‘4 estrellas’ (Mejores momentos): La sincera conversación de Marta y Clara
Marta y Clara se sinceran
Marta esta en la habitación maquillándose. En ese momento llega Clara con Silvia, pero la joven no quiere hablar con Clara.
Su hermana se acerca a ella y le confiesa que es preciosa y que ella le tenía envidia, porque era la más lista y la más guapa del instituto.
Marta también le explica: "Pues que curioso, porque yo te tenía envidia a ti".
Las dos se ríen, Marta le continúa explicando Clara caía bien a la gente del Instituto, pero ella no.
"Todo el mundo te quería porque eras la líder, eras súper buena amiga. Todo el mundo quería pasar el tiempo contigo, incluido Julio”, dice la joven.
Clara se da cuenta que las cosas han cambiado. "Tú fuiste su gran amor cuando Julio era joven y ahora yo soy su gran amor", afirma Marta.
La empresaria está un poco triste, pero su hermana sabe que siente un dolor en el abdomen y le dice: "Lo siento Clara, yo es que estoy súper enamorada de Julio y no quiero que mi felicidad te haga sufrir".
Javier le cuenta la verdad a Silvia
Javier le cuenta a su mujer que Martínez ha vuelto del curso y Laura se va. Silvia le pregunta si eso le pone triste, así que el Guardia Civil le confiesa: "Ayer pasó una cosa".
Silvia le pregunta: "A ver, escúchame antes de que sigas, ¿significó algo para ti?", a lo que Javier le responde: "Te prometo que no".
La empresaria quiere saber toda la verdad, por eso su marido decide expresar lo que siente y le dice: "Te quiero con toda mi alma".
Él le continúa explicando que entre él y Laura no ha pasado nada. Silvia se emociona y le confiesa: "Te quiero mucho, yo sé que ha sido una prueba muy difícil".
Ainhoa sólo puede tener hijos ahora
Ainhoa está en la habitación con Luz y le dice: "Por una parte estoy tan feliz contigo, que no sé si te pasa a ti también, pero últimamente siento que todo es perfecto". La joven le responde: "Es que lo es".
La cocinera le sigue explicando: "Sabes lo que es estar por primera vez en una relación, en la que te sientes de igual a igual, estar con una persona que se preocupa por ti".
Ainhoa aprovecha ese momento que están las dos solas y le confiesa: "Quiero ser madre y me da rabia que se tenga que acelerar las cosas, lo siento. Me da rabia que tenga que tomar esta decisión ahora mismo".
Ella se levanta porque está muy nerviosa y le dice a Luz: "Si la tomó renunció a lo que más quiero, que eres tú, pero sino la tomó a lo mejor me arrepiento toda la vida".
Luz se emociona y le pregunta si va a intentar ser madre, a lo que su pareja le responde: "Sí". La joven quiere seguir con la relación y le dice: "Cuenta conmigo, vamos hacerlo las dos juntas, porque estamos juntas y nos queremos un montón".
Marta y Clara buscan desesperadamente el vestido de novia
Marta está desesperada buscando su vestido de novia en todas las habitaciones del hotel. Clara quiere detenerla y le explica que no puede entrar en las habitaciones de los clientes, porque es ilegal.
Las dos hermanas empiezan a discutir. Marta le dice que ella siempre se estaba metiendo en la relación que tiene con Julio y que es un parásito.
Su hermana se enfada, le pega con el bolso en la barriga y le grita: "Te estoy ayudando a buscar un vestido que se ha perdido por un error, un error que no he cometido yo, tú te vas a casar con ese vestido, con mi ex y por si eso no fuera poco, bastante tengo que aguantar que me trates como una mierda, que me llames parásito. Marta vete a cagar".
En ese momento llega José Antonio y le comunica a Marta que ha encontrado su vestido, pero no lo tiene, porque cree que se lo ha llevado una clienta.
Las dos corren detrás de ella, intentan quitarle el vestido, pero la clienta no quiere soltarlo. Así, que Clara tira de la prenda y se rompe.
Marta está muy nerviosa viendo el vestido roto. Comienza a gritar y termina en el suelo tirada con la prenda en los brazos.
