‘4 estrellas’ (Mejores momentos): Las dudas de Julio
Julio ve a Marta con el vestido de novia
Marta está en casa de Rita probándose el vestido de novia. La joven le explica a su madre que lleva algo nuevo por la lencería, algo viejo los pendientes de la abuela, como azul ha escogido la liga y como prestado el vestido de Rita.
En ese momento entra Julio en el salón con Javier y necesitan beber agua, ya que han pasado mucha calor en el coche. Marta se esconde para que no la vea con el look nupcial, pero el joven se da cuenta que está detrás del muro y le pregunta: "¿Te estás probando el traje de novia?".
Él se acerca a ella y le dice muy sorprendido: "Estás espectacular, la novia más guapa del mundo". Marta se ríe y le pregunta: "¿Te gusta enserio", él le aclara: "Sí ya tenía ganas, ahora tengo muchas más ganas de casarme contigo".
La hija de Rita le comenta: "No tendrías que haberme visto que da mala suerte”, pero el empresario no cree en esas supersticiones.
En ese momento Javier recibe una llamada de Martínez y le informa que han parado en un control de alcoholemia al juez que va a casar a la pareja. Marta se pone muy nerviosa y grita: "Esto ha pasado porque me ha mirado con el vestido".
Y por fin…¡Julio y Marta se casan!
Marta y Julio están en el altar muy emocionados y decididos a casarse.
Arturo es el encargado de unir el matrimonio y dice: "Como maestro de ceremonias y representante de las voluntades de este pueblo, os voy a pedir que mantengáis vivos esos pequeños detalles, que os escuchéis atentamente y que os apoyéis en cada pequeño paso".
Marta y Julio no paran de mirarse y sonreír mientras escuchan las palabras del alcalde. Así, que Arturo decide continuar con el discurso: "Al turrón que no habéis venido aquí para admirar mi oratoria por muy brillante que sea. Julio eres consiente en este acto de contraer matrimonio con Marta".
El empresario mira a la joven y dice sonriendo: "Sí, quiero". Arturo le pregunta a la hija de Ricardo: "¿Y tú Marta, eres consiente en este acto de contraer matrimonio con Julio”, a lo que ella responde: "Sí quiero".
El alcalde afirma: "Por el poder que me ha sido concedido por los votantes de Vera y por la democracia, yo os declaró marido y mujer". Todos los invitados aplauden muy emocionados y la pareja se besa apasionadamente.
¿Ha hecho Julio lo correcto?
Los recién casados entran en la habitación del hotel. La joven le dice a Julio mientras le quita la ropa: "No me puedo creer lo que va a pasar mañana", a lo que él le pregunta: ¿Qué va a pasar mañana?"
Ella le responde muy emocionada: "Que me voy a levantar al lado de mi marido". Los dos se besan apasionadamente y se tumban en la cama.
Sin embargo, Clara está sentada en el altar y decide tomarse una copa. En la habitación la pareja no pueden parar de amarse, pero Julio está cansando y le dice a Marta bruscamente: "Para".
Ella quiere saber qué le pasa, a lo que él le confiesa: "No pasa nada, pero estoy reventado, con toda la tensión de la boda y el baile. Oye que no tenemos que hacerlo todo esta noche".
Marta se ríe y le dice: "No, es verdad" y añade: "Tenemos toda la vida por delante". Los dos se vuelven a tumbar, pero Julio está muy serio y pensativo. ¿Estará pensando en Clara?
La situación entre Ainhoa y Luz está tensa
Ainhoa le grita a Luz que no ha hecho bien el trabajo, a lo que la joven le explica muy enfadada: "Te puedes relajar que cuando el cliente me ha dicho que era celíaco he cambiado la harina”.
La cocinera le reprocha que ha utilizado la misma tabla y eso es contaminación cruzada. "Vale, lo siento es que me lo han pedido en el último momento", responde la joven.
Ainhoa no admite ninguna excusa, así que Luz le dice: "No hace falta que seas tan dura conmigo", pero Ainhoa le continúa explicando: "Esto no es un bar de carretera, es un hotel de 4 estrellas y si tuviésemos a David García de jefe por cometer esta negligencia estaríamos de patitas en la calle".
Luz le pregunta si se despierta pensando en ese chef, a lo que la cocinera le aclara: "No, porque me despierto pensando en ti y en que tengo que pasar 8 horas con la persona a la que quiero".
La joven le confiesa que ella no puede ni dormir, pero las dos vuelven a discutir y Ainhoa le responde: "No estoy para niñerías", a lo que la joven le pregunta con ironía: "Entonces, ¿por qué hemos roto?"
Ainhoa le contesta muy enfadada: "Hemos roto porque quiero una niña, no dos”. Luz se marcha y le dice que se va a coger el día libre, a pesar de que su jefa le dice que no puede irse de la cocina.
Alguien está espiando a la familia La Sierra
Javier le cuenta a Silvia y a Julio que ya saben quién es el ladrón de la boda. El Guardia Civil no entiende qué es lo que busca ese hombre, pero en ese momento Julio encuentra un sobre con la foto de Ricardo.
"Pues yasta es un asunto familiar", afirma Silvia. El Guardia Civil decide entrar en la habitación del hotel, ya que allí se encuentra el ladrón porque quiere interrogarle, pero Silvia también quiere entrar con él.
Su marido le explica que es un hombre peligroso, en ese momento Javier abre la puerta y grita: "Guardia Civil quieto". En la habitación está sólo la limpiadora, pero Javier le pregunta dónde está el cliente, así que ella le comenta: "En esta habitación no hay nadie".
Julio niega que le ocurra nada tras su boda
Marta y Silvia están en la habitación del ladrón porque quieren encontrar el collar de Rita. La empresaria no entiende por qué Marta no está con Julio el día después de su boda, pero la joven le confiesa: "Es verdad quiero ocupar la mente para no pensar en cosas".
La empresaria le pregunta muy preocupada qué le ocurre, a lo que su hermana le comenta: "Igual yo soy muy romántica, pero yo pensaba que después de casarnos pues las cosas iban a mejorar".
Silvia le explica que si Julio no es romántico, no va a dejar de serlo en el matrimonio y le pregunta si ocurrió algo en la noche de boda.
"Hubo sexo, pero solo fue sexo, pero donde está el romanticismo, dónde están las caricias, los mimos, ni siquiera una cucharita", afirma la joven.
Julio se encuentra en el restaurante del hotel con su tío y él le aconseja que debería hacer la cucharita para demostrarle su amor a Marta.
El empresario le confiensa que él no le sale ser romántico. "A lo mejor no estas tan enamorado de Marta y que tu interior sabe qué la has cagado casándote", dice el tío de Julio.
El joven no está de acuerdo con su opinión, pero su tío insiste en que él sigue enamorado de Clara. Julio se marcha enfadado y le responde: "No tiene sentido".
Silvia y Marta continúan rebuscando la maleta del ladrón. Las dos se sorprenden porque encuentran fotografías de ellas con Clara. ¿Quién es el ladrón? ¿Y qué quiere de las hermanas La Sierra?
