‘Amar es para siempre’ (Mejores momentos): Un reencuentro para despedirse
El futuro de El Asturiano, en juego: Pelayo se prepara para una nueva vida
La vida de Pelayo no se puede escribir sin mencionar a El Asturiano. El bar ha sido su segunda casa durante más de la mitad de su vida y en él ha vivido algunos de los momentos más importantes y especiales de su vida.
Con todo el dolor de su corazón, Pelayo piensa que ha llegado la hora de dejar de trabajar y poder hacer otras cosas el tiempo que le quede de vida junto a su gran amor, pero tiene demasiado miedo a comunicar la noticia.
Por su parte, Marisa no quiere que el hombre del que está enamorada se hunda y le ha recordado que puede visitar a sus nietos o escribir un libro en su tiempo libre, pero después de las palabras anteriores de su pareja, Pelayo no puede pensar en otro plan que no sea vivir. “La vida, hasta el último momento, te da alegrías”, ha dicho embelesado con la mujer.
Las palabras de Pelayo no han engañado a Marisa, que conoce perfectamente al hombre que tiene enfrente: “Te da vértigo dejar el bar que ha sido toda tu vida”.
El mayor miedo de Pelayo, en cambio, es más bien otro: decírselo a su hijo. Llevan toda la vida juntos y no sabe cómo va a afrontar alejarse de su padre tanto en casa como en el trabajo de forma tan seguida. “Se le va a romper el alma”, ha dicho preocupado.
El reencuentro entre Visi y Sebas, ¿a punto de revivir su historia de amor?
Visi ha vuelto de visita a Madrid y, después de asegurarse que no tiene que preocuparse por la felicidad de Benigna, ha coqueteado con Sebas recordando todos los sentimientos que ha llegado a tener por el hombre.
Cuando a Lorenzo le ofrecieron una oportunidad para retomar su carrera de actor en Londres, no se lo pensó dos veces. Visi tampoco dudó en acompañarle en este viaje, a pesar de lo que dejaba en Chamberí: una mejor amiga y confidente, Benigna, y un amor que apenas había podido vivir, Sebas.
La visita de Visi ha alegrado a todo el mundo. La mayor preocupación de la mujer, al enterarse de la relación de Benigna, es saber que Peñalara la trata como se merece y Sebas le ha tranquilizado con su característico humor: “De momento, la aguanta”.
Sebas se ha quedado embelesado con la mujer. “Qué bien te ha sentado estar en Londres”, le ha dicho a Visi consiguiendo que se ruborice. La curiosidad ha podido con el hombre y le ha preguntado si tiene pareja y su negativa lo ha vuelto a llenar de esperanzas.
Que la estancia de Visi en Madrid sea temporal le da mucha pena a Sebas, que está convencido de que están hechos el uno para el otro. “Mi sitio está en Londres”, le ha recordado la mujer, segura de que su sitio está allí.
Última sesión del juicio contra Valverde: Cristina y Guillermo se preparan para el veredicto final
Cristina ha entrado en el despacho de Quintero en busca de Guillermo. Los abogados se encuentran en la fase final de preparación para la última sesión del juicio contra Valverde, el hombre que orquestó los atentados en el despacho de Atocha y los puso a todos en peligro de muerte.
Tal y como ha comentado Guillermo, Manolita lamentablemente no podrá asistir, pero les ha transmitido sus mejores deseos y su esperanza de que la justicia prevalezca.
Los nervios están a flor de piel entre los abogados, ya que este juicio es muy importante para ellos. Además de los recuerdos dolorosos y el pánico que vivieron durante los atentados, sufrieron la pérdida de seres queridos, como Lenin, el padre de la hija de Cristina.
En este momento, se están preparando para poner fin de una vez por todas a este difícil capítulo de sus vidas.
Visi promete cumplir con su misión para que Benigna se independice: “Haré lo que haga falta”
El regreso de Visi ha llenado de alegría a los vecinos de la Plaza de los Frutos. Todos creen que ha venido por un tiempo para ayudar a Benigna a encontrar un piso y permitir que Quintero y Silvia disfruten de su intimidad como padres primerizos.
