16 de marzo de 2017. Carabanchel es una fiesta. Avalanchas de gente se diluyen por las calles de este barrio madrileño en el que nunca se había concentrado tanto número de personas por metro cuadrado. Es la magia de Operación Triunfo que ha resucitado la esencia de esas primeras ediciones que invitaban al espectador a soñar muy fuerte. Sorprende ver a un público de todas las edades, familias enteras, niños y niñas que han salido escopetados del colegio para llegar a ver a sus ídolos en directo, adolescentes que han conocido el verdadero sentido del Camina, el himno de OT 2017, jóvenes universitarios que se han enamorado de este grupo de artistas que nos han dado una lección de humanidad, abuelos y abuelas que han estado acompañados durante tres meses por estas voces tan especiales que tienen una historia detrás. Jóvenes que inspiran y enseñan a amar, respetar, luchar y vivir. Han sido una maravillosa sacudida. Un vuelco en el corazón. Un vuelo sin retorno. Estas 16 almas nos han transmitido millones de sensaciones que queremos revivir una y otra vez. Es la belleza de la música que sana y emociona.

Llega el día de recordar la ilusión y el talento en forma de concierto con las mismas ganas que inundaban a miles de personas en el estreno de la vuelta de Operación Triunfo. 11.000 seguidores del fenómeno musical esperan impacientes el comienzo de una noche inolvidable. El público vitorea a Magali, profesora de la Academia y a Roberto Leal, presentador de esta edición que no quisieron perderse la segunda cita de la gira de los chicos en la capital. Nervios y emoción se repartían entre los asientos de las gradas y en la pista, lugar más cercano al escenario donde los fans se concentraban con grandes pancartas y camisetas de su artista favorito. “Aitana eres la reina, siempre reinarás”, “Ella, la leona”, “Mimi te queremos”, se leía en algunas de ellas. Había gente que había hecho noche en las inmediaciones del Palacio para verles de cerca. Allí muchos entablaron amistad y compartieron su afición por OT 2017. El frío no fue un impedimento para hacer cola. Resistieron por los 16. Lo bonito de esta edición es que cada uno de ellos tienen miles de seguidores que caminan a su lado. Desde los primeros en abandonar la Academia televisada hasta los finalistas. Todos reciben cariño. Y es que hay en algo en ellos que les hace únicos y especiales. Siempre brillan.

Las luces se apagan. Los gritos del público amenizan la espera minutos antes de que los concursantes de Operación Triunfo 2017 pisen el escenario. Aparecen imágenes de los 16 en las pantallas situadas al fondo. Y van saliendo uno a uno entre vítores y aplausos que inundan todo el recinto. I’m still standing es la primera canción grupal que da el pistoletazo de salida al concierto de OT en Madrid que lleva colgado desde hace meses el cartel de entradas agotadas. Un enérgico tema que daría paso a más de 30 canciones, las más famosas de la edición repartidas en duetos y solitario. Ricky fue el primer solista de la noche con un Let me entertain you que hizo saltar y vibrar al público madrileño. El mallorquín se despidió del concurso con esta canción con el que demostró ser un auténtico showman con una fuerte presencia escénica y talento musical. Después de él, llegaba otra fuerza mayúscula, más grande que lo de Fátima, mayor que lo de Lourdes. Estamos hablando de la emoción que despiertan Todas las flores en las voces de Amaia y Ana Guerra. Un tema que inevitablemente te revuelve por dentro al que siguió el duó formado por Mireya y Juan Antonio que versionaron Corre de Jesse y Joy con una intensidad que traspasaba la piel. Un pie de micro envuelto en una bandera LGTB era el preámbulo de la entrada de Marina en el escenario del Vistalegre. La joven cantó The Voice Within con esa voz tan llena de matices que enamora. A pesar de que ella dijo que no había sido su mejor actuación, el público la disfrutó muchísimo. A continuación la Leona de la música subía al escenario para revolucionar a los allí presentes con What about us, un tema que interpretó con la garra y la fuerza a la que nos tiene acostumbrados. Miriam es un terremoto inolvidable que quieres rememorar una y otra vez. Juan Antonio recobró de sentimiento la sala con A puro dolor, un tema que daría paso a un dúo de guerreras. Mimi y Ana Guerra unieron su pasión por la música y el baile con Don’t you worry about a thing. 

