‘4 estrellas’ (Mejores momentos): La muerte de Ricardo y la llegada de Rafael

Marta pasa la noche con un hombre

Marta pasa la noche con un joven que también vive en su mismo hotel. Ella se levanta de la cama y busca su ropa, pero el joven se despierta y le pide que se quede con él en la habitación para desayunar juntos.

La hija de Ricardo le comenta que prefiere bajar al restaurante, pero él sigue insistiendo. Marta se ríe y le responde: "Qué pasa que te estás poniendo romántico", pero el joven le responde: "No, relaja".

Ella se sienta en la cama y le dice: "Vale, pues yo sí me quiero poner romántica y te quiero reconocer algo, que me has venido muy bien para desconectar".

El joven también le confiesa: "Esto no entraba en mis planes, no me lo imaginaba, pero a lo mejor sí podemos quedar en otro momento". Marta no le responde, porque en ese memento suena el teléfono y descubre que tiene treinta llamadas perdidas. ¿Será Julio?

¡Ricardo muere junto a sus hijas!

Arturo ha quedado con sus hijas y Rita porque quiere contarles una noticia. Pero, antes decide poner una grabación de las tres, cuando eran pequeñas.

En ese momento Ricardo cierra los hijos y Marta cree que está dormido, pero Rita grita: "Ricardo, Ricardo". Sus hijas intentan que se despierten, pero se dan cuenta que el empresario no reacciona.

Marta le grita: "Papá contesta, por favor Papá". Silvia mira a su madre y no entiende porque llora desconsoladamente, pero después de un rato llamando al empresario, se dan cuenta que ha muerto.

Deciden celebrar el velatorio en el hotel, así que Silvia se aparta a su despacho. Marta encuentra a su hermana y le dice: "Todavía te quedan lágrimas", a lo que su hermana le confiesa: "No me apetece hacer esto otra vez, ya lo hicimos el año pasado, yo no sé si puedo hacer esto otra vez".

Rita también entra en el despacho y le confiesa a sus hijas: "No conozco a nadie que haya enviudado dos veces y del mismo marido". Silvia sigue llorando y le responde: "Ya, pero esta vez es verdad".

Julio se va de Vera…

Silvia, Javier y Julio están en el parque recordando viejos tiempos. El empresario decide confesarles: "Me voy a ir de Vera, me voy a Madrid, un cambio de aires”.

La pareja está muy sorprendida con la noticia, así que el Guardia Civil le pregunta: “¿Estás seguro?", a lo que el empresario le contesta: "Yo seguro en la vida nunca he tenido nada, pero ahora sí, siento que es lo que necesito hacer".

Javier se emociona y Julio le explica: "Qué no me voy al Tíbet de monje, que está aquí a una hora". El Guardia le confiesa que no es lo mismo, ya que en el pueblo se ven todos los días y también han sido cuñados.

"Ahora vamos a tener que hacer 100 kilómetros para ir verte, es que llevamos juntos toda la vida, tenemos muchísimos recuerdos juntos", dice Silvia.

El empresario le responde: "Y algunos no muy buenos, por eso creo que hay que crear nuevos recuerdos. A lo mejor me va muy bien en Madrid, mira mi hermano está triunfando".

Silvia se emociona y le dice: "Te vamos a echar muchísimo de menos", a lo que Julio le contesta: "Y yo también amiga mía, pero no hay vuelta atrás, lo tengo decidido".

Rita ha conocido a alguien especial en el crucero

Rita ha estado unas días de crucero y aparece en Vera muy feliz. "He traído muchos regalos, para ti también Menchu", dice la empresaria mientras abraza a sus hijas.

Silvia y Marta están muy sorprendidas con la actitud de ella, ya que creían que iba a estar triste por la muerte de Ricardo. En ese momento Rita se acerca a la puerta del salón y entra con un hombre de la mano, mientras le dice: "Rafael está es tu casa".

Él le da un abrazo y le dice que le encanta la casa. "Os presentó a Rafael, mi pareja, mi novio, como queráis llamarlo", dice Rita. Sus hijas están alucinando, así que Rafael les dice: "Por fin, puedo volver a veros".

Marta le pregunta: "¿Nos conocemos?", a lo que él le responde: "Sí, me fui hace mucho años de Vera y erais muy pequeñas". Las dos hermanas están incómodas, porque Rita no para de besarse con su nueva pareja, incluso, él le propone ducharse juntos.

El hombre con el que se acostó Marta llega a Vera

La familia La Sierra y los familiares de Rafael están en casa de Rita, celebrando que los dos se han prometido. La hija de Rafael se escapa un momento de la reunión para llamar a su marido y preguntarle: "¿Diego mi amor, estás en el hotel?", a lo que él le responde: "Sí, estoy aquí".

Diego está en la habitación y resulta que es el chico con el que Marta pasó la noche cuando estuvo de vacaciones unos días. ¿Se enterará su mujer que le ha sido infiel con Marta? ¿Cómo reaccionará Marta cuando vea que Diego está en el hotel?

