‘4 estrellas’ (Mejores momentos): Un falso secuestro

La familia de Blanca está fingiendo un secuestro

Blanca está en un sótano con sus dos hijos. Ella está sentada con un pañuelo en la boca porque quieren fingir un secuestro.

Sin embargo, su hijo Jorge no está de acuerdo con esa mentira y comienza a discutir con su hermano Yago. Blanca quiere que dejen de pelearse entre ellos y grita: "Nos vamos a centrar en lo que tenemos que centrarnos".

"Yo os voy a pedir que pongamos un poquito de sentido común a todo esto", comenta Jorge, pero Yago le responde: "Tenemos que seguir adelante, como nos encuentre Armando la liamos".

Jorge se quiere marchar porque no quiere formar parte de ese plan. " Venga márchate", dice su madre muy enfadada.

El joven se va y Yago enciende la cámara. Él se tapa el rostro y finge que tiene secuestrado a Blanca.

El dinero oculto va de un lugar para otro

Jorge le confiensa a su hermano que no está el dinero en la casa de Rita y le pregunta a Yago qué si sabe dónde está.

"Yo no he tocado el dinero, el dinero estaba en el sofá", responde su hermano. Y añade: "Han tenido que ser los electricistas".
Pero el joven le contesta: "No creo".


Los dos están muy nerviosos, así que Jorge le reprocha que toda esta situación es por su culpa. En ese momento aparece Blanca y dice: "Os queréis callar".

Su madre muestra que ella tiene el dinero. Yago le pregunta muy sorprendido: "¿Lo tenias tú?". Ella le confiesa: "Claro, Rita me dijo que iban a entrar los electricistas a cambiar el cableado y yo por si acaso me puse en acción".

"Menos mal", dice Jorge. Él está muy preocupado por si Armando se entera que están en Vera. Su madre le pide que no se preocupe, pero que deben guardar el dinero en otro lugar hasta que se vayan los electricistas. Yago le responde: "En mi taquilla del hotel".

El nuevo cura del pueblo es Álex, el hermano de Angelita

Alex, el hermano de Angelita decide visitar a su hermana. La camarera le dice muy seria: "Me podrías haber avisado", a lo que su hermano le aclara: "Quería darte una sorpresa”.

Ángela le reprocha que nunca han tenido relación, el joven le explica que intentó tener contacto con ella, pero la camarera nunca respondió a sus mensajes.

"¿Para qué has venido?", le pregunta Angelita. "A recuperar el tiempo con mi hermana y mi sobrina", dice el joven. Sin embargo, la camarera quiera entrar en el Chelsea porque no quiere continuar con la conversación.

Pero su hermano le confiesa: "Cuando vi una vacante aquí en el pueblo, dije yasta tiene que ser ahora, es ahora o no".

Su hermana le vuelve a reprochar que él se fue a África y que ahora le parece extraño que quiere estar con ella en el pueblo. Él le responde que ella sabe perfectamente la historia, ya que antes era un delincuente.

"Aquí solo me esperaba la cárcel o estar muerto en una cuneta, la fé me salvo", dice el joven. Pero su hermana sigue enfadada con él y le comenta: "Mientras tú estabas allí ayudando a desconocidos, yo estaba aquí pasándolas canutas. Entrando y saliendo del talego, y luchando por la custodia de mi hija".

Ella le continúa diciendo: "Ya no te necesitamos". Su hermano no quiere que se vaya, pero Ángela no se despide de él y entra en el Chelsea.

La familia de Blanca quema sus huellas

Blanca está reunida con sus hijos en casa de Rita, pero ella le confiesa a sus hijos que le encantaría contarle la verdad a su hermana.

Su hijo Sergio le explica que no es buena idea y Yago le aclara: "No podemos arriesgarnos y mucho menos teniendo un Guardia Civil en la familia".

Están muy nerviosos, así que Yago sigue contando que Armando le ha dicho por el móvil: "Que va a encontrarnos y que va hacernos pagar por lo que hemos hecho".

