‘4 estrellas’ (Mejores momentos): La desconfianza de Clara en Raúl
Clara y Raúl se reconcilian
Raúl y Clara están cenando, así que él aprovecha ese momento para confesarle que le dolió la infidelidad, pero que no quiere darle más vueltas. La empresaria le da las gracias y le explica que se tiene que ir, ya que ha tenido un día muy duro.
Raúl quiere saber qué le ha pasado, a lo que ella le confiesa: "Las tías se han peleado un poco más de lo normal, me ha llamado Sara justo antes de venir aquí”.
El profesor se ríe y dice: "Luego siempre se arreglan". Clara le confiesa que cuando tiene un día duro lo único que le apetece es meterse en la cama y taparse con la manta. Raúl también le explica que quiere meterse en la cama porque está cansado.
Los dos deciden ir a la habitación y se besan apasionadamente. Raúl y Clara pasan la noche en el hotel, pero cuando están tumbados en la cama, ella se da cuenta de que él tiene una cicatriz en el brazo y le pregunta: "¿Y esto?", a lo que el profesor le contesta: "Un accidente sin importancia".
Rita cuenta a sus hijas lo sucedido con Alfredo
Marta le informa a su madre que Javier está intentando encontrar a la persona que manipuló los frenos a Julio. La joven está muy preocupada porque no quiere que meten al empresario en la cárcel.
También están muy preocupados porque Menchu le pego en la cabeza al padre de Andrés por defensa propia. Rita le pregunta a Martínez: "¿Cómo de grave es esta situación?", a lo que el Guardia Civil le contesta: "Buena no es y lo que vino después del golpe eso como lo justificamos, ensañamiento por lo que pudiera pasar. En mi opinión yo creo que con unos buenos abogados os pueden meter tentativa de homicidio".
Rita afirma: “Entonces está claro que no podemos decir nada", Marta también está de acuerdo y señala: "Silvia no podemos decir nada a nadie, ni si quiera a Javier, o sea la familia lo más importante". Su hermana le responde: "Ya, pero Javier también es mi familia", pero su madre le aclara que solo le piden 24 horas.
Ibrahim va a empezar a trabajar con Sara
Julio llega con Ibrahim y le explica a Sara que el joven va a empezar a trabajar en el Chelsea. "Nos va ayudar algunas horas en el bar, le explicado un poquito lo que tiene que hacer, pero empieza mañana así que estate pendiente".
Sara le dice a su compañero: "Bienvenido", pero el joven no le responde, así que ella le pregunta con ironía si le ha comido la lengua el gato, a lo que el joven le aclara: "Yo solo hablo cuando tengo algo que decir".
Él le continúa explicando que su padre de acogida le ha conseguido el trabajo y no quiere defraudarle. Sara le comenta que él ha conseguido ese empleo porque su padre es el alcalde, así que Ibrahim le pregunta: "¿A ti quién te ha enchufado?", a lo que la joven le contesta: "A mí nadie, además, a ti eso no te interesa".
Sara se despide de Jon porque va a empezar su turno en el bar. El hijo de Arturo le pregunta al joven si Sara es su novia, pero él le aclara: "Es mi prima". Ibrahim le confiesa: "Tu prima está buenísima", pero a Jon no le parece bien el comentario.
Ibrahim le pregunta si la joven tiene novio, así que él le aclara que no y le confiensa que, además, de guapa también es lista y divertida. Ibrahim se da cuenta de que al joven le gusta su prima, pero Jon lo niega.
Raúl pierde los papeles y se enfrenta a Julio
Julio le pregunta a Clara que cómo está, ella le confiesa que se encuentra mal porque ha dudado de Raúl. "Supongo que Diana te enseñó esas fotos y te hizo dudar, es que es lógico", afirma el empresario.
Clara sigue muy angustiada y le confiesa: "Es que Diana lo pinta como un hombre celoso, posesivo, violento y conmigo nunca ha sido así, ni siquiera cuando se enteró de lo que pasó entre nosotros".
