'Como Dios manda'.
En la actualidad también podemos verla como parte del reparto de la serie 'Mía es la venganza', junto a Lidia Bosch, Begoña Maestre, Ibrahim Al Shami J, Claudio de la Torre, Armando del Río, Elena Furiase, María Ramos, Miguel Brocca , Gonzalo Kindelán Fanny Gautier, José Ángel Trigo y David Muro, entre otros.
La ficción aborda amores imposible, pasión, un pasado perturbador, misterios y una venganza imparable. En la entrevista le preguntaron qué había aprendido de esas lecciones que han ido surgiendo en su vida, a lo que ella respondió: "En que cada vez disfruto más trabajando. Río con más ganas, lloro con más ganas. Gozo cada cosa que hago. Ahora, cuando voy a grabar la serie 'Mía es la venganza', vivo cada secuencia como una función de teatro para el personal que está alrededor. Lo peor que puede pasar es que me salga mal y haya que repetir la toma. Bueno, ¿y qué? Mi padre falleció hace poco y eso me ha hecho perder el miedo, porque sé que ningún error en el trabajo puede parecerse a ese dolor. Así que disfrutemos. Él también querría que lo hiciese".