Sin embargo, nadie esperaba que los abogados le pidieran a Visi que interviniera para forzar la situación. Con Silvia a punto de dar a luz, quieren asegurarse de que Benigna se mude de casa.
La tarea no resulta sencilla. Como ha revelado Visi, su mejor amiga pone pegas a cada piso, y vivir con Peñalara tampoco parece ser una alternativa.
Con el tiempo apremiando, Visi ha prometido a sus amigos cumplir con su misión. ¿Lo conseguirá o es hora de aceptar que Quintero y Silvia tendrán que vivir con Benigna?
Luisita llama a Marcelino y entra en pánico por un malentendido sobre Pelayo: "Dime la verdad"
Después de un mareo, Marisa acompañó a Pelayo al hospital, dejando a Marcelino preocupado por su padre debido a las horas que habían pasado sin noticias.
Angustiado, Marcelino cogió el teléfono creyendo que eran ellos, pero en realidad era su hija Luisita. La joven, al escuchar a su padre tan nervioso, ha malinterpretado sus palabras, temiendo lo peor: "Dime la verdad, nunca nos contáis las cosas para no preocuparnos".
Al cambiar de tema y preguntar por Lino y Amelia, la conversación se ha vuelto más tensa. Marcelino ha cortado la llamada al ver a Manolita entrar al bar, pero no ha colgado el teléfono correctamente, y Luisita ha escuchado a su madre comentar que alguien está al borde de la muerte y muy mal.
Aunque tanto Manolita como Marcelino estaban hablando del doctor de la familia, a quien tienen mucho cariño, Luisita ha pensado que se trataba de su abuelo y ha entrado en pánico.
Ciriaco, María, Leonor y Manolín reciben la alarmante noticia de Luisita: “El abuelo se está muriendo”
Aprovechando que se encontraba mejor de la varicela, Luisita ha llamado al bar El Asturiano para hablar con su familia. Sin embargo, escuchar a su padre tan nervioso la ha dejado muy preocupada.
Marcelino, por su parte, le ha explicado a su hija que Pelayo está en el hospital tras un mareo y que está esperando noticias de él, aunque no es nada grave.
Sin embargo, Luisita no se ha quedado nada tranquila. A veces, los Gómez prefieren no contarle a sus hijos las cosas para no preocuparlos más de la cuenta, y la joven ha pensado que esta era una de esas ocasiones.
Muy alterado, Marcelino ha cortado la llamada rápidamente, pero al colgar mal el teléfono, Luisita ha escuchado cómo Manolita decía que alguien estaba al borde de la muerte. Rápidamente, ella lo ha asociado a su abuelo y, llorando y rota de dolor, ha llamado a Ciriaco, quien también vive en Mánchester como ella. “No sé cómo decirte esto, pero el abuelo está muy mal”, le ha asegurado.
A continuación, Luisita ha llamado a María, dejando a su hermana sin palabras, y luego a Leonor y Manolín, advirtiendo a todos que deben ir a la Plaza de los Frutos lo antes posible o se arrepentirán para siempre.
Victoria se emociona al ver el anillo de pedida de Román para Lola: "Vais a ser muy felices"
El cambio en la vida de los Quevedo en solo unos meses no es fácil de asimilar. A pesar de que Román ha encontrado por fin el amor junto a Lola, no ha podido evitar que le inunda la tristeza cuando ha visto la firma de su madre en unos documentos antiguos.
“No es fácil asimilar que nuestra madre es una asesina”, le ha dicho Victoria a Román preocupada al ver el sufrimiento en su mirada.
El joven nunca comprenderá cómo su madre ha cometido esos actos tan atroces. Aunque su hermana ha intentado ayudar aconsejándole que visite a su madre en busca de respuestas, para él, Elena está muerta.
Hablando de otros asuntos, Victoria le ha preguntado a su hermano cuándo le va a proponer matrimonio a Lola, a lo que Román se ha puesto muy nervioso. “Hay una persona que está deseando que paséis por el altar”, ha dicho la mujer recordando el boceto de un vestido de novia de Malena.
Román no ha podido aguantar el secreto y ha sacado el anillo que tiene guardado para Lola, sorprendiendo a su hermana. Le ha dicho que le pedirá que se case con él cuando lleguen los papeles del divorcio.