Rita y Rafael se prometen y las familias se conocen

La madre de Rafael es vidente y decide leer la mano de Rita, mientras le pregunta: "¿Qué sientes por mi hijo?", así que la empresaria le confiesa: "Yo lo quiero mucho a su hijo, nos hemos enamorado y queremos estar juntos".

En el salón la hermana de Rafael discute con Silvia, ya que no para de preguntarle si Rita esconde algo. El empresario le pregunta: "¿Qué haces?", a lo que su hermana le confiesa: "Protegerte, porque todo esto es una locura y no quiero que Rita te vuelva a dejar tirado".

Marta le explica que eso fue hace mucho tiempo y que solo estuvieron dos días. "En esa época él no tenía un duro, entonces apareció Ricardo y al olor del dinerito Rita ni se lo pensó", dice la hermana del empresario. "Qué está diciendo esta bruja", responde Silvia muy enfadada.

En la otra sala la madre de Rafael se sorprende cuando ve en la mano de Rita que puede suceder una muerte. La empresaria quiere saber a qué se refiere, en ese momento la mujer se toca el pecho y cierra los ojos.

Rafael quiere brindar, pero antes decide confesarles que no ha tenido suerte en el amor y ahora quiere empezar una nueva vida con Rita. "Así, que os pido por favor, que os entendáis, para que juntos podamos formar una gran familia", añade el empresario.

Clara y Sara casi son atropelladas por Pedro y Lucas

Clara está paseando con su hija y le cuenta que Silvia ya conoce a la familia de Rafael. En ese momento Pedro, el nuevo vecino de Vera, le explica a su hijo mientras conduce: “A mí también me gustaría volver a Madrid”.

Los dos comienzan a discutir, así que Pedro no controla el volante y casi pilla a Sara. Los dos se bajan del coche y Clara le grita: "Tú de que vas", así que Pedro le explica: "Lo siento, venía hablando con mi hijo y no me ha dado tiempo a reaccionar".

"Normal con la velocidad que llevabas", dice Sara. El nuevo vecino no está de acuerdo y le reprocha: "Estabais las dos en mitad de la calzada".
En ese momento aparece Marifrán y le dice a su sobrina: "Tú no te preocupes que lo he visto todo por la ventana y lo estoy grabando con el móvil".

Arturo escucha gritos, se acerca a ellos y dice: “Alguien me puede explicar qué está pasando aquí". Todos continúan gritando, así que el alcalde decide llamar a la Guardia Civil y terminan los cuatros en el calabozo.

Marta se entera que David no resulta ser quien decía ser

La madre de Rafael ha fallecido, así que Marta le pregunta a su nieta cómo se encuentra. Ella le aclara que está bien, aunque la que está peor es su tía, ya que estaba más unida a su abuela.

La joven le continúa explicando: "Quería decirte que estoy encantada con vosotros, con tu hermana y con tu familia". También le confiesa que se acuerda cuando Marta era adolescente y siempre se ligaba a todos los chicos.

La hija de Ricardo le cuenta que ya se ha divorciado dos veces, aunque ahora le gusta un chico. La joven quiere saber si es Tristán, pero Marta le aclara: "No es Tristán, es un chico que conocí hace tres meses en un sitio paradisíaco".

En ese momento aparece Diego y la hija de Rafael le grita: "Hay que ilusión, te acuerdas que el otro día te dije, a ver si te presento a mi marido". Él se acerca para darle dos besos, pero Marta está enfadada y se ha dado cuenta que él no le ha contado la verdad.

Pedro, el nuevo vecino de Vera, esconde algo…

Julio ha decidido alquilar su piso a Pedro, así que Javier le entrega las llaves. El nuevo vecino le confiesa que lo está pasando mal, porque su hijo no quiere vivir en Vera.

El Guardia Civil mira al joven y le explica: "Tú no te preocupes chaval, que aquí en este pueblo vas a estar fenomenal, ya lo verás". En esa conversación se dirige a Pedro y le comenta: "Mi sobrina Sara que vino hace un año, de la edad de tu hijo, con la misma carita de alegría llegó al pueblo y ahora no se quiere ir, igual que Clara mi cuñada, su madre".

El joven se sorprende y le pregunta a su padre: "¿Sara y Clara, pero esas no son…?", así que su padre le interrumpe y contesta nervioso: "La sobrina y la cuñada de este señor".

Javier se marcha, pero antes le da la bienvenida. En ese momento que están los dos solos, el joven le dice a su padre: "Sara y Clara, por qué no le has dicho que las conocemos", a lo que su padre le comenta: "Porque casi no las cargamos y él es familiar suyo, a ver hijo es importante que pasemos desapercibidos".

Añade Cultura en Serie como tu medio de referencia en Google y no te pierdas nada de tus series favoritas

Asegúrate de que esté marcada la casilla azul.