Sergio le reprocha que no fue buena idea lo de fingir el secuestro, pero su madre le pide calma. Así, que el joven le comenta muy alterado que le han robado el dinero a un mafioso.

Yago propone: "No podemos dejar ninguna huella". Blanca le pregunta que hizo con el móvil, así que él le aclara que se deshizo de él. También decide quemar los pasaportes de los tres.

Angelita está muy decepcionada con su hermano

Angelita visita a Álex y le grita: "¿Por qué le has dado unos condones a mi hija?". Dos mujeres que están en la iglesia escuchan a la camarera, se acercan al cura y una de ellas le dice: "Así que repartiendo anticonceptivos, vaya comienzo".

"El problema de las enfermedades de transmisión sexual están ahí, y yo creo que lo mejor es tratarlo con normalidad", responde Álex. Pero las dos mujeres se marchan muy enfadadas.

Angelita le sigue explicando: "Si estoy cabreada no es porque le hayas dado unos condones a Desi". Pablo le responde: "Entonces porque estás así de enfadada", a lo que ella le expresa: "Si mi hija necesita condones se los compro yo, y no un curita haciéndose el enrollado con sentimientos de culpa".

Él le pide otra oportunidad, pero la camarera le reprocha que cuando ella estaba en la cárcel no se preocupó por ella ni por Desi. ¡Angelita se marcha muy enfadada!

¿Qué método usarán Martínez y Menchu para ser padres?

Martínez ha quedado con Javier en el Chelsea, pero no ha sido puntual. Su amigo quiere saber el motivo, así que él le explica que ha estado intimando con Menchu, ya que quieren ser padres.

En ese momento llega Arturo y le confiesa que él también tuvo problemas de partenidad y por eso adoptó a Ibrahim. "Hay muchas maneras de tener una familia y todas son válidas", dice el alcalde.

El joven confiesa: "Hace unos meses hice una donación a una clínica de fertilidad". Los dos se sorprenden con la noticia, pero Martínez sigue confesando que él quiere seguir probando la manera tradicional, aunque no le importaría recurrir a otros métodos, pero que no quiere que Menchu se sienta mal.

Javier y Arturo no entienden lo qué ocurre, así que el Guardia Civil afirma: "Ella hace tiempo se hizo unos análisis y confirmaron que tenía una reserva ovárica baja".

El joven no quiere que Menchu se someta al proceso de la inseminación, ya que es complicado y doloroso. Y añade: "Si alguien tiene que sacar el tema de la clínica de fertilidad tiene que ser ella".

Bea no está de acuerdo con las charlas de la parroquia

Álex le explica a Bea que están organizando unas charlas sobre educación sexual para los jóvenes del pueblo. El cura le propone a la joven que puede dar las charlas, pero a ella no le parece buena idea.

"La visión que tiene la iglesia respecto al sexo, para mí es bastante cuestionable", dice Bea. El joven le responde: "Entiendo tus reticencias con este tema, pero te puedo asegurar que la iglesia es una institución muy grande y caben muchas sensibilidades".

"Al fin y al cabo tú representas una institución y creo que no es un modelo a seguir en cuanto a educación sexual se refiere", comenta la joven.
Pablo no entiende la actitud de ella y le dice: "No he venido a discutir contigo", pero ella le aclara: "Pero que yo no estaba discutiendo en ningún momento". ¡El cura decide marcharse y Bea esta un poco enfadada por esa propuesta!

La charla de Arturo sobre sexo no resulta muy adecuada

Arturo decide dar una charla sobre sexo a los jóvenes del pueblo. "Esto es como andar en bici que no se olvida nunca", dice.

El alcalde continúa explicando: "Haciendo un poco de historia me decía mi padre que en su época estaba la cosa un poco más difícil, si se salía de la postura del misionero, ya te podían llamar hasta pervertido".

Los jóvenes empiezan a hablar entre ellos, pero Arturo comenta: "La cosa del sexo es más natural del mundo". Sin embargo, Álex está incómodo con las padres de Arturo.

