‘A siete cuadras de ti’: la primera serie vertical rodada en Navarra se graba en el Valle del Baztán
Navarra acoge desde el 4 de mayo el rodaje de 'A siete cuadras de ti', una ficción romántica de 40 capítulos de 90 segundos pensada íntegramente para el consumo en móvil. Es la primera serie vertical que se rueda en la Comunidad Foral.
El proyecto nace con una vocación clara: captar al espectador en los primeros segundos y no soltarlo. Episodios breves, ritmo directo, formato vertical. Todo concebido desde el origen para el lenguaje del teléfono, no como adaptación de algo pensado para otra pantalla. La serie se dirige a un público de entre 18 y 40 años, el que ya consume ficción en vertical como algo natural, no como experimento.
Dirige Cristina Ruiz. Se rueda en castellano y las localizaciones se reparten por distintos puntos del Valle del Baztán, que no funciona como simple telón de fondo. El valle es parte activa de la identidad visual y narrativa de la serie. Paisaje como personaje, no como postal.
La historia sigue a Eva, una joven de 28 años que tras una ruptura decide dejarlo todo y refugiarse en el Baztán. Allí empieza a gestionar las redes sociales de una cuadra de caballos y conoce a gente que cambiará su forma de entender el amor, la confianza y las segundas oportunidades. A través de una aplicación de citas conecta con Jorge, un universitario que se presenta como veterinario de 29 años. La relación arranca con una mentira, pero también con una conexión real que obligará a Eva a elegir entre volver a un pasado conocido —su exnovio reaparece— o arriesgarse con algo completamente nuevo.
Romance, mentiras piadosas y un escenario que condiciona cada decisión. El género encaja con la tendencia internacional del formato vertical, donde la comedia romántica y el melodrama están funcionando con fuerza.
La producción corre a cargo de Vertical Factory AIE en coproducción con New Drama Producciones y MSP (Media Solutions Partners), con la producción ejecutiva de Midnight Films Factory. Una estructura de coproducción que refleja el interés creciente de la industria española por explorar formatos que hasta ahora parecían territorio exclusivo de mercados asiáticos.
Cuarenta capítulos de minuto y medio. Una protagonista que huye de su vida anterior y se mete de lleno en otra que no controla. Y un valle navarro que, por primera vez, se convierte en escenario de una ficción pensada para caber en la palma de la mano.