Otros duetos de la noche fueron el de Alfred y Marina que interpretaron con gran sensibilidad Don’t dream it’s over, el de Miriam y Thalía con un Euphoria que era pura energía y espectáculo, una revolución fiestera que se repitió con Symphony de la mano de Agoney y Nerea que demostraron su potencia vocal. Temas pegadizos que hicieron bailar al público como el Madre Tierra de Ricky y Mireya. Llegaba el turno del Manos Vacías de Raoul y Agoney que sellaron con un beso por el amor, la libertad y la visibilidad. La magia se hizo presente en el escenario gracias al alma y la sensibilidad de Amaia y Aitana al cantar Con las ganas, un tema que siempre deja los pelos de punta. Se juntaron las voces más emocionantes de la edición que nos hicieron volar a otra dimensión. También hubo tiempo de buenrollismo y amistad con el dueto de Amaia y Roi y su Shape of you, a los que recordamos siempre por el Sister formación que siempre corean junto a Aitana. Los tres fueron almas inseparables dentro del programa. Una amistad que continúa fuera y se hará más intensa con el paso del tiempo. Uno de los dúos más esperados fue el de Aitana y Cepeda con No puedo vivir sin ti, una pareja de artistas que puso un brillo especial al concierto en Madrid. Una magia y una emoción que revivimos al final de la noche con Amaia y Alfred y Tu canción que ya es nuestra canción. Humanos, sencillos, talentosos y auténticos. Siempre queremos volver a ellos por todo lo que nos hacen sentir con su música. Si algo queremos destacar de ellos es el aura que se crea cuando se ponen frente a un micrófono. Más allá de su historia de amor, Amaia y Alfred conectan de una forma especial. Es la sensibilidad con la que unen sus voces, con la que se miran, con la que comparten los sentimientos y sensaciones que se crean entre ellos los que se diluyen por el escenario. Una mezcla explosiva y emocional que se respira en el ambiente y traspasa el corazón de todos los que paramos a escucharles.

La música de Malú tuvo una presencia muy importante en el concierto. Mireya interpretó Ni un paso atrás con una energía muy potente. Precisamente este fue el tema con el que la malagueña dijo adiós a su paso por el programa. Y es que si hay algo que se ha cumplido en OT 2017 es que cada uno de los triunfitos que han salido expulsados se han despedido a lo grande, dejando ver su gran talento musical. Miriam deslumbró en el escenario con una explosiva versión de Invisible, el exitoso tema de Malú que pudo oírse en todos los rincones del Palacio, con un público entregado mientras la coreaba al unísono. La gallega llenó el recinto de electricidad con un potencial y un talento desbordante. Por su parte, Thalía nos hizo vibrar con Cenizas con el que demostró el poder de su voz en directo.

De repente se ilumina el Vistalegre. Es la luz de Nerea que invade el escenario para cantar Quédate conmigo. La joven emociona, más aún cuando sube y su voz se hace enorme. El silencio se adueña del concierto para escuchar la versión de Miedo más mágica y luminosa que hayamos escuchado nunca. No hay nadie más. Solo Amaia y su piano y el alma de cada persona que se va llenando de emoción Y felicidad al escuchar cantar a la ganadora de OT 2017. Se escuchan las primeras notas del piano y la joven comienza a cantar con un talento y una delicadeza que remueve las entrañas. El público acompaña a la pamplonesa en el estribillo. Alguien manda callar para que ningún ruido interfiera en esta actuación tan especial. Parece que ha pasado un ángel. Es Amaia, una estrella que nos lleva a otra dimensión. Tenemos miedo de no escucharle una vez más y que sea el final, aunque sabemos que eso no va a pasar porque la música necesita voces como la suya y no tenemos miedo de decir que tendrá un futuro más que prometedor. No podemos dejar escapar su ternura, su brillo, su talento inigualable. Y la magia volvía a inundar el Palacio con su exitosa versión de Shake it out con la que nos dejó sin palabras dentro del programa. Lo volvió a hacer delante de 11.000 personas que soñaban con vivirlo en directo. Amaia siempre emociona. Ella es un regalo de la vida. Después, la joven presentaba a “la persona más luminosa del planeta”. Sí, Alfred subía al escenario para cantar junto a ella City of stars y devolver la magia al Vistalegre.