Tal y como le ha confesado, está deseando dar un paso más con Lola, y Victoria está convencida de que su hermano y su futura cuñada, a la que tan agradecida está, serán muy felices juntos.
Manolita y Marcelino, atónitos ante el repentino regreso de su hijo Ciriaco: "¡La que ha liado Luisita!"
Ciriaco ha vuelto a casa llorando y roto de dolor, dejando a sus padres sin palabras al pensar que le había ocurrido alguna desgracia a Maribel en Mánchester.
Al mencionar la supuesta muerte de su abuelo, Manolita y Marcelino le han respondido que Pelayo está bien y, lo más importante, está vivo.
Ciriaco, María, Leonor y Manolín reciben la alarmante noticia de Luisita: “El abuelo se está muriendo”
Tal y como le han asegurado, todo ha sido un malentendido de Luisita y, sin duda, esta confusión ha llevado a Ciriaco a experimentar una mezcla de emociones, atónito ante la situación.
Pero Ciriaco no es el único que está en la Plaza de los Frutos. Amelia y Catalina han llegado con él, y sus otras hermanas mayores, Leonor y María, están en el hotel La Estrella dejando sus cosas.
Ahora, por fin, la familia Gómez puede reunirse después de tanto tiempo y, sobre todo, celebrar la vida.
Manolín se lleva una bronca de Ciriaco tras comunicar su decisión: “¡Quédate en Lovaina con tus juguetitos!”
En un momento cargado de emociones, Ciriaco ha llamado a Manolín desde el despacho del Supermercado PeñaCastro, pidiéndole el favor a Mauricio Peñalara.
Tal y como le ha dicho, todo ha resultado ser una falsa alarma: Pelayo está vivo. Sin embargo, esto no ha sorprendido nada a Manolín ya que estaba convencido de que Luisita no tenía razón.
En ese instante, la sorpresa y confusión se han apoderado de la conversación cuando Manolín ha confesado que no había comprado el vuelo ni tenía intenciones de hacerlo. Esta respuesta ha enfadado mucho a Ciri, que ha acusado a su hermano de estar siempre distante con la familia, y demasiado ocupado trabajando.
La tensión entre los hermanos ha alcanzado su punto álgido, y Ciriaco, muy molesto, ha colgado el teléfono. ¿Vendrá Manolín al barrio con su familia?
Benigna, furiosa tras la confesión de Visi sobre Quintero y Silvia: "¡No me lo puedo creer!"
Ahora que Quintero y Silvia van a formar una familia, Benigna necesita encontrar otro piso en el que vivir. Aprovechando que está de visita en Madrid, Visitación ha acompañado a su amiga en la búsqueda de un nuevo hogar.
Tras salir de uno de los posibles apartamentos, Benigna solo ha encontrado pegas, algunas absurdas como el lado para el que abre la nevera. “Ese piso es perfecto para ti”, le ha dicho Visi en un intento inútil porque la pareja de Peñalara cambie su visión sobre la casa.
Benigna se tiene que ir a la mercería para hacerle un babero al hijo de Silvia. “Voy a ser la madrina del niño”, le ha dicho a su amiga. Visi, sorprendida con las palabras de la otra mujer, no ha dudado en que su amiga se había adjudicado el título ella misma y, la respuesta esquiva que le ha dado se lo ha confirmado.
Visi sabe que Benigna va a ver con malos ojos todos los pisos que visiten y, en un acto de frustración, ha dejado que las palabras se escapen de su boca sin pensarlas: “Les he dado mi palabra de que te saco de esa casa”. La ira de Benigna se ha despertado cuando ha sido consciente de las palabras de su amiga y, por tanto, de las intenciones de sus amigos. ¿Sacará la mujer su carácter contra Quintero y Silvia?
El bonito momento en el que María y Leonor conocen a su sobrina Malena: “Lola no para de hablar de ti”
Leonor y María también han acabado en Madrid por la confusión de Luisita. En un primer momento, al no haber podido contactar con nadie de la familia, han pensado que Pelayo estaba en las últimas. “Yo solo espero que el abuelo no esté muerto”, ha dicho muy angustiada María.
