Carlos Cuevas: de niño prodigio a estrella consolidada de la ficción española

Carlos Cuevas llega hoy a ‘El Hormiguero’ en uno de los momentos más interesantes de su carrera, convertido ya en un rostro imprescindible de la ficción española.

El actor barcelonés visita el programa para presentar ‘La fiera’, su nuevo proyecto en la gran pantalla, y compartir anécdotas de rodaje junto a Miguel Bernardeau y Miguel Ángel Silvestre. 

Carlos Cuevas se ha consolidado en la última década como uno de los actores más reconocibles de la ficción televisiva española y catalana. Su trayectoria, marcada por una inusual precocidad y una clara evolución hacia papeles cada vez más complejos, lo ha convertido en un referente para las nuevas generaciones de intérpretes y espectadores.

Cuevas debutó muy joven en televisión, pero fue ‘Ventdelplà’, la serie de TV3 emitida entre 2005 y 2010, la que le dio su primer gran escaparate. Encarnó a Biel Delmàs durante más de 330 episodios, acompañando a la ficción a lo largo de sus siete temporadas. Este papel le permitió crecer literalmente ante la cámara, pasando de niño a adolescente frente a un público fiel que ya empezaba a asociar su rostro con la ficción catalana de prime time.

Aquella experiencia, prolongada en el tiempo y con un personaje estable, fue clave para que Cuevas adquiriera una soltura poco habitual a su edad en rodajes largos, formatos corales y tramas que combinaban drama cotidiano, emociones familiares y conflictos generacionales.

El fenómeno ‘Merlí’: Pol Rubio como personaje generacional

El verdadero salto al gran público llegó en 2015 con ‘Merlí’, la serie de TV3 protagonizada por Francesc Orella en la que Cuevas daba vida a Pol Rubio, uno de los alumnos más carismáticos del instituto Àngel Guimerà. Convertido en el “rebelde” de la clase, su personaje combinaba descaro, vulnerabilidad y un arco de crecimiento emocional que conectó de forma muy intensa con el público joven.


El éxito de ‘Merlí’ traspasó rápido las fronteras catalanas: la serie se dobló al castellano, llegó a laSexta y posteriormente se consolidó en plataformas, convirtiendo el instituto de ficción y sus clases de filosofía en un fenómeno juvenil. Pol Rubio se transformó en un personaje icónico, con una legión de seguidores que veían en él un espejo imperfecto pero muy reconocible de su propia adolescencia.

El impacto de Pol Rubio fue tal que acabó protagonizando su propio spin-off, ‘Merlí: Sapere Aude’, producido por Movistar+ y emitido también en TV3. La serie seguía los pasos del personaje en su llegada a la universidad, explorando una nueva etapa vital marcada por la independencia, las dudas vocacionales y las relaciones afectivas en un contexto más adulto.

A lo largo de dos temporadas, Cuevas sostuvo el peso del relato, demostrando que el personaje podía evolucionar sin perder su esencia. Sin embargo, el propio actor decidió no continuar hacia una hipotética tercera temporada, explicando que, aunque sentía un enorme cariño por Pol, empezaba a resultarle pesado seguir interpretándolo y necesitaba abrirse a papeles más maduros y distintos. Esa decisión supuso un punto de inflexión: el cierre de una etapa y la declaración implícita de que no quería quedar encasillado en el rol de adolescente eterno.

Consolidación en la ficción generalista: ‘45 revoluciones’

En 2019, Cuevas dio un paso más en su transición hacia el drama adulto con ‘45 revoluciones’, una serie de Antena 3 producida por Bambú Producciones. Ambientada en la industria musical de los años sesenta, la ficción le ofreció la oportunidad de encarnar a Roberto Aguirre, un personaje enmarcado en un contexto de época y ligado al mundo del espectáculo.

Aunque la serie no tuvo un recorrido especialmente largo en audiencias, sí reforzó la imagen de Cuevas como actor capaz de asumir el protagonismo en grandes cadenas generalistas y le permitió alejarse de la etiqueta juvenil asociada a ‘Merlí’ para explorar otros registros y tonos interpretativos.

Salto a las plataformas: ‘Alguien tiene que morir’ y ‘Smiley’

El siguiente hito importante en su carrera llegó con ‘Alguien tiene que morir’ (2020), miniserie de Netflix creada por Manolo Caro. Ambientada en la España franquista y con un tono de thriller dramático, la ficción reunía un reparto con nombres de peso y aspiraciones claramente internacionales.

En este proyecto, Cuevas interpretó a Alonso Aldama, un joven atrapado entre las expectativas familiares, la rigidez del régimen y los secretos que marcan su entorno. El papel supuso un nuevo escalón en su madurez interpretativa y, sobre todo, le dio visibilidad fuera del circuito catalán y estatal gracias a la distribución global de la plataforma.

En 2022, el actor dio otro giro de registro con ‘Smiley’, comedia romántica creada por Guillem Clua para Netflix y basada en su obra teatral. En la serie, Cuevas interpreta a Álex, un joven del colectivo LGTBIQ+ que se ve envuelto en una historia de amor contemporánea marcada por las apps, los malentendidos y la búsqueda del vínculo emocional en una gran ciudad.

‘Smiley’ consolidó su presencia en la ficción de plataformas con un producto ligero en tono, pero relevante por su representación y por la naturalidad con la que aborda identidades y relaciones queer. Para Cuevas supuso la oportunidad de trabajar en un género más luminoso y cercano a la comedia, sin renunciar a matices dramáticos.

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