El alcalde se dirige a los jóvenes y confiesa que aunque vean a sus padres serios, ellos también han tenido que tener sus relaciones sexuales, y añade :"Claro unos más que otros".

El cura no quiere que continúe con la charla y le pide que abandone la sala. El alcalde no entiende por qué le interrumpe, pero obedece y se marcha con el joven.

"Los niños son como esponjas y espejos"

La profesora de Pablo ha decidido reunirse con Marta y Jorge, porque el pequeño no está teniendo una buena actitud en el colegio.

La maestra abandona el despacho, así que Jorge le dice a Marta que no entiende nada. Pero ella le confiesa que tiene la culpa y le explica el motivo: "Esta mañana he tenido un altercado con una vecina, poco simpática la verdad y bueno yo creo que no he sido el mejor ejemplo para Pablo".

El joven le responde: "Tampoco habrá sido tan grave". Marta le sigue confesando que la empujó un poco y le dice muy seria: "Entiendo que no me vas a dejar más a Pablo, lo entiendo y lo asumo".

Su primo le comenta que no se preocupe y que claro que puede seguir estando con él. Pero ella le pide consejo, así que Jorge le dice: "Los niños son como esponjas y espejos".

Marta no entiende la frase, pero el joven le aclara que siempre intentan imitar a los mayores.

Jorge ha decidido volver a México

Yago se da cuenta que el dinero no está en la habitación, así que le pregunta a su hermano: "¿No nos vas a dejar que nos quedemos con el dinero?".

Jorge le explica que no pueden quedarse con el dinero y que lo va a entregar. En ese momento entra Blanca y le dice: "No te puedes ir", a lo que su hijo le responde: "Está decidido".

Su madre le grita: "Que pretendes que te maten". El joven el explica: "Me sentaré con Armando y le diré tu puto dinero y le contaré toda la verdad".

Sin embargo, su madre no está de acuerdo y le dice: "Voy yo, yo os he metido en este lío y yo os voy a sacar de él".

"El único que puedo ir soy yo, porque soy el único que no estoy involucrado en el falso secuestro", responde Jorge. Su madre le pregunta: ¿Qué le vas a decir a Pablo?", así que él le dice: "La verdad que su padre se va a un viaje de negocios".

Menchu y Martínez piensan diferente al cuidar bebés

Menchu y Martínez están cuidando a Guille en el Chelsea. El recién nacido no para de llorar, así que el Guardia Civil quiere salir con el pequeño del establecimiento.

Sin embargo, Menchu no está de acuerdo porque considera que hace frío. Así, que la joven decide ponerle música con el móvil. "No podemos utilizar las pantallas para que se tranquilicen los niños y menos siendo tan bebés", dice Martínez.

"No es la mejor opción, pero mira que tranquilo se ha quedado", expresa la joven. Pero el Guardia Civil le quita al pequeño el móvil del carrito y éste empieza a llorar.

Menchu y Martínez están muy nerviosos y empiezan a discutir. La joven le dice muy enfadada: "Dame el móvil", pero él le grita: "Que no me da la gana".

Martínez se tranquiliza y le confiesa: "El otro día era tan fácil cuidar de Guille pero es que hoy, no nos ponemos de acuerdo".

Finalmente Bea da la charla de sexualidad en la parroquia

Bea ha decidido dar la charla sobre sexualidad y deja muy claro que es muy importante utilizar protección. Antes de concluir la charla le da las gracias a Pablo, ya que ha ofrecido las instalaciones.

El cura también le da las gracias al público y todos aplauden encantados. Javier se acerca a Bea y le dice: "Muy bien, a mí por lo menos me has aclarado más cositas, que el alcalde ayer".

"Ya me han contando", responde la joven. Pablo se acerca a Bea y ella le dice muy ilusionada: "Me ha encantado, estoy muy feliz. Dame un abrazo que estoy muy contenta".

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