El próximo 8 de febrero tendrá lugar la gala de los premios Goya, cuyo ganador en la categoría del Goya honorífico será Antonio Banderas. El malagueño ha mostrado su emoción por recibir el prestigioso premio en la rueda de prensa celebrada hoy viernes 24 de octubre en la sede en Madrid de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España.

Tras una breve intervención de apertura del presidente de la Academia, Enrique González Macho, citando a algunos de los ganadores anteriores, el actor se ha abierto a los medios con motivo de tan ilustre galardón: “No tengo prácticamente palabras para expresar realmente lo que siento en estos momentos. Trataré de expresar esos sentimientos en la gala, en la noche del día 8 de febrero.”

Ha asegurado que su mensaje será enteramente positivo gracias al buen año que ha vivido el cine español en todos los sentidos, lo cual, para él, es digno de celebración, y asume con agrado ser el Goya de honor más joven en recibirlo hasta ahora (54 años). De hecho, el premio le ha permitido echar la vista atrás y contemplar la gran cantidad de experiencias vividas hasta el momento, habiendo trabajado con nombres imprescindibles del celuloide patrio tales como Fernando Fernán Gómez, José Luis López Vázquez, o Agustín González. Contempla este Goya como recompensa, pero también como estímulo de cara al futuro.

Asume que su carrera no ha estado falta de riesgos, de decisiones complicadas, como lo fue su marcha de Málaga a Madrid, y después de España a Estados Unidos: “Quizá esa ida a Hollywood abre las puertas a pensar que podemos competir con los más grandes, estar ahí, como se ha hecho también en el deporte, como se ha hecho después incluso en los negocios, como se ha hecho en muchísimos campos de la sociedad española, el ir conquistando terrenos, y probablemente yo haya puesto ahí mi granito de arena.”

Pero no todo ha sido un camino de rosas. Con respecto al fracaso comercial de la película “Justin y la espada del valor”, se reafirma orgulloso de haber participado en el proyecto, y de no rendirse, de apostar siempre por nuevos talentos. Por ello se involucró en “Autómata”, de Gabe Ibáñez, película cuyo equipo es en buena medida español, y cuyo estreno se espera para el próximo 13 de enero.

Antonio banderas no para de trabajar. Tiene varias películas en ciernes, como la nueva entrega de Bob Esponja, “Altamira”, “Los 33”, y “Knight of cups” de Terrence Malick, director insólito del que afirma haber aprendido mucho en un único día de trabajo con él: “Ese señor me dio un  monólogo de nueve páginas que rodé en un día en diferentes localizaciones con Christian Bale. No sé cómo lo va a montar. Improvisamos muchísimo, me divertí muchísimo con él sin saber si iba a estar en la pantalla al final”. No obstante, ahora sabe que aparecerá el quinto en los títulos de crédito, y por ende, según ha dicho, en el filme.

Por otro lado, cuenta con tres guiones escritos, y tiene intención de dirigir alguno en adelante, aunque para ello necesita mucho tiempo. Por lo pronto, piensa dirigir “Akil”, proyecto que pretende ofrecer a Melanie Griffith en calidad de actriz, ya que él mismo destaca que fue escrito para ella.

Cuando ha sido preguntado a propósito de aconsejar a las nuevas generaciones que quieran hacer cine, el actor, director, guionista y productor ha procurado motivar a los jóvenes a sentir amor por el trabajo creativo, a centrarse en todo aquello que ocurre entre las palabras “acción” y “corten”, ya sean actores o directores. Asegura que los que se enganchan a este mundo laboral con el objetivo de hacer dinero o ser famosos “están cometiendo un gran error, y probablemente terminen siendo muy infelices.”

Por último, no descarta volver a las tablas españolas haciendo teatro, e insiste en que el talento es inagotable, independientemente del contexto que lo rodee: “Cada vez que veo una película española con actores jóvenes nuevos me fascina, de verdad. El paso que se ha dado desde que yo comencé hasta ahora, esas nuevas generaciones de actores son mucho mejores que nosotros cuando comenzamos. En eso baso mi mensaje, como dije en San Sebastián, patológicamente optimista”. (Por Francisco Gil / Fotos: Elena de Lucas)