Cuando ha visto a sus hermanas en la puerta del hotel, Lola se ha llevado una gran alegría y se ha lanzado a abrazarlas. Con miedo, Leonor y María le han preguntado por Pelayo y su respuesta les ha dejado en shock: “El abuelo está perfectamente”.
Lola ha aprovechado para presentarles a Malena. Con mucha emoción, la han abrazado. “Lola no para de hablar de ti”, le ha asegurado Leonor. La pequeña también ha tenido la oportunidad de conocer a Miguel, el tío “responsable y serio”, según María. Leonor le ha explicado que ha sido un malentendido y, al igual que todos los demás, se ha quedado helado: “¡Lo que no pase en esta familia!”.
Este malentendido ha servido, al menos, para reencontrarse después de tantos años. Las hijas de Manolita y Marcelino no pueden estar más felices después de haberse visto. Ahora, es momento de disfrutar de la familia.
Emotivo regreso: Amelia y Catalina se suman al reencuentro familiar
Después de la visita de Ciriaco, Catalina y Amelia han sido las siguientes. Entre abrazos y muchas emociones encontradas, Manolita ha aclarado a ambas que Pelayo está vivo y que todo ha sido un malentendido de Luisita.
En ese momento, el hombre ha entrado y le ha dicho a sus nietos que aún le queda mucho tiempo de vida. Este bonito reencuentro ha traído gran alegría a Pelayo.
Además, el hombre ha aprovechado para presentar a su pareja, Marisa, a sus nietos y a Amelia, la mujer de Luisita, a quien considera una nieta más.
María, Leonor y Lola emocionan a Pelayo con su reconocimiento: “Tenemos al mejor abuelo, nuestro referente”
Todos tienen mucho que agradecerle a Luisita. Gracias a ella y a su malentendido, casi toda la familia ha podido reunirse después de muchos años sin verse. Además, esto ha sido la oportunidad perfecta para conocer a los nuevos Gómez: Malena y Marisa.
Pelayo ha destacado lo difíciles que han sido estos meses para todos, especialmente para Lola. Sin embargo, si hay algo que los Gómez llevan en la sangre, es la fuerza para luchar cuando permanecen unidos. "Es lo que nos ha enseñado el abuelo", ha dicho Leonor.
El padre de Marcelino se ha emocionado con las palabras de sus nietas. Él se siente tan maestro como aprendiz: ha aprendido de los artículos de Leonor contra la dictadura, de la lucha de María por su libertad y de la búsqueda incansable de Lola para encontrar a su hija.
Las tres hermanas están de acuerdo con que sus vidas hubiera sido infinitamente peor si no hubieran tenido a Pelayo a su lado. “Nuestro abuelo siempre ha sido un referente para nosotras”, han asegurado a Marisa, que está completamente orgullosa del hombre con el que ha elegido compartir su vida.
Pelayo no ha podido contener la emoción al ver el amor que sus nietas sienten por él. Esto ha emocionado aún más a las tres hermanas. No pueden creer cómo todo ha cambiado tanto en unos años, incluyendo la plaza que las vio crecer. Lo que tienen claro es que van a aprovechar estos días en familia al máximo.
Manolita agradece a Luisita el reencuentro familiar: "Gracias a ti, están aquí tus hermanos"
Amelia le ha aclarado a Luisita que el que se estaba muriendo era Don Sotero, su pediatra, consiguiendo que su mujer se sienta aliviada tras este malentendido.
Durante la conversación telefónica, la artista le ha dicho que Manolín tampoco ha viajado a Madrid, lo que ha despertado el enfado de Luisita ya que no entiende cómo su hermano no ha acudido ante la supuesta emergencia.
Hablando de su hijo Lino, Luisita le ha contado que el niño ha comido en el bar de Maribel, lo que ha originado una pelea en la pareja, ya que a Amelia no le gusta que su hijo coma fritos. Por su parte, la nieta de Pelayo, dolida, le ha echado en cara que nunca está en casa.
En ese momento, Manolita ha llegado a casa y, al ver que Amelia estaba al teléfono, le ha pedido que le deje hablar con la única hija que no está en Madrid. Después de asegurarse de que está bien, le ha dicho que ya sabe la que armó en el aeropuerto. “Ya sabes cómo soy”, le ha dicho Luisita todavía indignada.