Los dos se abrazan, pero en ese momento llega Raúl y afirma: "No me lo puedo creer, me estáis vacilando, a ti te se te ha olvidado lo que te dije esta mañana". Su primo le responde que no se le ha olvidado, pero el profesor no entiende por qué está encima de ella.
Raúl se pone muy nervioso y empieza a gritar: "Me he tragado vuestros líos, vuestras mentiras, vuestros engaños, qué soy un váter, un váter en el que echar mierda o qué soy".
"Estamos hablando nada más", confiensa la empresaria. El profesor sigue gritando, así que su primo le pide que se tranquilice, pero él le reprocha: "Estoy cansado de tranquilizarme, no hecho otra cosa, ser paciente, ser tranquilo, pero no puedo más".
Raúl coge un taburete para pegarle a Julio, pero en ese momento llega Javier y le dice: "Quieto, quieto, tranquilízate Raúl. Me tienes que acompañar al cuartel a responder unas preguntas".
En ese momento llega Marta y le da un abrazo a Julio. Él empresario le comenta que nunca le había visto así, la joven le explica: "A lo mejor fue él el que te manipuló los frenos".
Clara empieza a dudar de Raúl
Márquez le comenta a Clara que Julio ha sido el objetivo, pero que ella podría haber sido el daño colateral. La empresaria no entiende a qué se está refiriendo, a lo que el Guardia Civil le aclara: "Tú estate tranquila que Javier y yo ya estamos en ello, y ya veras como tarde o temprano vamos a dar con la persona que intentó asesinar a Julio".
La hija de Ricardo se sorprende con la información, el Guardia Civil le comenta que él creía que Julio se lo había contado y añade: "Parece ser que alguien manipuló los frenos de su coche".
También le confiesa que tienen una pista y afirma: "Al revisar el vehículo encontramos restos de sangre en los bajos del coche, entonces creemos que la persona que manipuló los frenos tiene que tener una herida, no sabemos dónde exactamente, pero bueno intuimos quizás en las manos o en algún brazo".
En ese momento la empresaria recuerda la herida que le vio en el brazo a Raúl. El Guardia Civil se tiene que marchar al cuartel y en ese momento llega el profesor. Le pregunta si le apetece tomarse un café, pero ella le cuenta que tiene mucho trabajo y que ahora no puede. El profesor se marcha, así que Clara decide llamar a Diana porque quiere quedar con ella.
A Silvia le está costando ocultar el secreto a Javier
Javier le explica a Silvia que está agobiado porque García le ha echado una bronca a él y a Martínez. "No estamos haciendo bien las cosas, que no estamos trabajando bien, que el caso de Alfredo no avanza, no hay manera", afirma el marido de Silvia.
El Guardia Civil le continúa explicando que apareció un pendiente en el coche de Alfredo esa noche y todavía no saben la procedencia de ese pendiente.
Su hijo le pregunta por qué no lo saben, así que Javier le confiesa: "Martínez no está, no ha venido a trabajar estos días, no sé dónde está, pero no está trabajando. Hoy hasta he tenido la impresión de que me está ocultado algo".
Silvia mientras escucha las palabras de su marido, se muestra muy nerviosa y come muy deprisa. Javier continúa explicando que se fía de Martínez, pero no entiende su actitud.
Rita y Menchu confiesan todo a Javier
Rita le comenta a Javier que Silvia le quiere contar algo, el Guardia Civil le pregunta de qué se trata. En ese momento entra Martínez y le dice muy nervioso: "Silvia para contar qué, para contar nada, nada, para contar nada".
Javier quiere saber qué ocurre, así que su compañero le informa: "Es el resultado de la investigación que hecho". El marido de Silvia le responde: "Yo también he estado investigando últimamente, no de una manera tan concienzuda como tú, pero a lo mejor un poquito más honesto sí que he sido en la investigación, entonces qué te parece si ponemos en común los resultados y las conclusiones, qué has descubierto tú, porque yo he descubierto que las acusaciones de Alfredo son ciertas".
