Cómo se rodó ‘El centro’ con la colaboración inédita del CNI: realismo y secreto
‘El centro’ no es un thriller más. La serie de Movistar Plus+ ha logrado algo insólito en la televisión española: contar con la asesoría directa del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) para dar forma a sus tramas y personajes.
Una oportunidad única que ha convertido el rodaje en un proceso lleno de secretos, precisión y respeto hacia una institución clave para la seguridad del país.
Desde el inicio, el creador David Moreno tuvo claro que el género de espionaje necesitaba una aproximación diferente en España. En lugar de imitar a los clásicos internacionales, buscó inspiración en la realidad de los servicios secretos españoles.
Para ello, el equipo de guion se entrevistó con miembros del CNI, observó cómo se comportan y escuchó historias que rara vez salen a la luz. Esa colaboración permitió diseñar personajes alejados del cliché hollywoodense, presentando a espías de carne y hueso, con sueldos modestos y vidas familiares complejas.
El rodaje, dirigido por David Ulloa, también se impregnó de esa filosofía. El estilo narrativo se construyó desde la sobriedad: planos discretos, atmósferas contenidas y un trabajo de cámara que evita estridencias para transmitir la sensación de estar siempre “entre las sombras”. Ulloa reconoció que se inspiró en la propia naturaleza del espionaje, donde la clave no está en llamar la atención, sino en pasar inadvertido.
Uno de los grandes retos fue recrear con fidelidad el día a día dentro del CNI sin comprometer información sensible. Para ello, el equipo de arte y producción trabajó codo con codo con asesores que ayudaron a diseñar despachos, salas de operaciones y entornos creíbles, respetando al máximo la confidencialidad. La idea no era revelar secretos, sino captar la esencia de un lugar donde se toman decisiones cruciales lejos de los focos.
En cuanto a las localizaciones, la serie combina escenarios reconocibles de la vida cotidiana en España con un arranque internacional en El Salvador, desde donde opera el agente ruso Volkov. Esa mezcla refuerza el tono global de la historia, recordando al espectador que el espionaje actual se libra en múltiples frentes, desde un barrio madrileño hasta un río latinoamericano.
El propio equipo de producción, liderado por Carla Pérez de Albéniz, reconoció que este acceso sin precedentes supuso una enorme responsabilidad. No solo había que entretener, sino también poner en valor la labor de unos profesionales cuya entrega permanece siempre en la sombra. El resultado es una serie con un nivel de realismo poco habitual en la televisión, capaz de emocionar y, al mismo tiempo, invitar a reflexionar sobre el sacrificio que exige trabajar en inteligencia.
En definitiva, el rodaje de ‘El centro’ fue tan secreto y exigente como la vida de sus protagonistas. Una producción que no solo pretende atrapar al espectador con giros y conspiraciones, sino también abrirle los ojos a un mundo real, fascinante y peligroso que hasta ahora permanecía oculto.