Clara sigue enamorada de Julio
Están en el hotel celebrando la pedida de Marta y Julio. Todos están disfrazados, Clara ha bebido mucho y le confiensa a Silvia: "Marta tenía razón es como un dolor aquí en la barriga y no se va. Yo sigo enamorada de Julio".
El empresario está detrás de las dos y escucha la conversación. Silvia le explica al empresario que su hermana ha bebido mucho, que no sabe lo que dice, pero que está todo bien.
"Julio lo siento mucho, voy a intentar irme", afirma la empresaria. Silvia le comenta a Julio que se va ir con ella de la fiesta. El empresario está cansado y triste, así que decide quedarse sentado en el sofá, mientras ve como se marchan las dos hermanas.
Roberto quiere pasar tiempo con Rita
Roberto está cenando con Arturo y los dos se sorprenden porque aparece Rita. El alcalde le dice: "No me dijiste que no podías venir", a lo que ella le responde: "Me lo he pensado mejor, además me he acordado que Roberto me debe una invitación".
Arturo decide marcharse y dejar que los dos hablen tranquilamente. El argentino le pregunta a Rita por qué ha decido venir, así que la empresaria le informa: "He venido por la inversión, para conocer los detalles, Arturo me ha contado el tema un poquito en general".
Roberto le confiesa que él no quiere verla para invertir y afirma: "Lo único que pretendía que invirtieras en mí, era tu tiempo, que al final hayas decido venir a cenar conmigo lo considero el mejor negocio del día".
Marta y Menchu pillan a Rita saliendo de una habitación
Marta y Menchu se despiertan en la habitación del hotel. Las dos están disfrazadas y Menchu afirma: "No me acuerdo ni de haber llegado a esta habitación".
Las dos se dan cuenta que hay una tercera persona en la cama, deciden levantar las sábanas y descubren que es Martínez.
Marta grita porque el joven está desnudo y le pregunta a Menchu si han hecho un trío, pero a la joven le da igual lo que haya pasado entre ellos. "A ver, no creo, que yo duermo así", afirma el Guardia Civil.
Menchu mira la hora y se da cuenta que es muy tarde. Las dos recogen sus cosas, pero Menchu dice muy nerviosa: "Tu madre como no le prepare el desayuno, doña Rita me estampa".
Marta y Menchu salen del dormitorio y ven a Rita salir de otra habitación con cara de felicidad. La hija de Ricardo le propone a su asistenta mirar el libro de visitas para saber quién es el hombre que está saliendo con su madre.
A la novia de Martínez se le ocurre otro plan, así que pega a la puerta y grita: "Servicio de habitaciones". Las dos se esconden y en ese momento sale del dormitorio Roberto, pero como no ve a nadie, vuelve a entrar. "Este es el empresario argentino", afirma Menchu.
Luz no sabe cómo sincerarse con Ainhoa
Ainhoa esta con Luz paseando, pero se lleva una sorpresa porque se encuentra a dos amigos que acaban de ser padres.
Ellos les pregunta cómo lleva el asunto de querer ser madre, pero Ainhoa no sabe qué responder porque Luz pone cara de asombro.
Su amiga y su marido deciden contar todas las anécdotas que están surgiendo con el bebé. Luz está un poco incómoda con la situación, porque ellos creen que las dos están intentando tener un hijo. La pareja decide continuar con el paseo, pero el joven antes de irse le dice a Luz: "Un placer, vas a ser una mami estupenda".
Ainhoa le dice a Luz: "Sé les ve muy contentos", a lo que la joven le responde: "Un poco sacrificado lo de tener hijos, tú me vas a decir por qué estabas tan rara antes".
La cocinera le responde: "Te voy a ser sincera he hablado con tu madre y hemos tenido una conversación un poquito complicada". Luz quiere saber qué ha pasado, a lo que Ainhoa le contesta: "Dice que no estás preparada para ser madre".
Marta averigua alguna cosa de Roberto que no agrada a Rita
Marta está muy preocupada y le comenta a Rita: "Mamá, Roberto Ballester no es quien dice ser, de hecho se llama Roberto Fernández".
