Cruz y Lorenzo, aliados contra Elisa, avances del 10 al 14 de julio en ‘La Promesa’

Avance del capítulo 138 (lunes, 10 de julio): Catalina cae en la trampa
'La Promesa' inicia una nueva semana en la que la revelación de uno de los grandes secretos de la serie será la protagonista junto con un esperado regreso, del 10 al 14 de julio.
Manuel recibe de nuevo la visita de Pedro Farré. El empresario continúa interesado en sus avances en el mundo de la aviación y le hace una nueva propuesta que no podrá rechazar.
Se trata de competir en la Copa Herzog Staakman, una importante competición que le permitiría ponerse en el punto de vista de los grandes precursores de la aviación.

Manuel comparte con Catalina la propuesta que le ha hecho Farré y la chica le insiste para que la acepte. Tiene el sueño de su vida al alcance de la mano y no puede rechazarlo por la situación de su esposa.
Jimena escucha la conversación de los hermanos y busca la forma de retener a Manuel a su lado y hacer que rechace tal proposición. La chica finge un accidente… ¿qué decisión tomará Manuel al respecto?
El secreto mejor guardado sale a la luz
Todo eso ocurre poco después de que Jana vuelva a advertir a Manuel. La doncella es sincera con él: sospecha que Jimena está exagerando sus síntomas para mantenerlo cerca… incluso puede estar fingiendo estar embarazada.
El chico se molesta por tales comentarios, se niega a creerlo y la acusa de tener celos.
Elisa pone en marcha un plan para que Catalina no pueda asistir a realizar unos trámites en el banco. La invita a su habitación y provoca un pequeño accidente.
Catalina se tuerce el tobillo y no puede asistir a su compromiso, por lo que decide confiar en Lorenzo para ello. Será él quien acude al banco en su lugar.
Al mismo tiempo, la Baronesa de Grazalema tiene prisa por marcharse del palacio. Su estancia allí se está prolongando más de lo que debería.
Sin embargo, Lorenzo no está por la labor, no le oculta su desagrado ante la noticia. Lo cierto es que él se encuentra cómodo y más ahora que poco a poco va tomando las riendas de la finca.
Todos en el servicio están preocupados por las explosivas reacciones de Salvador, que incluso comienzan a ser violentas.
Por su parte, María Fernández cada vez nota más que sus compañeros no ven con buenos ojos su boda. Candela recibe un baño de realidad.
Petra por fin consigue el permiso para ir a ver a la casa de reposo a la marquesa. Y Pía recibe el beneplácito del marqués para compartir habitación con su esposo.

