Una apuesta con su madre, que pone en juego su equilibrio personal y la casa de su abuela en Torrevieja, desencadenará la acción en esta comedia romántica, en la que situaciones imprevistas y un amplio abanico de personajes complicarán hasta el extremo la apacible vida de la joven protagonista, cuyo lema es ‘para comerse un bombón hay que tragarse 100 pasteles’.