Su madre se ríe y dice: "Bueno, yo que sé será un nombre artístico, o algo así, que tontería”. Su hija le continúa explicando: "Hace unos años en Argentina este hombre fue el encargado de montar y patrocinar un festival de música muy importante que nunca llegó a realizarse, sabes por qué, porque desapareció con el dinero de los asistentes, de los promotores y de los publicistas".
Rita esta muy sorprendida y le pregunta a su hija: "Esto lo habéis comprobado", a lo que la joven le responde: "Sí, bueno nosotras no, lo ha hecho Martínez".
Rita le confiesa a Marta: “Me siento humillada", y añade: "Me he liado con Roberto porque lo deseaba y porque me encantaba que me deseara un hombre como él. Pensaba que él sentía lo mismo y ahora gracias a ti sé que no es así".
Clara y Rita dejan las cosas claras a Julio
Julio está en la pedida de mano, pero abandona la fiesta porque va a buscar el anillo. En ese momento se cruza con Clara y le pregunta: "¿Por qué lo pones todo tan difícil? He tomado una decisión".
La empresaria considera que no es el mejor lugar para tener una discusión. "Ahora no es el momento, pero en mi pedida sí que te parecía el momento para lanzar a los cuatros vientos que estabas enamorada de mí", dice Julio.
"Se lo estaba contando a Silvia, no sabía que me estabas escuchando y, además estaba borracha”, responde Clara. El empresario le confiensa: "Quiero saber que estás tranquila, quiero saber que estás bien, que estás feliz, que podemos avanzar y seguir cada uno con sus vidas".
Julio le reprocha que se fue y luego volvió. Algunas veces se pregunta si es la mujer de su vida o lo que vivió con ella es una relación tóxica. "Tienes un anillo en la mano, ese anillo no es para mí, a lo mejor ahí tienes una respuesta", le dice la empresaria antes de marcharse.
En ese momento entra Rita y le dice a Julio: "Creo que tú todavía no has decidido entre mi hija y la otra", a lo que el joven le contesta: "No es así ".
Rita le explica: "No me gustas Julio, no me gusta tu comportamiento, no me ha gustado nunca y no me va a gustar porque te cases con Marta y sabes por qué, porque eres un imbécil", y añade: "O haces bien las cosas o fuera de aquí".
Julio desaparece de la pedida de mano
Marta está con Rita en el salón, la joven está muy nerviosa y dice: "No se tarda tanto en coger un anillo". Su madre le explica: "Es que me temo que Julio no va a venir".
La joven quiere conocer el motivo, su madre le explica: "Solo le he dicho que se decida y que deje de destrozarte la vida”. Marta comienza a gritarle: "Métete en tu vida, es tan aburrida tu vida".
En ese momento llega Clara y Rita le cuenta a su hija que ha visto a Julio hablando con ella en el hall. "Sí, me lo encontré de casualidad", afirma Clara.
Su hermana le reprocha que siempre está ahí para marear. Clara se enfada y le confiesa: "Julio no está conmigo y yo no tengo nada más que demostrar".
Las dos hermanas siguen discutiendo, así que Clara le reprocha que Julio ha desaparecido de su propia pedida. Marta empieza a gritar y dice: "Fuera todo el mundo de la fiesta".
Luz y Ainhoa se enfadan
Ainhoa no entiende por qué Luz miente y le pregunta: "¿Tú no quieres ser madre?", a lo que la joven le confiesa: "Ainhoa lo siento, es que yo al principio no estaba segura de esto, pero te veía tan ilusionada y con tantas ganas que pensé que en algún momento iba a cambiar de opinión pero no, lo siento".
"Tú no tienes la culpa de no querer ser madre", afirma la cocinera. La joven se sienta mal y le comenta: "Ya, pero te tenía que haber sido sincera".
Ainhoa no entiende que estando tan bien no le haga ilusión tener un bebé. "Pues por eso mismo, porque estamos muy bien y me da miedo que se estropee", dice la joven.
"Te piensas que un hijo va a estropear lo que hay entre nosotras", expresa la cocinera. Sin embargo, la joven le aclara que en estos momentos no necesita nada más.
"No hace falta un hijo para que lo nuestro se estropee, míranos", afirma Ainhoa. La hija de Silvia se enfada y se marcha de la habitación.
