Alicia descubre que Elena y Crespo son amantes, avances del 28 al 1 de septiembre en ‘Amar es para siempre’
Avance del capítulo 2697 (lunes, 28 de agosto): Marisa, ¿el gran amor de Pelayo?
'Amar es para siempre' inicia una nueva semana en la que poco a poco descubrimos los grandes secretos que guardan nuestros protagonistas, en particular los de Crespo, quien retoma su relación con Elena mientras su hija, Alicia, comienza a darse cuenta de que su padre está metido en negocios sucios.
Mientras Elena se centra en el cuidado de Federico, que acaba de salir del hospital, Román y Victoria preparan el desfile que supondrá su puesta de largo en Madrid.
Sin embargo, de pronto grandes proveedores, exportadores y tiendas de prestigio comienzan a declinar la invitación sin motivo aparente.
La situación preocupa a Román y a Victoria, que notan la ausencia de Federico, quien se encargaba de las relaciones comerciales. Sin embargo, Elena muestra plena confianza en ambos, animándoles a luchar por que el evento esté a la altura de la empresa.
Los hermanos se sorprenden por la actitud de su madre, que por primera vez confía en Victoria… y, además, parece que la relación con su padre ha cambiado desde que sufrió el infarto.
Gala decide acudir al psicólogo par comprobar su coeficiente intelectual tal y como le recomendó Manolita y está nerviosa por los resultados, teme que confirmar todo lo contrario.
Mientras, Sebas regala a Carlos una nueva edición del libro que tiró a la basura y que pertenecía a su compañero de la mili… El chico recuerda las circunstancias en las que lo guardó.
Manolita descubre que Benigna ha enviado a Sebas a observar la celebración organizada por Peñalara para intentar entrar en el libro Guinness de los Records, dejando cerrado el Asturiano.
Iván confía en que Rafa quede en libertad pronto, pero Sofía no lo ve tan claro, está dispuesta a interceder por él, pero Iván lo evita despreocupándose por el chico… lo que provoca una nueva discusión en la pareja. Realmente el ex bailarín intenta evitar que Sofía acuda a la comisaría.
Isidro se interesa por el robo en el Supermercado en el que Gala estuvo implicada. La chica le confirma que el vagabundo arrestado y el hombre que la intentó atacar no son la misma persona.
Pelayo y Marcelino continúan en Aldea del Fresno a la espera de poder arreglar el coche para volver a Madrid. El hombre sigue intimando con Marisa, con quien comparte su estado anímico y el motivo: la foto de sus compañeros de la guerra en la que solo él queda vivo.
Cuando Marisa la ve, reconoce en ella a su marido Aquilino… el compañero al que Pelayo escribía las cartas. La mujer le revela el infeliz matrimonio que tuvo con él, sintiéndose engañada… pues no era el hombre de las cartas…
Marisa reconoce que vivió toda la vida engañada, cuando descubrió que su marido no sabía escribir, sin saber quien era en realidad la persona que escribía las cartas.
Claudia y Lola comentan ultiman los preparativos para el desfile. No es un secreto que muchos proveedores y tiendas están cancelando su asistencia. Entonces, la hija de los Gómez hace una reflexión que Román escucha y que ve como la solución a su gran problema.
Isidro comparte con Quintero sus pesquisas sobre el detenido por la muerte de Ester. Ha comprobado su identidad y es imposible que sea el autor del robo al supermercado. Sofía aparece en casa de Quintero pidiéndole ayuda para sacar a Rafa, allí, Isidro se ofrece a ayudarla.
Federico reconoce ante Crespo que estar cerca de la muerte le ha hecho recapacitar sobre la importancia de la familia y su matrimonio con Elena. Ahora solo quiere recuperarla. El empresario no puede evitar sentir nostalgia al escuchar las palabras de su amigo, que suponen perder para siempre a su gran amor.
Además, ambos recuerdan viejos tiempos y la relación que los une: Federico le salvó la vida a Crespo durante la guerra.
Rafa consigue la libertad gracias a Isidro. Sofía se muestra muy agradecida con el policía, lo que provoca los celos de Iván, que no tarda en enfrentarse al policía.
Federico descubre que hay invitados importantes que se han negado a asistir al desfile y arremete contra Román.
El chico le propone un plan alternativo, la idea que sugirió Lola: hacer el desfile en la Plaza de los Frutos… una idea descabellada para Federico, que acaba ridiculizando aún más a su hijo.
Quintero duda si decirle a Pedro Recio la verdad sobre el testamento de su padre, del que recuerda cada palabra que dejó escritas en el documento del que él era custodio… sin embargo, puede que el texto no agrade a su hijo.
Federico pide una nueva oportunidad a Elena prometiéndole cambiar, que se la concede con aviesas intenciones.