Raoul aparecía en el escenario con un pez de color azul en su chaqueta en homenaje al pequeño Gabriel. Con Million reasons emocionó al público en una actuación muy sentida que terminó con lágrimas en los ojos. Aitana deleitó a los presentes con dos temas en solitario que nos hacían recordar las actuaciones míticas de la segunda finalista del programa. Issues y Chandelier nos mostraron la luz que desprende esta joven artista que destaca por tener una voz tan mágica y personal. Más tarde, Aitana se unía a una guerrera altanera, preciosa y orgullosa para dejar lo malo en otro sitio. Aitana War se apoderaban del Vistalegre para hacer disfrutar al público con la segunda canción candidata a representar a España en Eurovisión. Lo malo, un tema con el que están triunfando por lugares de todo el mundo. De hecho, ya se ha confirmado que Aitana da el salto a Latinoamérica. La Bikina de Operación Triunfo y de nuestros corazones hizo gala de su sello personal con su actuación más mítica que todos cantaron al mismo tiempo. El ritmo no deja tregua. Mimi subía al escenario para interpretar A-YO con mucha fuerza. Era el turno de Roi y su canción en solitario, Heaven, un tema que acompañó con su guitarra eléctrica. Agoney, el rey de los falsetes se marcó una actuación inolvidable con Eloise, un derroche de voz y talento que hay que ver al menos una vez en la vida. Las luces iluminaron el concierto de OT en Madrid gracias a Alfred y su Que nos sigan las luces que fue coreado por todos los allí presentes que quisieron compartir todas sus rarezas. Pura entrega y emoción. #AlfredIluminaElVistalegre fu TT nacional, lo que demuestra el cariño que tiene el público al chico del trombón. El Palacio recobró la emoción con la bonita versión de Say you won’t let go de Cepeda que tenía un mensaje muy especial. El gallego quiso dedicarle la actuación a una chica que sufría bullying.

El mensaje de Miriam: los sueños se cumplen. haced lo que queráis siempre

Llega la hora de la despedida. Miriam dedica unas palabras de agradecimiento. “Gracias a Gestmusic que fueron nuestra familia durante cuatro meses, gracias a TVE por hacerlo posible, gracias a LiveNation estaremos de gira por toda España y gracias a vosotros por estar aquí”. Además, la creadora de las primeras letras de Camina quiso dedicar la canción en nombre de todos al pequeño Gabriel. “La vida a veces es muy injusta, así que Gabriel esta canción es para ti. Una canción que marca un antes y un después. Una canción de motivación, de superación. Los sueños se cumplen, haced lo que queráis siempre y dejaros llevar”. Unas palabras que emocionaron al público. Los 16 dieron voz al himno de la edición, un tema que ya forma parte de nuestra vida, que nos impulsa a luchar por los sueños y a ser lo que queramos ser en la vida. El himno de toda una generación. El concierto terminaba con La Revolución Sexual, una fiesta de magia y color que ponía broche de oro a una noche inolvidable en la que 16 almas iluminaron nuestra vida.

Hemos caminado durante más de tres meses de la mano de Amaia, Aitana, Miriam, Alfred, Mireya, Nerea, Juan Antonio, Roi, Cepeda, Ana Guerra, Agoney, Raoul, Thalía, Marina, Mimi y Ricky. Les hemos acompañados en su sus logros, sus triunfos y sus miedos, en sus semanas de nominacion, expulsiones, en los pases de micros, las cenas y las conversaciones. Se han convertido en nuestra segunda familia. Una familia formada por gente joven que nos ha enseñado a creer en un mundo mejor. Han sido el ejemplo de la libertad, el compromiso, la amistad, la honestidad. Unidos por un mismo sueño, la música. Hace tiempo que la Academia de OT 2017 cerró sus puertas. Desde entonces, les hemos visto dar sus primeros conciertos, atender a cientos de medios, recibir y devolver el cariño a su público, recoger varios premios y encontrarse entre bambalinas con sus artistas de referencia. El concierto de Operación Triunfo nos ha devuelto la esperanza en la humanidad. Ha sido una sacudida de emociones y sueños cumplidos. Hay seres humanos maravillosos y OT ha demostrado que es posible un programa en prime time que infunde valores tan importantes como el respeto y el compañerismo. Como no podía ser de otra manera, el mayor regalo que nos llevamos de esta edición es haber conocido a una nueva generación musical con talento y mucho corazón. Lo mejor está por llegar. Seguro que nos encontraremos de nuevo en el camino para celebrar que siempre brilláis con luz propia.

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