Martínez quiere contar los resultados de la investigación, pero Javier le interrumpe y continúa explicando muy enfadado: "He descubierto, por ejemplo que el pendiente es de Menchu, sabes cómo lo he descubierto, me he dado un paseo por las joyerías de la zona y resulta que he descubierto que fuiste tú quien se lo regalaste".
Silvia y Rita están calladas y no saben qué decir. El Guardia Civil está muy furioso y añade: "Sois una panda de mentirosos, porque aquí lo que se ha dado es lo que se conoce como 'efecto dominó'". Menchú quiere saber a qué refiere, a lo que el marido de Silvia le contesta: "Es muy sencillo, Martínez te encubre a ti, Menchu encubre a Rita, Rita no encubre a nadie, pero mi mujer encubre a todos y me miente en la cara".
Rita le explica que Silvia no podía hacer otra cosa, ya que estaba entre la espada y la pared. En ese momento Menchu confiesa: "Fui yo la que le dio la cabeza a Alfredo con una figura".
Rita también le explica a su yerno que a ella se le ocurrió enrollarlo en una alfombra y dejarlo en el coche. "Mi único consejo es que vayáis al cuartelillo y contéis todo esto", afirma el Guardia Civil.
Arturo cree, injustamente, que su hijo ha robado en el bar
Arturo le da un sobre con dinero a Julio porque cree que es su hijo el que ha robado en el Chelsea. "Aquí nadie ha birlado nada", afirma el empresario. Arturo no entiende nada, ya que él vio como faltaba 200 euros de la caja.
"Ah, porque los había cogido yo, es que el almacén del proveedor me pilla de camino al insti, pensé en pasarme a dejar el dinero", explica Sara. Julio le comenta al alcalde que Ibrahim es buen chaval, a lo que Arturo contesta: "Tenía yo un disgusto pensando que mi hijo era un ladrón".
En ese momento aparece Ibrahim y le pregunta a su padre: "¿Un ladrón? ¿Enserio", así que Arturo le explica: "Son bromas de aquí de España". El joven no le cree y se marcha enfadado, Arturo y Felicia deciden ir detrás de él.
El alcalde le explica que ha sido una confusión, pero él joven está muy enfadado y le responde: "Una confusión, porque soy moro".
Arturo se siente mal por la situación y le confiesa: "Lo siento mucho, a lo mejor tú tienes una mochila cargada de problemas, pero es que yo la tengo llena de prejuicios y te juro que estoy intentando vaciarla, pero es que a los hombres de nuestra generación nos han metido mucha mierda dentro".
El joven está limpiando las mesas mientras escucha a su padre. Arturo le vuelve a pedir perdón y le comenta que le ha cogido mucho cariño.
El ADN de Raúl no coincide con la sangre que encontraron
Julio le explica a Clara que le están haciendo pruebas a Raúl para saber si su ADN coincide con el que manipuló los frenos. En ese momento llega el profesor y afirma: "No a hecho falta hacer la prueba del ADN porque ni siquiera coincide con el grupo sanguíneo".
Clara le pide perdón, pero él está muy decepcionado con ellos y afirma: "Cuando llegué a Vera me sentí muy afortunado de teneros otra vez en mi vida, ¿sabéis lo que tengo ganas ahora?".
Julio le pregunta:”¿ el qué?”, así que él le contesta: "De que desaparezcáis". El profesor se dirige a Marta y le dice: "Y tú en vez de acusarme sin pruebas, lo que deberías hacer es vigilar a estos dos, sabes que en cualquier momento te la van a volver a pegar. Ayer cuando estaban tan alterado, se estaban abrazando".
Marta se enfada y le grita: "Que tú no puedes dejar de ser violento, que tienes la mechita muy corta y vale a lo mejor no serás un asesino, pero eres un gilipollas".