Manolita está muy agradecida con ella y así se lo ha vuelto a decir: “Gracias a ti están aquí tus hermanos”. Echa mucho de menos a su hija y le gustaría mucho que estuviera con el resto, tanto como a la propia Luisita. Solo esperan que la joven se cure de la varicela para que se reúnan todos al fin.
Manolita, preocupada por la relación de Amelia y Luisita: "Habéis luchado mucho para estar juntas"
Manolita ha llegado en mitad de la llamada entre Amelia y Luisita y se ha quedado muy preocupada al oír la discusión entre la pareja.
Tras hablar con su hija y agradecerle que haya hecho posible esta bonita reunión familiar, Manolita ha tenido una sincera charla con su nuera.
Por su parte, Amelia la ha tranquilizado y le ha dicho que simplemente ha sido uno de sus típicos choques. Además, le ha explicado que han vuelto a discutir porque Luisita no lleva bien que esté viajando todo el día, algo que entiende y, al mismo tiempo, la frustra por no poder pasar más tiempo con las dos personas a las que más quiere de su vida.
Comprendiendo que las cosas nunca son de color rosa, Manolita le ha recordado todas las adversidades que superaron por amor. “Luisita y tú habéis luchado mucho por estar juntas”, le ha dicho, confesando que tiene miedo a que, por estas tonterías, rompan la relación tan bonita que tienen.
Sin embargo, Amelia tiene claro que eso no va a pasar. A pesar de las discusiones, Luisita y Amelia se quieren como el primer día y no van a permitir que nada les separe ni rompa su familia.
El emocionante discurso de Pelayo deja impactado a Marcelino: "Ha llegado el momento de colgar las botas"
Pelayo tomó la decisión de jubilarse hace unos días, pero no se había atrevido a decirlo todavía. Sin embargo, el hombre ha aprovechado este reencuentro familiar para armarse de valor y comunicar la noticia.
Esta decisión es para Pelayo un paso muy importante y significativo. Durante más de media vida, ha estado al frente de El Asturiano y, ahora, la jubilación marca el inicio de una nueva etapa llena de cambios.
Conteniendo la emoción, el hombre ha recordado todos los buenos momentos que ha pasado en el bar que ha dado de comer a toda su familia. “Detrás de esa barra aprendí a descubrir el mundo”, ha compartido con los suyos. El patriarca de los Gómez ha sido muy feliz en su bar y, delante de todas las personas que quiere, ha explicado que una nueva vida le espera al lado de Marisa. “Tengo que colgar las botas”, ha anunciado.
Estas palabras han dejado a todos en estado de shock, incluyendo a Marcelino, que se ha quedado muy afectado.
Después de varios segundos en silencio, Ignacio ha pedido un aplauso para Pelayo, que no ha podido contener las lágrimas. Manolín, que ha llegado tarde al anuncio de su abuelo, se ha acercado a preguntarle a su padre qué le pasaba. “Tu abuelo me deja solo”, ha contestado roto de dolor.
Ahora, acaba una época muy importante para Pelayo Gómez y empieza otra para su hijo.
Román anima a Victoria a marcharse a Nueva York con Alicia: “Debes apostar por tu felicidad”
Ahora que parece que todo el mundo ha encontrado su sitio, Victoria se siente más perdida que nunca. A pesar de los intentos de Román por animarla a elegir un camino, su hermana solo ve como opción ser la "tía siesa y soltera de Malena".
Román le ha dicho que no tiene por qué ser soltera y le ha hablado de Luisita. “La admiro”, ha dicho Victoria soñando con correr la misma suerte que la Gómez.
A pesar de que ella misma piensa que es cobarde, su hermano le ha dejado claro que no es verdad. Victoria trasladó toda la empresa a Madrid y creó su propia marca. Eso solo lo hace una persona valiente, y él no puede estar más orgulloso de ella.
Tal y como le ha dicho, no va a permitir que renuncie a la felicidad y se conforme con la vida que tiene ahora: “Debes coger un avión y presentarte en Nueva York”. Estas palabras han dejado en shock a la diseñadora, que lo último que se esperaba era que su hermano apostara por una relación con Alicia, su exnovia. ¿Qué decisión tomará? ¿Apostará por su felicidad y se marchará de la Plaza de los Frutos?
